Serie «El contraevangelio de Prevost» · Índice de la serie · ← Entrega I
Segunda entrega · Del 5 al 15 de septiembre de 2026. Arriba, lo que dice Roma; debajo, lo que enseña la Iglesia; al pie, todas las fuentes
Segunda lista de la serie. El método es el de la primera entrega, con un añadido tomado del Denzinger-Bergoglio, la antología que unos sacerdotes anónimos levantaron contra Bergoglio en 160 estudios: cada cargo abre ahora con una tabla de titulares, una línea por cita, para que quien solo lea los titulares haya leído el argumento; después vienen las citas enteras. Lo que dice la Roma conciliar va marcado como tal, con contexto y sin recortes; lo que enseña la Iglesia católica va marcado también, y solo con fuentes anteriores a 1958. Nada de lo nuestro se mezcla con nada de lo suyo. Once días de septiembre bastan para la segunda lista.
Índice
- «Un Dios que se ha hecho pan» · Dice: las adoradoras adoran «un Dios que se ha hecho pan». — La Iglesia: es el pan el que se convierte en Cristo, sin mutación en Cristo, y se le debe culto de latría (Trento).
- «La dignidad infinita del ser humano» · Dice: la dignidad humana es «infinita» y no depende de las decisiones que el hombre toma. — La Iglesia: solo Dios es infinito (Vaticano I) y el pecador decae de su dignidad (Santo Tomás).
- Una «ley imperfecta» a la que «sería moral dar el propio asentimiento» · Dice: sería moral asentir a una ley «imperfecta» de suicidio asistido para evitar otra peor. — La Iglesia: matar al inocente por orden de la autoridad es contrario al derecho natural y divino (Santo Oficio 1940); ninguna autoridad humana puede autorizar el mal, y asentir a esa ley no es tolerar, es autorizar (Pío XII).
- Un secretario de dicasterio en la oración interreligiosa de Bali, con el Barong · Hecho: un secretario de dicasterio asiste en Bali a una oración interreligiosa con el Barong. — La Iglesia: no es lícito tomar parte en el culto de los acatólicos (c. 1258, Mortalium animos).
- China: el nombramiento se publica el día en que el régimen consagra · Hecho: Roma publica el nombramiento de Chongqing el día en que lo consagra el presidente de la Asociación Patriótica. — La Iglesia: los obispos los nombra libremente el Papa y ningún grupo puede arrogarse ese derecho (c. 329, Pío XII).
- Apéndice de gobierno: Metuchen · Hecho: Prevost da Metuchen a un obispo «enriquecido» por los encuentros de New Ways Ministry. — La Iglesia: obispo irreprensible; no dar las iglesias a los más dignos es pecado mortal (San Pablo, Trento, c. 331).
1. «Un Dios que se ha hecho pan»
Dice: las adoradoras adoran «un Dios que se ha hecho pan». — La Iglesia: es el pan el que se convierte en Cristo, sin mutación en Cristo, y se le debe culto de latría (Trento).
«Nadie come esta carne sin antes adorarla», enseña San Agustín, y añade que «no sólo no pecamos adorándola, sino que pecamos no adorándola».1 La adoración perpetua nace de esa fe: sobre el altar no queda pan, sino Cristo. Prevost, ante unas religiosas cuya vida entera es adorar, invierte los términos de la conversión y define la espiritualidad eucarística por la unidad de los fieles. ¿Se ha hecho Dios pan, o se ha hecho el pan cuerpo de Cristo? ¿Y qué adora la adoradora perpetua: la unidad eclesial, o a Dios presente bajo las especies?
▸ DICE PREVOST
«Su presencia es un luminoso testimonio de la gratuidad de Dios, que siembra en el corazón humano la inquietud por buscar y contemplar su rostro. Es la respuesta a un anhelo profundo, que expresa con belleza el salmista: “Mi corazón sabe que dijiste: ‘Busquen mi rostro’. Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí” (Sal 27,8-9).
Esa búsqueda constante del rostro de Dios, que caracteriza de modo particular a la vida monástica, reviste en la vocación que ustedes han recibido un matiz especial: se traduce en una vida dedicada completamente a la adoración continua y silenciosa de un Dios que se ha hecho pan, y que invita a unirse a Él en el sacrificio del altar, para formar un solo cuerpo. “Como explica san Agustín a los nuevos cristianos de su Iglesia, el pan y el vino sobre el altar son el sacramento de la unidad de los fieles en Cristo” (Carta enc. Magnifica humanitas, 234). Por eso, se necesita “una espiritualidad eucarística, es decir, una espiritualidad de la unidad eclesial en el amor” (ibíd.).»2
▸ ENSEÑA LA IGLESIA
I – ¿Qué se convierte en qué: Dios en pan, o el pan en el cuerpo de Cristo? – Sagrada Escritura — Cristo tomó pan y dijo de él: «Esto es mi cuerpo» – Concilio de Trento — Toda la sustancia del pan se convierte en el cuerpo de Cristo; quien diga que queda pan, anatema – Pío VI — Omitir la transubstanciación al enseñar la Eucaristía favorece a los herejes – Santo Tomás — Si quedara pan, «esto es mi cuerpo» sería falso y no cabría adorar el sacramento con latría – Catecismo Romano — El pan se convierte en Cristo sin la menor mutación en Cristo; se le sigue llamando pan sólo por la figura
II – ¿Qué espiritualidad pide la Eucaristía a quien la adora: la «unidad eclesial en el amor», o el culto de latría al Dios presente? – Concilio de Trento — A este sacramento se le debe el culto de latría que se debe al verdadero Dios – Pío XII — Reducir la presencia real a signo de la unión de Cristo con los miembros de su Cuerpo místico es error condenado – Pío XII — La adoración perpetua es adorar a Cristo escondido bajo los velos eucarísticos
I – ¿Qué se convierte en qué: Dios en pan, o el pan en el cuerpo de Cristo?
