Esta página dice lo que sostenemos, sin rodeos y sin matices de cortesía. Debajo de la declaración, cada afirmación lleva el texto donde se demuestra: no pedimos que se nos crea por decirlo, sino que se compruebe.
La declaración
Somos católicos. Eso significa que defendemos el depósito de la fe, establecido por la enseñanza del Señor y transmitido por los apóstoles.
Creemos que ese depósito de la fe ha sido transmitido siglo a siglo, infaliblemente, por la Iglesia.
Si alguien enseña algo contrario a lo que la Iglesia ha enseñado a lo largo de los siglos, desde el principio, es hereje y está fuera de la Iglesia.
Creemos que el conciliábulo Vaticano II, con sus enseñanzas, contradijo la inmensa mayoría de las verdades que la Iglesia enseñó a lo largo de dos milenios.
Fundamentalmente, el apóstata Vaticano II enseñó que uno se puede salvar no solo fuera de la Iglesia y sin Cristo, sino incluso negando directamente a Cristo, como hacen judíos y musulmanes.
Esa enseñanza hace del Vaticano II el acto fundacional de una secta no solo distinta, sino contraria a la Iglesia católica, de modo que con justicia se le puede atribuir el carácter de Iglesia del Anticristo.
Lo que hace todo esto realmente terrible —la mayor catástrofe de la humanidad desde el pecado de nuestros primeros padres— es que esa secta se ha hecho pasar por la Iglesia católica, y la inmensa mayoría de los bautizados ha creído y seguido esa impostura de perdición.
Nuestro rechazo se extiende no solo a la secta misma, sino también a quienes, criticando sus excesos, pretenden hacernos creer que sigue siendo la Iglesia católica. Esto se aplica tanto a los grupos de «Reconocer y Resistir» como a los seguidores de la tesis de Cassiciacum y similares.
Reconocer la sede vacante es necesario, y cualquiera que no la reconozca está fuera de la Iglesia verdadera. Pero incluso entre quienes la reconocen, muchos creen que —aun con un falso papa— la secta surgida del Vaticano II sigue siendo la Iglesia católica. También estos son ciegos que guían a otros ciegos. Y los guían a la perdición eterna.
Dónde se demuestra cada punto
Nueve afirmaciones, y el texto que sostiene cada una. El orden es el de la declaración.
1. «El depósito se transmite infaliblemente»
- Símbolo Quicumque — la fe católica en el credo que la Iglesia rezó cada domingo durante siglos. Es el patrón contra el que se mide todo lo demás.
- Bula Quo primum tempore — un caso concreto de lo que significa «transmitir»: San Pío V no inventa un rito, lo fija.
2. «Quien enseña lo contrario es hereje y está fuera»
- Bula Cum ex apostolatus officio — Pablo IV, 1559: el hereje no puede ocupar válidamente ninguna dignidad eclesiástica, ni siquiera la suprema.
- Juan XXII, un papa hereje — el precedente que prueba que la cuestión no es nueva ni inventada por nosotros.
- La falsa frase de Pío IX — y por qué no hace falta apoyarse en citas apócrifas cuando existen las verdaderas.
3. «El Vaticano II contradijo lo que la Iglesia enseñó»
- Las herejías del Concilio Vaticano II — el catálogo: cada punto, contra qué definición va.
- Diálogo sobre las herejías del Vaticano II (1) · (2) — lo mismo en forma de discusión, con las objeciones contestadas.
- Las herejías de Juan XXIII — quien lo convocó, con fechas y documentos.
4. «Enseñó que uno se salva sin Cristo y fuera de la Iglesia»
- ¿Sigue vigente la Antigua Alianza? — el caso extremo: una alianza «nunca revocada» vuelve superflua la redención.
- El bautismo de deseo es el fundamento de la apostasía — la grieta por donde entró todo lo demás.
- ¿Es el bautismo de agua absolutamente necesario? (disputatio) — catorce objeciones y sus respuestas, una a una.
- La herejía del universalismo salvador — la conclusión adonde lleva la grieta.
5. «Es el acto fundacional de una secta»
- La secta del Vaticano II no es la Iglesia católica — por qué no es una crisis dentro, sino otra cosa.
- El modernismo no niega a Cristo: lo vuelve innecesario — cómo se hace sin negar una sola fórmula.
6. «La secta se hizo pasar por la Iglesia»
- La Iglesia infiltrada (1) · (2) · (y 3) — el expediente completo: quién entró, cuándo y cómo.
- Las tres iniciaciones de la masonería — qué se cree en los grados que no se enseñan al aprendiz.
7. «Rechazamos también a quienes dicen que sigue siendo la Iglesia»
- El fariseísmo de la FSSPX: obedecer desobedeciendo — la contradicción de reconocer la autoridad de lo que se condena.
- La sede vacía — dentro, la respuesta a la tesis de Cassiciacum.
8. «Reconocer la sede vacante es necesario»
- Sedevacantismo: por qué la Sede está vacante — la exposición ordenada del argumento entero.
- La sede vacía (diálogo) — trece mil palabras sobre la jurisdicción, las órdenes y qué queda en pie.
9. Y lo que se sigue para el que hoy quiere vivir como católico
- La Misa de siempre — qué se puede oír y qué no.
- Preparación para la muerte — porque el asunto no es doctrinal solamente.
- El misal, día a día — el propio de cada Misa del año, en latín y en español.
Esta página dice qué sostenemos. Las tres piezas del razonamiento se desarrollan aparte: El modernismo es el método, Vaticano II es el hecho, y Sedevacantismo es la consecuencia.