Morado
Martes de la II semana de Cuaresma
Introito (Ps. 26, 8; 26, 9)
Tibi dixit cor meum, quæsívi vultum tuum. vultum tuum, Dómine, requíram: ne avértas fáciem tuam a me. Dóminus illuminátio mea, et salus mea: quem timébo?
Contigo ha hablado mi corazón; en busca de ti han andado mis ojos. ¡Oh, Señor! tu cara es la que yo busco. No apartes de mí tu rostro; no te retires enojado de tu siervo. Sé tú en mi ayuda; no me desampares, ni me desprecies, ¡oh Dios, salvador mío! [Torres Amat]
Colecta
Pérfice, quǽsumus, Dómine, benígnus in nobis observántiæ sanctæ subsídium: ut, quæ te auctóre faciénda cognóvimus, te operánte impleámus.
Perfeccionad benigno en nosotros, os rogamos, Señor, el auxilio de la santa observancia, para que lo que, siendo vos el autor, hemos conocido que ha de hacerse, obrando vos lo cumplamos.
Epístola (3 Reg. 17, 8-16)
Léctio libri Regum.
Lectura del libro de los Reyes.
In diébus illis: Factus est sermo Dómini ad Elíam Thesbíten, dicens: Surge et vade in Saréphta Sidoniórum, et manébis ibi: præcépi enim ibi mulíeri víduæ, ut pascat te. Surréxit et ábiit in Saréphta. Cumque venísset ad portam civitátis, appáruit ei múlier vídua cólligens ligna, et vocávit eam, dixítque ei: Da mihi páululum aquæ in vase, ut bibam. Cumque illa pérgeret, ut afférret, clamávit post tergum ejus, dicens: Affer mihi, óbsecro, et buccéllam panis in manu tua. Quæ respóndit: Vivit Dóminus, Deus tuus, quia non hábeo panem, nisi quantum pugíllus cápere potest farínæ in hýdria, et páululum ólei in lécytho: en, cóllige duo ligna, ut ingrédiar, et fáciam illum mihi et fílio meo, ut comedámus et moriámur. Ad quam Elías ait: Noli timére, sed vade, et fac, sicut dixísti: verúmtamen mihi primum fac de ipsa farínula subcinerícium panem párvulum, et affer ad me: tibi autem et fílio tuo fácies póstea. Hæc autem dicit Dóminus, Deus Israël: Hýdria farínæ non defíciet, nec lécythus ólei minuétur, usque ad diem, in qua Dóminus datúrus est plúviam super fáciem terræ. Quæ ábiit, et fecit juxta verbum Elíæ: et comédit ipse et illa et domus ejus: et ex illa die hýdria farínæ non defécit, et lécythus ólei non est imminútus, juxta verbum Dómini, quod locútus fúerat in manu Elíæ.
Por tanto, le habló el Señor y le dijo: Anda y vete a Sarepta, ciudad de los sidonios, y fija en ella tu morada; porque yo tengo allí dispuesto que una mujer viuda te sustente. Partió, pues, y se fue a Sarepta, y al llegar a la puerta de la ciudad, se encontró con una mujer viuda que andaba recogiendo leña; y llamándola le dijo: Dame en un vaso un poco de agua para beber. Yendo ella a traérsela, gritó tras de la mujer, diciéndole: Tráeme también, te ruego, un bocado de pan en tu mano. Vive el Señor Dios tuyo, respondió ella, que pan yo no lo tengo; no tengo más que un puñado de harina en la orza, y un poco de aceite en la alcuza; he aquí que estoy cogiendo dos palitos de leña para ir a cocerla para mí y para mi hijo, y comérnosla; y después de consumidos estos residuos morirnos de hambre. Le dijo Elías: No temas; anda, ve y haz lo que has dicho; mas primero haz para mí de ese poquito de harina un panecillo, cocido debajo del rescoldo, y tráemelo, que después lo harás para ti y para tu hijo. Porque esto dice el Señor Dios de Israel: No vendrá a menos la harina de la orza, ni menguará el aceite de la alcuza, hasta el día en que el Señor envíe lluvia sobre la tierra. Se fue, pues, la mujer e hizo lo que Elías le había dicho; y comió Elías, ella y toda su casa. Desde aquel día no faltó nunca harina en la orza, ni se disminuyó el aceite de la alcuza; según lo que había prometido el Señor por boca de Elías. [Torres Amat]
Gradual (Ps. 54, 23; 54, 17; 54, 18; 54, 19)
Jacta cogitátum tuum in Dómino, et ipse te enútriet. Dum clamárem ad Dóminum, exaudívit vocem meam ab his, qui appropínquant mihi.