Sagrada Escritura · Cristo tomó pan y dijo de él: «Esto es mi cuerpo»
«Porque yo he recibido del Señor lo que os he transmitido, que el Señor Jesús, en la noche en que fué entregado, tomó el pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo, que se da por vosotros; haced esto en memoria mía.»3
Concilio de Trento · Toda la sustancia del pan se convierte en el cuerpo de Cristo; quien diga que queda pan, anatema
«Cristo Redentor nuestro dijo ser verdaderamente su cuerpo lo que ofrecía bajo la apariencia de pan; de ahí que la Iglesia de Dios tuvo siempre la persuasión y ahora nuevamente lo declara en este santo Concilio, que por la consagración del pan y del vino se realiza la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del cuerpo de Cristo Señor nuestro, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su sangre. La cual conversión, propia y convenientemente, fué llamada transustanciación por la santa Iglesia Católica.»4
«Can. 2. Si alguno dijere que en el sacrosanto sacramento de la Eucaristía permanece la sustancia de pan y de vino juntamente con el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, y negare aquella maravillosa y singular conversión de toda la sustancia del pan en el cuerpo y de toda la sustancia del vino en la sangre, permaneciendo sólo las especies de pan y vino; conversión que la Iglesia Católica aptísimamente llama transustanciación, sea anatema.»5
Pío VI · Omitir la transubstanciación al enseñar la Eucaristía favorece a los herejes
«La doctrina del Sínodo, por la parte en que proponiéndose enseñar la doctrina de la fe sobre el rito de la consagración, apartadas las cuestiones escolásticas acerca del modo como Cristo está en la Eucaristía, de las que exhorta se abstengan los párrocos al ejercer su cargo de enseñar, y propongan estos dos puntos solos: 1) que Cristo después de la consagración está verdadera, real y sustancialmente bajo las especies; 2) que cesa entonces toda la sustancia del pan y del vino, quedando sólo las especies, omite enteramente hacer mención alguna de la transustanciación, es decir, de la conversión de toda la sustancia del pan en el cuerpo y de toda la sustancia del vino en la sangre, que el Concilio Tridentino definió como artículo de fe y está contenida en la solemne profesión de fe; en cuanto por semejante imprudente y sospechosa omisión se sustrae el conocimiento tanto de un artículo que pertenece a la fe, como de una voz consagrada por la Iglesia para defender su profesión contra las herejías, y tiende así a introducir el olvido de ella, como si se tratara de una cuestión meramente escolástica, es perniciosa, derogativa de la exposición de la verdad católica acerca del dogma de la transustanciación y favorecedora de los herejes.»6
Santo Tomás · Si quedara pan, «esto es mi cuerpo» sería falso y no cabría adorar el sacramento con latría
«Algunos sostuvieron que después de la consagración permanece en este sacramento la substancia del pan y del vino. Pero esta posición no puede sostenerse. […] Lo que se convierte en otro deja de existir una vez hecha la conversión. Se sigue, pues, que, si queremos salvar la verdad del sacramento, no queda la substancia de pan después de la consagración. En segundo lugar, porque esta posición contraría la forma del sacramento, en la que se dice: “Esto es mi cuerpo”. Lo que no sería verdad si la substancia de pan quedara allí, pues nunca es ella el cuerpo de Cristo. Se debería entonces decir: “Aquí está mi cuerpo”. En tercer lugar, porque es contraria a la veneración del sacramento, ya que, de haber allí alguna substancia creada, no se podría adorar con adoración de latría. Por último, por contrariar el rito de la Iglesia, según el cual, después de tomar alimento, no se permite recibir el cuerpo de Cristo; y, en cambio, se puede sumir una hostia consagrada detrás de otra. Por donde esta opinión se ha de evitar como herética.»7
Catecismo Romano · El pan se convierte en Cristo sin la menor mutación en Cristo; se le sigue llamando pan sólo por la figura
«Pero adviertan aquí los Pastores que no debemos admirarnos se llame a la Eucaristía pan aun después de la consagración. Porque ha sido costumbre llamarla así, ya porque conserva la figura de pan, ya porque todavía retiene natural virtud de alimentar y mantener el cuerpo, lo cual es propio del pan. Y es costumbre de las escrituras sagradas llamar las cosas según lo que parecen, como bastantemente lo demuestra lo que se dijo en el Génesis, que aparecieron a Abrahán tres varones, siendo ellos tres Ángeles. […]
Sumamente dificultosa es la explicación de este misterio. Con todo, los Pastores se esforzarán […] a fin de declararles el modo de esta maravillosa conversión, lo cual se hace de tal suerte que toda la substancia del pan se convierte, por virtud divina, en toda la substancia del Cuerpo de Cristo, y toda la substancia del vino en toda la substancia de su preciosa sangre, sin que haya en nuestro Señor la menor mutación. Porque ni Cristo es de nuevo engendrado, ni cambiado, ni aumentado, sino que todo él mismo persevera en su substancia.»8
II – ¿Qué espiritualidad pide la Eucaristía a quien la adora: la «unidad eclesial en el amor», o el culto de latría al Dios presente?
