ACLARACIONES SOBRE EL FALSO “BAUTISMO DE DESEO”

ACLARACIONES SOBRE EL FALSO “BAUTISMO DE DESEO”

NOTA INTRODUCTORIA:

Hace poco escribimos un pequeño texto en el que resumíamos los argumentos contra el llamado Bautismo de Deseo:

>>>11 ARGUMENTOS CATÓLICOS CONTRA EL “BAUTISMO DE DESEO”

Poco después publicaron este otro texto  en defensa del falso Bautismo de Deseo:

>>>El Bautismo de Deseo: Ad Versus Dimond [ismo]

Le respondí  brevísimamente un comentario  al pie del artículo, pero su autor ha preferido unir mi respuesta y la subsiguiente  respuesta en este texto:

>>>Apostillas al Dimond [ismo] (Iº)

Este breve texto es, pues, una respuesta al único argumento aparentemente serio de tal artículo, según el cual cierto canon de Trento (Dz 847) demuestra la validez del Falso Bautismo de deseo

 

SOBRE TRENTO Y EL BAUTISMO DE DESEO

Los modernistas que defienden el Bautismo de Deseo solo tienen un documento  del Magisterio  para defender el bautismo de deseo y es el Dz 847 de Trento. El resto es citar a distintos autores que sin representar ninguna autoridad  magisterial  contradicen gravemente  (no sé si consciente o inconscientemente)  el Magisterio Católico. Ahora bien, es  evidente que ese canon de Trento los defensores del bautismo de Deseo lo tergiversan gravemente.

Tenemos el siguiente canon de Trento:

«Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva ley no son necesarios, sino superfluos para salvarse; aun cuando no todos sean necesarios a cada particular, y[ si dijere] que los hombres sin ellos, o sin el deseo de ellos (sine eis auteorum voto), alcanzan de Dios, por la sola fe, la gracia de la justificación; sea excomulgado». (sesión VII.  cANON 4. Dz.847)

El canon, pues, condena  que alguien crea que se puede salvar sin el sacramento o sin su deseo.

Y de ahí, estos modernistas  deduce que nos podemos  salvar o por el sacramento o por su deseo… Por cualquiera de los dos separados uno de otro.

Pero fíjemonós en el siguiente problema:

1º) Si nos podemos  salvar  por el deseo sin el sacramento.

2º) Entonces   se concluye  que también nos podemos salvar  por el sacramento sin el deseo del sacramento.

Es decir, si deducimos lo primero  (salvarnos  por el deseo del sacramento pero sin sacramento), entonces nos vemos  obligados  a afirmar  lo segundo también(nos podemos salvar por el sacramento  aunque no exista en nosotros el deseo de tal sacramento).

Pero si no existe deseo de recibir el sacramento entonces el sacramento no opera en nosotros (Dz 411, 1966,etc,): Con un ejemplo: imaginemos que alguien que no desea bautizarse, lo atamos con cuerdas y lo “bautizamos” contra su voluntad… en ese caso es imposible que el sacramento sea operativo.

Por tanto, como lo segundo no es posible (sacramento sin deseo de recibirlo), lo primero (deseo sin sacramento)  tampoco es posible.

QUE SIGNIFICA ESE CANON DE TRENTO, PUES: el canon  en cuestión significa que sin el sacramento o sin su deseo no hay salvación… Es  decir, sin los dos, a la vez y simultáneamente no hay  salvación.De otra forma: Si falta uno de los dos (sacramento o deseo de sacramento ) no hay salvación.

Y en consecuencia, el Bautismo de deseo hay que descartarlo como invalido y falso.

¿Cómo podemos estar  seguros de que esa es la explicación correcta del canon? Podemos estar seguros porque existen otros dos afirmaciones de Trento que niegan el bautismo de deseo directamente:

 

DOS CÁNONES DE TRENTO QUE NIEGAN DIRECTAMENTE EL BAUTISMO DE DESEO.

1)  “Si alguno dijere que el bautismo [el sacramento] es libre, es decir, no necesario para la salvación (Juan 3, 5), sea anatema” [Papa Paulo III, Concilio de Trento, cánones sobre el sacramento del bautismo, canon 5 (DS 861)]

2) “Si alguno dijere que el agua verdadera y natural no es necesaria en el bautismo y, por tanto, desviare a una especie de metáfora las palabras de nuestro Señor Jesucristo: ‘Quien no renaciere del agua y del Espíritu Santo’ (Juan 3, 5), sea anatema” [Papa Paulo III, Concilio de Trento, cánones sobre el sacramento del bautismo, sesión 7, canon 2]

Ahora bien, el que afirma el bautismo de deseo, afirma que sin sacramento , y sin agua es imposible alcanzar la salvación. Pero, el que afirma que sin el sacramento del agua nos podemos salvar  ES ANATEMA.

Por tanto, todo el que afirme el Bautismo de Deseo es anatema.

 

INTENTO DE EXPLICACIÓN:

¿Por qué, pues, estando tan claro la falsedad del Bautismo de deseo  hay  tanto empeño en afirmarlo, incluso insultando, desprecian y difamando, como ocurre en esta caso  contra Pedro Dimond, o como otros más documentados atacan al Padre Feeney  (fuente próxima del Hno. Dimod) y su defensa del dogma de “Fuera de la iglesia no hay salvación”?: La razón es muy clara: sin el bautismo de Deseo el Vaticano II  y su apostasía no sería posible.

Lo curioso es que muchos de los que defienden tal “bautismo” se consideran católicos y contrarios al vaticano II, sin darse cuenta que están defendiendo el núcleo duro de tal apostasía, la herejía que dice que fuera de la iglesia SI hay salvación.

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