Arroja en el seno del Señor tus ansiedades, y él te sustentará; no dejará al justo en agitación perpetua. Pero yo he clamado a Dios, y el Señor me salvará. Tarde y mañana y al mediodía contaré y expondré al Señor mis necesidades, y él oirá benigno mi voz. Sacará a paz y salvo mi vida de los que me asaltan, conjurados en compañía de muchos para perderme. [Torres Amat]
Evangelio (Matt. 23, 1-12)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Continuación del santo Evangelio según san Mateo.
In illo témpore: Locútus est Jesus ad turbas et ad discípulos suos, dicens: Super cáthedram Móysi sedérunt scribæ et pharisǽi. Omnia ergo, quæcúmque díxerint vobis, serváte et fácite: secúndum ópera vero eórum nolíte fácere: dicunt enim, et non fáciunt. Alligant enim ónera grávia et importabília, et impónunt in húmeros hóminum: dígito autem suo nolunt ea movére. Omnia vero ópera sua fáciunt, ut videántur ab homínibus: dilátant enim phylactéria sua, et magníficant fímbrias. Amant autem primos recúbitus in cenis, et primas cáthedras in synagógis, et salutatiónes in foro, et vocári ab homínibus Rabbi. Vos autem nolíte vocári Rabbi: unus est enim Magíster vester, omnes autem vos fratres estis. Et patrem nolíte vocáre vobis super terram, unus est enim Pater vester, qui in cœlis est. Nec vocémini magístri: quia Magíster vester unus est, Christus. Qui major est vestrum, erit miníster vester. Qui autem se exaltáverit, humiliábitur: et qui se humiliáverit, exaltábitur.
Entonces, dirigiendo Jesús su palabra al pueblo y a sus discípulos, les dijo: Los escribas, o doctores de la ley, y los fariseos, están sentados en la cátedra de Moisés: practicad, pues, y haced todo lo que os dijeren; pero no arregléis vuestra conducta por la suya, porque ellos dicen lo que se debe hacer, y no lo hacen. El hecho es que van atando cargas pesadas e insoportables, y las ponen sobre los hombros de los demás cuando ellos no quieren ni aplicar la punta del dedo para moverlas. Todas sus obras las hacen con el fin de ser vistos de los hombres; por lo mismo llevan las palabras de la ley en cintas más anchas, y más largas las franjas u orlas de su vestido. Aman también los primeros asientos en los banquetes, y las primeras sillas en las sinagogas, y ser saludados en la plaza, y que los hombres les den el título de maestros o doctores. Vosotros, por el contrario, no habéis de querer ser saludados maestros, porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Tampoco habéis de llamar a nadie sobre la tierra Padre vuestro; pues uno solo es vuestro verdadero Padre, el cual está en los cielos. Ni debéis preciaros de ser llamados maestros, porque el Cristo es vuestro único Maestro. En fin, el mayor entre vosotros ha de ser ministro o criado vuestro. Que quien se ensalzare será humillado, y quien se humillare será ensalzado. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 50, 3)
Miserére mei, Dómine, secúndum magnam misericórdiam tuam: dele, Dómine, iniquitátem meam.
Ten piedad de mí, oh Dios, según la grandeza de tu misericordia; y según la muchedumbre de tus piedades, borra mi iniquidad. [Torres Amat]
Secreta
Sanctificatiónem tuam nobis, Dómine, his mystériis operáre placátus: quæ nos et a terrénis purget vítiis, et ad cœléstia dona perdúcat.
Obrad en nosotros aplacado, Señor, por estos misterios, vuestra santificación, que nos purifique de los vicios terrenos y nos conduzca a los dones celestiales.
Comunión (Ps. 9, 2-3)
Narrábo ómnia mirabília tua: lætábor, et exsultábo in te: psallam nómini tuo, Altíssime.
A ti, ¡oh Señor!, tributaré gracias con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. Me alegraré en ti y saltaré de gozo; cantaré himnos a tu Nombre, ¡oh Dios altísimo! [Torres Amat]
Poscomunión
Ut sacris, Dómine, reddámur digni munéribus: fac nos tuis, quǽsumus, semper obœdíre mandátis.
Para que seamos hechos dignos, Señor, de los sagrados dones, haced, os rogamos, que obedezcamos siempre a vuestros mandamientos.
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