Concilio de Trento · A este sacramento se le debe el culto de latría que se debe al verdadero Dios
«No queda, pues, ningún lugar a duda de que, conforme a la costumbre recibida de siempre en la Iglesia Católica, todos los fieles de Cristo en su veneración a este santísimo sacramento deben tributarle aquel culto de latría que se debe al verdadero Dios. Porque no es razón para que se le deba adorar menos, el hecho de que fué por Cristo Señor instituído para ser recibido. Porque aquel mismo Dios creemos que está en él presente, a quien al introducirle el Padre eterno en el orbe de la tierra dice: Y adórenle todos los ángeles de Dios; a quien los Magos, postrándose le adoraron, a quien, en fin, la Escritura atestigua que le adoraron los Apóstoles en Galilea.»9
«Can. 6. Si alguno dijere que en el santísimo sacramento de la Eucaristía no se debe adorar con culto de latría, aun externo, a Cristo, Hijo de Dios unigénito, y que por tanto no se le debe venerar con peculiar celebración de fiesta ni llevándosele solemnemente en procesión, según laudable y universal rito y costumbre de la santa Iglesia, o que no debe ser públicamente expuesto para ser adorado, y que sus adoradores son idólatras, sea anatema.»10
Pío XII · Reducir la presencia real a signo de la unión de Cristo con los miembros de su Cuerpo místico es error condenado
«Tampoco faltan quienes pretenden que la doctrina de la transustanciación, como apoyada que está en una noción filosófica de sustancia ya anticuada, ha de ser corregida en el sentido de que la presencia real de Cristo en la Santísima Eucaristía se reduzca a una especie de simbolismo, en cuanto las especies consagradas sólo son signos eficaces de la presencia espiritual de Cristo y de su íntima unión con los fieles miembros de su Cuerpo místico.»11
Pío XII · La adoración perpetua es adorar a Cristo escondido bajo los velos eucarísticos
«El manjar eucarístico contiene, como todos saben, “verdadera, real y sustancialmente el cuerpo y la sangre, junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo”. No es, pues, de admirar que la Iglesia, ya desde sus principios, haya adorado el cuerpo de Cristo bajo la especie del pan […]. Este culto de adoración se apoya en una razón seria y sólida, ya que la Eucaristía es a la vez sacrificio y sacramento, y se distingue de los demás en que no sólo engendra la gracia, sino que encierra de un modo estable al mismo autor de ella. Cuando, pues, la Iglesia nos manda adorar a Cristo escondido bajo los velos eucarísticos y pedirle los dones espirituales y temporales que en todo tiempo necesitamos, manifiesta la viva fe con que cree que su divino Esposo está bajo dichos velos, le expresa su gratitud y goza de su íntima familiaridad. […] En el decurso de los tiempos la Iglesia ha introducido diferentes formas de ese culto […] y las adoraciones del Augusto Sacramento públicamente expuesto. Estas adoraciones unas veces duran poco tiempo, otras varias horas o hasta cuarenta; en algunos lugares se prolongan por todo un año, haciendo turno las iglesias, y en otros sitios se tiene la adoración perpetua noche y día a cargo de congregaciones religiosas, participando en ellas con frecuencia también los simples fieles.»12
2. «La dignidad infinita del ser humano»
Dice: la dignidad humana es «infinita» y no depende de las decisiones que el hombre toma. — La Iglesia: solo Dios es infinito (Vaticano I) y el pecador decae de su dignidad (Santo Tomás).
«El hombre, constituido en honor, no lo entendió: se hizo comparable a las bestias insensatas y semejante a ellas.» El salmo lo dice dos veces, como estribillo, y la Iglesia lo reza cada semana.13 Prevost dedica una catequesis entera a la dignidad humana y le pone dos adjetivos: es infinita y no depende de las decisiones, justas o equivocadas, que el hombre tome. ¿Puede una criatura tener dignidad infinita? ¿Y conserva el hombre su dignidad cuando peca?
▸ DICE PREVOST
«La Iglesia ofrece con claridad su contribución, recordando que la dignidad humana brota del mismo ser de la persona. He tenido ocasión de reafirmarlo también en la reciente Encíclica Magnifica humanitas: “Cada persona, hecha constitutivamente para la relación, es pensada y querida por Dios para entrar en una historia de comunión con Él, con los demás y con la creación. Su dignidad no depende de las capacidades que posee, de las riquezas o del rol que desempeña, ni de las decisiones justas o equivocadas que toma, sino que es un don que la precede y la excede, dado por Dios como expresión de su amor que nunca falla” (n. 50).
