El texto más citado a favor del llamado «bautismo de deseo», practicamente el unico del Magisterio en favor de tal «bautismo», se encuentra en el Concilio de Trento, sesión 6, capítulo 4. Según esta lectura, el deseo del sacramento podría suplir al sacramento mismo. Es decir, un catecúmeno que desea ser bautizado pero muere antes de recibir el agua podría salvarse por el mero deseo.
Queremos demostrar aquí que esa lectura en favor del «bautismo de deseo» es lógicamente insostenible.