La dignidad infinita del ser humano, por tanto, se arraiga en su identidad de criatura hecha “‘a imagen de Dios’, capaz de conocer y amar a su Creador”, proyecto y don de amor que trasciende las demás realidades creadas, las cuales están confiadas a su cuidado “para gobernarlas y usarlas glorificando a Dios” (GS, 12).»14
▸ ENSEÑA LA IGLESIA
I – ¿Puede ser infinita la dignidad de una criatura? – Sagrada Escritura — El hombre, puesto en honor, no lo entendió y se hizo semejante a las bestias – Concilio Vaticano I — Solo Dios es infinito en toda perfección, y es distinto del mundo real y esencialmente
II – ¿Conserva el hombre su dignidad cuando peca? – Sagrada Escritura — Todo el que comete pecado es siervo del pecado – Concilio de Trento — Por cualquier pecado mortal se pierde la gracia de la justificación, y los que lo cometen quedan excluidos del reino – Santo Tomás — El hombre, al pecar, decae de la dignidad humana y se hunde en la esclavitud de las bestias – San León Magno — La dignidad del cristiano es ser partícipe de la naturaleza divina, y se pierde volviendo a la vileza antigua
I – ¿Puede ser infinita la dignidad de una criatura?
Sagrada Escritura · El hombre, puesto en honor, no lo entendió y se hizo semejante a las bestias
«Y el hombre, constituido en honor, no lo entendió: se hizo comparable a las bestias insensatas, y semejante a ellas. […] El hombre, constituido en honor, no lo entendió: se hizo comparable a las bestias insensatas, y semejante a ellas.»15
Concilio Vaticano I · Solo Dios es infinito en toda perfección, y es distinto del mundo real y esencialmente
«La santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana cree y confiesa que hay un solo Dios verdadero y vivo, creador y señor del cielo y de la tierra, omnipotente, eterno, inmenso, incomprensible, infinito en su entendimiento y voluntad y en toda perfección; el cual, siendo una sola sustancia espiritual, singular, absolutamente simple e inmutable, debe ser predicado como distinto del mundo, real y esencialmente, felicísimo en sí y de sí, e inefablemente excelso por encima de todo lo que fuera de Él mismo existe o puede ser concebido.»16
II – ¿Conserva el hombre su dignidad cuando peca?
Sagrada Escritura · Todo el que comete pecado es siervo del pecado
«Jesús les contestó: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es siervo del pecado. El siervo no permanece en la casa para siempre; el hijo permanece para siempre.»17
Concilio de Trento · Por cualquier pecado mortal se pierde la gracia de la justificación, y los que lo cometen quedan excluidos del reino
«Hay que afirmar también contra los sutiles ingenios de ciertos hombres que por medio de dulces palabras y lisonjas seducen los corazones de los hombres, que no sólo por la infidelidad, por la que también se pierde la fe, sino por cualquier otro pecado mortal, se pierde la gracia recibida de la justificación, aunque no se pierda la fe; defendiendo la doctrina de la divina ley que no sólo excluye del reino de los cielos a los infieles, sino también a los fieles que sean fornicarios, adúlteros, afeminados, sodomitas, ladrones, avaros, borrachos, maldicientes, rapaces, y a todos los demás que cometen pecados mortales, de los que pueden abstenerse con la ayuda de la divina gracia y por los que se separan de la gracia de Cristo.»18
Santo Tomás · El hombre, al pecar, decae de la dignidad humana y se hunde en la esclavitud de las bestias
«El hombre, al pecar, se separa del orden de la razón, y por ello decae en su dignidad, es decir, en cuanto que el hombre es naturalmente libre y existente por sí mismo; y húndese, en cierto modo, en la esclavitud de las bestias, de modo que puede disponerse de él en cuanto es útil a los demás, según aquello del Salmo: El hombre, cuando se alzaba en su esplendor, no lo entendió; se ha hecho comparable a las bestias insensatas y es semejante a ellas; y en Proverbios se dice: El que es necio servirá al sabio. Por consiguiente, aunque matar al hombre que conserva su dignidad sea en sí malo, sin embargo, matar al hombre pecador puede ser bueno, como matar una bestia, pues peor es el hombre malo que una bestia y causa más daño.»19
San León Magno · La dignidad del cristiano es ser partícipe de la naturaleza divina, y se pierde volviendo a la vileza antigua
«Despojémonos, por tanto, del hombre viejo y de sus obras, y admitidos a participar del nacimiento de Cristo, renunciemos a las obras de la carne. Reconoce, oh cristiano, tu dignidad, y hecho partícipe de la divina naturaleza, cuídate bien de no volver a caer, por una conducta indigna de tu grandeza, en tu degradación primera. Acuérdate de qué cabeza y de qué cuerpo eres miembro, y no olvides nunca que, arrancado al poder de las tinieblas, has sido trasladado a la luz y al reino de Dios.»20
3. Una «ley imperfecta» a la que «sería moral dar el propio asentimiento»
Dice: sería moral asentir a una ley «imperfecta» de suicidio asistido para evitar otra peor. — La Iglesia: matar al inocente por orden de la autoridad es contrario al derecho natural y divino (Santo Oficio 1940); ninguna autoridad humana puede autorizar el mal, y asentir a esa ley no es tolerar, es autorizar (Pío XII).
«No harás morir al inocente y al justo», manda Dios en el Éxodo, y el Apóstol declara justa la condenación de quien enseñe «hagamos el mal para que venga el bien».21 Renzo Pegoraro, presidente de la Pontificia Academia para la Vida por nombramiento de Prevost, comenta la ley del suicidio asistido aprobada en el Véneto el 2 de septiembre y mira a la ley nacional que viene. ¿Puede una ley autorizar dar muerte a un inocente? ¿Y puede un católico dar su asentimiento a esa ley para impedir otra peor?
▸ DICE LA ROMA CONCILIAR
«Non esiste alcun diritto all’aiuto al suicidio. […] Bisognerebbe, inoltre, vigilare sull’eventuale legge nazionale perché non sconfini. […] Da parte cattolica, si tratta insomma di valutare se saremo in presenza di una “legge imperfetta”, a cui sarebbe comunque morale dare il proprio assenso, in vista del fatto che in Parlamento potrebbero invece essere prontamente approvate leggi più permissive e libertarie, molto più lesive della dignità del malato e del valore della vita.»
[No existe ningún derecho a la ayuda al suicidio. […] Habría que vigilar, además, la eventual ley nacional para que no se desborde. […] Por parte católica, se trata en suma de valorar si estaremos ante una «ley imperfecta», a la que sería de todos modos moral dar el propio asentimiento, en vista de que en el Parlamento podrían en cambio aprobarse rápidamente leyes más permisivas y libertarias, mucho más lesivas de la dignidad del enfermo y del valor de la vida.]22
▸ ENSEÑA LA IGLESIA
I – ¿Puede una ley humana autorizar dar muerte a un inocente? – Sagrada Escritura — No harás morir al inocente y al justo – Santo Oficio (1940) — Matar por orden de la autoridad pública a quien no ha cometido delito es contrario al derecho natural y al divino positivo – Pío XI — El magistrado que con sus leyes entrega inocentes a la muerte tiene a Dios por juez y vengador
II – ¿Puede el católico dar su asentimiento a la ley menos mala? – Sagrada Escritura — «Hagamos el mal para que venga el bien»: condenación justa – Pío XII — Ninguna autoridad humana puede dar autorización positiva de hacer el mal; tolerar no es autorizar
I – ¿Puede una ley humana autorizar dar muerte a un inocente?
Sagrada Escritura · No harás morir al inocente y al justo
«Aléjate de toda mentira y no hagas morir al inocente y al justo, porque yo no absolveré al culpable.»23
Santo Oficio (1940) · Matar por orden de la autoridad pública a quien no ha cometido delito es contrario al derecho natural y al divino positivo
«Pregunta: Si es lícito, por orden de la autoridad pública, matar directamente a aquellos que, aunque no hayan cometido ningún delito merecedor de muerte, sin embargo, a causa de defectos físicos o psíquicos, ya no pueden ser útiles a la nación, y se considere más bien que le son una carga y un obstáculo para su vigor y su fuerza. — Respuesta (confirmada por el Sumo Pontífice el 2 de diciembre): No, porque esto es contrario al derecho natural y al derecho divino positivo.»24
Pío XI · El magistrado que con sus leyes entrega inocentes a la muerte tiene a Dios por juez y vengador
«No es lícito que quienes gobiernan las naciones y dan las leyes, echen en olvido que es función de la autoridad pública defender con leyes y penas convenientes la vida de los inocentes, y eso tanto más cuanto menos pueden defenderse a sí mismos aquellos cuya vida peligra y es atacada […]. Y si los públicos magistrados no sólo no defienden a esos niños, sino que con sus leyes y ordenaciones los abandonan, y, aún más, los entregan a manos de médicos u otros para ser muertos, acuérdense que Dios es juez y vengador de la sangre inocente, que de la tierra clama al cielo.»25
II – ¿Puede el católico dar su asentimiento a la ley menos mala?
Sagrada Escritura · «Hagamos el mal para que venga el bien»: condenación justa
«¿Y por qué no, como se nos calumnia, y como dicen algunos que nosotros enseñamos, “Hagamos el mal para que resulte el bien”? Cuya condenación es justa.»26
Pío XII · Ninguna autoridad humana puede dar autorización positiva de hacer el mal; tolerar no es autorizar
«Ante todo hay que afirmar claramente que ninguna autoridad humana, ningún Estado, ninguna comunidad de Estados, sea cual fuere su carácter religioso, pueden dar un mandato positivo o una autorización positiva de enseñar o de hacer lo que sería contrario a la verdad religiosa o al bien moral. Un mandato o una autorización de este género no tendrían fuerza obligatoria y quedarían ineficaces. Ninguna autoridad podría darlos, porque es contra naturaleza obligar el espíritu y la voluntad del hombre al error y al mal, o a considerar uno y otro como indiferentes. Ni siquiera Dios podría dar tal positivo mandato o tal positiva autorización, porque estarían en contradicción con su absoluta veracidad y santidad.
Otra cuestión esencialmente distinta es si en una comunidad de Estados puede, al menos en determinadas circunstancias, establecerse la norma de que el libre ejercicio de una creencia y de una praxis religiosa o moral […] no sea impedido en todo el territorio de la comunidad por medio de leyes o medidas coercitivas estatales. En otros términos, se pregunta si el “no impedir”, es decir, el tolerar, es permitido en aquellas circunstancias, y por tanto la represión positiva no es siempre un deber.»27
4. Un secretario de dicasterio en la oración interreligiosa de Bali, con el Barong
Hecho: un secretario de dicasterio asiste en Bali a una oración interreligiosa con el Barong. — La Iglesia: no es lícito tomar parte en el culto de los acatólicos (c. 1258, Mortalium animos).
«¿Qué acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos?», pregunta San Pablo, y la pregunta no admite respuesta porque es una prohibición.28 El 5 de septiembre, en Bali, el número dos del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso asistió a una ceremonia hindú-balinesa de «reflexión universal» abierta con una oración interreligiosa y con la danza del Barong, el protector sobrenatural de los templos de la isla. ¿Puede un católico —y con más razón un clérigo que representa a Roma— tomar parte en un culto de infieles?
▸ EL HECHO
El 5 de septiembre de 2026, la «Ceremonia de Reflexión Universal Tri Hita Karana», acto de clausura de la Bali Harmony Encounter Week, se celebró en el Sunset Mandala de Kura Kura Bali (Denpasar), organizada en colaboración con Scholas Occurrentes, la fundación creada por Bergoglio. Asistieron monseñor Indunil Janakaratne Kodithuwakku Kankanamalage, secretario del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso; el sacerdote Marcin Schmidt; y María Paz, de Scholas, junto con autoridades indonesias, la realeza balinesa y representantes de distintas religiones. La ceremonia se abrió con una oración interreligiosa; actuó la compañía Bumi Bajra y el Barong del Palacio de Ubud, acompañado de instrumentos tradicionales; se desplegó la bandera de la paz del ODS 16 de la Agenda 2030 y se encendieron miles de velas. El Barong es la figura ceremonial, de aspecto de león, que en el hinduismo balinés representa al protector sobrenatural y está ligada a los rituales de los templos. El Tri Hita Karana es la doctrina hindú-balinesa de la triple armonía: con los dioses, con los hombres y con la naturaleza.29 Criterio de prueba: asistencia y programa según la prensa balinesa y la crónica del Vaticano sobre el congreso de Scholas al que el secretario había viajado; el carácter religioso del Barong y del Tri Hita Karana, según la descripción corriente de la religión balinesa.
▸ LA LEY DE LA IGLESIA
I – ¿Puede un católico tomar parte en el culto de los infieles? – Sagrada Escritura — No tendrás otro Dios que a mí – Sagrada Escritura — Ningún acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos – Código de Derecho Canónico — No es lícito a los fieles asistir activamente a los cultos de los acatólicos
II – ¿Y en congresos «de todas las religiones» por la paz y la fraternidad? – Pío XI — Los congresos que invitan a todos, hasta a los infieles, se fundan en que todas las religiones son igualmente buenas – Pío XI — Ni la Sede Apostólica puede tener parte en esos congresos ni los católicos favorecerlos
I – ¿Puede un católico tomar parte en el culto de los infieles?
Sagrada Escritura · No tendrás otro Dios que a mí
«Yo soy Yavé, tu Dios, que te ha sacado de la tierra de Egipto, de la casa de la servidumbre. No tendrás otro Dios que a mí. No te harás imágenes talladas, ni figuración alguna de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo sobre la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas, ni les darás culto.»30
Sagrada Escritura · Ningún acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos
«No os juntéis bajo un mismo yugo con los infieles, que os son tan desiguales. ¿Pues qué participación entre la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunicación de la luz con las tinieblas? Y ¿qué armonía de Cristo con Belial? ¿O qué parte del fiel con el infiel? ¿Y qué acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos? Sí que nosotros somos templo de Dios vivo.»31
Código de Derecho Canónico · No es lícito a los fieles asistir activamente a los cultos de los acatólicos
«§ 1. No es lícito a los fieles asistir activamente de ningún modo, ni tomar parte, en los cultos sagrados de los acatólicos. § 2. Puede tolerarse la presencia pasiva o meramente material, por razón de oficio civil o de honor, por causa grave que en caso de duda ha de aprobar el Obispo, en los funerales, bodas y solemnidades semejantes de los acatólicos, con tal que no haya peligro de perversión ni de escándalo.»32
II – ¿Y en congresos «de todas las religiones» por la paz y la fraternidad?
Pío XI · Los congresos que invitan a todos, hasta a los infieles, se fundan en que todas las religiones son igualmente buenas
«Convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso número de oyentes, e invitar a discutir allí promiscuamente a todos, a los infieles de todo género, a cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión. Tales tentativas no pueden, de ninguna manera, obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables.»33
Pío XI · Ni la Sede Apostólica puede tener parte en esos congresos ni los católicos favorecerlos
«Siendo todo esto así, claramente se ve que ni la Sede Apostólica puede en manera alguna tener parte en dichos Congresos, ni de ningún modo pueden los católicos favorecer ni cooperar a semejantes intentos; y si lo hiciesen, darían autoridad a una falsa religión cristiana, totalmente ajena a la única y verdadera Iglesia de Cristo.»34
5. China: el nombramiento se publica el día en que el régimen consagra
Hecho: Roma publica el nombramiento de Chongqing el día en que lo consagra el presidente de la Asociación Patriótica. — La Iglesia: los obispos los nombra libremente el Papa y ningún grupo puede arrogarse ese derecho (c. 329, Pío XII).
«Al Romano Pontífice le corresponde nombrar libremente a los obispos», dice el Código, y Pío XII, tres meses antes de morir, dedicó una encíclica entera a la asociación china que se arrogaba ese derecho.35 El 8 de septiembre fue consagrado el arzobispo de Chongqing; ese mismo día la Sala de Prensa comunicó que Prevost lo había nombrado el 28 de julio. El consagrante principal preside la Asociación Patriótica. ¿Quién nombra hoy a los obispos en China?
▸ EL HECHO
El martes 8 de septiembre de 2026, en la catedral de San José de Chongqing, fue consagrado arzobispo de Chongqing el sacerdote Andrés Ding Yang (n. 1981). Consagrante principal: Joseph Li Shan, obispo de Pekín y presidente de la Asociación Patriótica de los Católicos Chinos desde agosto de 2022; co-consagrantes, los obispos de Wanzhou, Yibin, Wuhan, Guizhou y el coadjutor de Pekín. El nombramiento, fechado el 28 de julio, se hizo público el mismo 8 de septiembre, «en el marco del Acuerdo provisional entre la Santa Sede y la República Popular China». Es la decimoctava consagración bajo el Acuerdo (firmado en 2018, prorrogado en 2024 hasta 2028; su texto sigue siendo secreto) y la octava del pontificado de Prevost. El 10 de agosto, en Datong (Shanxi), Pablo Liu Honggang había sido nombrado y consagrado el mismo día.36 Criterio de prueba: fechas y nombres según Vatican News, Fides y CNA; la presidencia de la Asociación Patriótica por Li Shan, según la prensa católica asiática de 2022.
▸ LA LEY DE LA IGLESIA
I – ¿Quién nombra a los obispos? – Código de Derecho Canónico — El Romano Pontífice los nombra libremente, y solo a la Sede Apostólica corresponde juzgar la idoneidad – Pío XII — Ninguna persona ni grupo, de clérigos o de laicos, puede arrogarse el derecho de nombrar obispos
II – ¿Qué es la Asociación Patriótica, según el último papa que la juzgó? – Pío XII — Bajo apariencia de amor a la patria, busca que los católicos abracen el materialismo ateo y que la Iglesia quede sometida al poder civil
I – ¿Quién nombra a los obispos?
Código de Derecho Canónico · El Romano Pontífice los nombra libremente, y solo a la Sede Apostólica corresponde juzgar la idoneidad
«Can. 329 § 1. Los obispos son sucesores de los Apóstoles y por institución divina son puestos al frente de iglesias particulares, que gobiernan con potestad ordinaria bajo la autoridad del Romano Pontífice. § 2. Los nombra libremente el Romano Pontífice.» — «Can. 331 § 3. Juzgar si alguien es idóneo pertenece únicamente a la Sede Apostólica.»37
Pío XII · Ninguna persona ni grupo, de clérigos o de laicos, puede arrogarse el derecho de nombrar obispos
«De lo que hemos expuesto se sigue que ninguna autoridad, fuera de la que es propia del Pastor Supremo, puede invalidar la institución canónica concedida a un obispo; que ninguna persona ni grupo alguno, sea de sacerdotes o de laicos, puede arrogarse el derecho de nombrar obispos; que nadie puede conferir legítimamente la consagración episcopal si antes no consta el mandato pontificio. […] Los obispos que no han sido ni nombrados ni confirmados por la Sede Apostólica, y más aún los elegidos y consagrados contra sus expresas disposiciones, no gozan de potestad alguna de magisterio ni de jurisdicción, puesto que la jurisdicción llega a los obispos únicamente por el Romano Pontífice.»38
II – ¿Qué es la Asociación Patriótica, según el último papa que la juzgó?
Pío XII · Bajo apariencia de amor a la patria, busca que los católicos abracen el materialismo ateo y que la Iglesia quede sometida al poder civil
«Con astuta manera de proceder, se ha constituido entre vosotros una asociación a la que se ha dado el nombre del amor a la patria, y a la que los católicos son empujados por todos los medios a adherirse. […] Bajo apariencia de amor a la patria, que en realidad se demuestra falaz, esta asociación mira sobre todo a que los católicos abracen gradualmente las invenciones del “materialismo” ateo, con las que se niega a Dios mismo y se rechazan los principios de la religión. […] Mientras aseguran que es necesario que en materia religiosa reine la libertad por todos los medios, y que eso hace más fáciles las relaciones entre la potestad eclesiástica y la civil, en realidad esta asociación mira enteramente a que, postergados y desatendidos los sagrados derechos de la Iglesia, la Iglesia misma quede completamente sometida a las autoridades civiles.»39
6. Apéndice de gobierno: Metuchen
Hecho: Prevost da Metuchen a un obispo «enriquecido» por los encuentros de New Ways Ministry. — La Iglesia: obispo irreprensible; no dar las iglesias a los más dignos es pecado mortal (San Pablo, Trento, c. 331).
«Es necesario que el obispo sea irreprensible», escribe San Pablo a Timoteo, y a Tito le pide uno «capaz de rebatir a los que contradicen».40 El 15 de septiembre Prevost dio la diócesis de Metuchen (Nueva Jersey) a Michael Saporito, obispo auxiliar de Newark, que ha participado en los encuentros privados entre obispos y activistas organizados por New Ways Ministry y salió de ellos «enriquecido». ¿Qué exige la Iglesia de quien va a ser puesto sobre una diócesis?
▸ EL HECHO
El 15 de septiembre de 2026 el nuncio en Estados Unidos hizo público el nombramiento de Michael A. Saporito (64 años; ordenado por Theodore McCarrick en 1992; obispo auxiliar de Newark desde 2020) como sexto obispo de Metuchen. Como párroco de San José de Maplewood, Saporito estableció el ministerio «Open Arms» para «católicos homosexuales» y sus familias. Ha participado en las reuniones privadas de dos días que New Ways Ministry organiza desde 2023 entre obispos, activistas LGBT, teólogos y médicos; el director de esa organización, Francis DeBernardo, lo cita en el National Catholic Reporter del 22 de abril de 2026: «Me sentí ciertamente enriquecido por el intercambio de historias personales y de información que se ofreció». New Ways Ministry fue fundada en 1977 por Jeannine Gramick y Robert Nugent; la propia estructura conciliar les prohibió en 1999 todo trabajo pastoral con homosexuales y declaró en 2010 que la organización no puede presentarse como católica.41 Criterio de prueba: nombramiento, según la Conferencia Episcopal de EE. UU.; participación y cita, según el propio New Ways Ministry y su director; datos de la organización, según los documentos de 1999 y 2010, que aquí no hacen autoridad sino que constan como hechos.
▸ LA LEY DE LA IGLESIA
I – ¿Qué exige la Iglesia de quien va a ser obispo? – Sagrada Escritura — Irreprensible, idóneo para enseñar, capaz de rebatir a los que contradicen – Código de Derecho Canónico — Buenas costumbres, piedad, celo de las almas y prudencia – Concilio de Trento — Quien no procura que se den las iglesias a los más dignos peca mortalmente y toma parte en los pecados ajenos
II – ¿Y de quien «se siente enriquecido» por quienes aprueban lo que Dios condena? – Sagrada Escritura — Dignos de muerte no solo los que hacen tales cosas, sino los que dan plácemes a quienes las hacen
I – ¿Qué exige la Iglesia de quien va a ser obispo?
Sagrada Escritura · Irreprensible, idóneo para enseñar, capaz de rebatir a los que contradicen
«Es, pues, necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, dueño de sí, sensato, digno en su porte, hospitalario, idóneo para enseñar.» — «Que muestre adhesión a la palabra fiel que es conforme a la doctrina recibida, para que sea capaz aun de exhortar conforme a la sana doctrina y de rebatir a los que contradicen.»42
Código de Derecho Canónico · Buenas costumbres, piedad, celo de las almas y prudencia
«Can. 331 § 1. Para que alguien sea tenido por idóneo debe: […] 4.º Estar dotado de buenas costumbres, piedad, celo de las almas, prudencia y las demás cualidades que lo hagan apto para gobernar la diócesis de que se trata.»43
Concilio de Trento · Quien no procura que se den las iglesias a los más dignos peca mortalmente y toma parte en los pecados ajenos
«Si se debe procurar con precaución y sabiduría respecto de cada uno de los grados de la Iglesia que nada haya desordenado, nada fuera de lugar en la casa del Señor, mucho mayor esmero se debe poner para no errar en la elección del que se constituye sobre todos los grados, pues el estado y orden de toda la familia del Señor amenazará ruina si no se halla en la cabeza lo que se requiere en el cuerpo. […] Consideren ante todas cosas que no pueden hacer otra más conducente a la gloria de Dios y a la salvación de las almas que procurar se promuevan buenos pastores, y capaces de gobernar la Iglesia; y que ellos, tomando parte en los pecados ajenos, pecan mortalmente a no procurar con empeño que se den las iglesias a los que juzgaren ser más dignos y más útiles a ellas, no por recomendaciones, ni afectos humanos, o sugestiones de los pretendientes, sino porque así lo pidan los méritos de los promovidos.»44
II – ¿Y de quien «se siente enriquecido» por quienes aprueban lo que Dios condena?
Sagrada Escritura · Dignos de muerte no solo los que hacen tales cosas, sino los que dan plácemes a quienes las hacen
«Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas: pues sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza; e igualmente los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrasaron en su apetito los unos por los otros […]. Quienes, conociendo el justo decreto de Dios, que los que tales cosas hacen son dignos de muerte, no solamente las hacen ellos, mas aún dan plácemes a los que las hacen.»45
Seis cargos en once días: un saludo a religiosas, una catequesis, una entrevista del presidente de una academia pontificia, una ceremonia hindú con un secretario de dicasterio, dos consagraciones en China y un nombramiento episcopal. Ninguno es una frase suelta: cada uno tiene detrás un documento mayor —Magnifica humanitas, Gaudium et spes, el Acuerdo secreto con Pekín— y ninguno ha sido rectificado. Frente a cada uno, la Iglesia había hablado antes: en Trento, en el Vaticano I, en el Código de 1917, en Pío XI y en Pío XII. La lista siguiente, dentro de dos o tres semanas. Fidem semel traditam sanctis.
Notas
Piedrasanta
La novela y los diálogos
La novela de la comunidad católica en tiempos de apostasía. — Miguel Echeverría
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