jueves, 23 de julio de 2026 San Apolinar, Obispo y Mártir

miércoles, 24 de agosto de 2016

San Bartolomé, Apóstol

Introito (Ps. 138, 17)

Mihi autem nimis honoráti sunt amíci tui, Deus: nimis confortátus est principátus eórum. Dómine, probásti me et cognovísti me: tu cognovísti sessiónem meam et resurrectiónem meam.

Mas yo veo, Dios mío, que tú has honrado sobremanera a tus amigos; su imperio ha llegado a ser sumamente poderoso. [Torres Amat]

Colecta

Omnípotens sempitérne Deus, qui hujus diei venerándam sanctámque lætítiam in beáti Apóstoli tui Bartholomǽi festivitáte tribuísti: da Ecclésiæ tuæ, quǽsumus; et amáre quod crédidit, et prædicáre quod dócuit. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Omnipotente y sempiterno Dios, que nos habéis otorgado la veneranda y santa alegría de este día en la festividad de vuestro bienaventurado Apóstol Bartolomé: conceded a vuestra Iglesia, os rogamos, que ame lo que él creyó y predique lo que él enseñó. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (1 Cor. 12, 27-31)

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Corínthios Fratres: Vos estis corpus Christi et membra de membro. Et quosdam quidem pósuit Deus in Ecclésia primum apóstolos, secúndo prophetas, tertio doctores, deinde virtútes, exinde grátias curationum, opitulatiónes, gubernatiónes, genera linguarum, interpretatiónes sermonum. Numquid omnes apóstoli? numquid omnes prophétæ? numquid omnes doctóres? numquid omnes virtútes? numquid omnes grátiam habent curationum? numquid omnes linguis loquúntur? numquid omnes interpretántur? Æmulámini autem charísmata melióra.

Vosotros, pues, sois el cuerpo místico de Cristo , y miembros unidos a otros miembros. Así es que ha puesto Dios varios miembros en la Iglesia, unos en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar profetas, en el tercero doctores, luego a los que tienen el don de hacer milagros, después a los que tienen gracia de curar, de socorrer al prójimo, don de gobierno, de hablar todo género de lenguas, de interpretar las palabras. ¿Por ventura son todos apóstoles?, ¿o todos profetas?, ¿o todos doctores? ¿Hacen todos milagros?, ¿tienen todos la gracia de curar?, ¿hablan todos lenguas?, ¿interpretan todos? Vosotros entre esos dones aspirad a los mejores. Yo voy, pues, a mostraros un camino o don todavía más excelente. [Torres Amat]

Gradual (Ps. 44, 17; 44, 18)

Constítues eos príncipes super omnem terram: mémores erunt nóminis tui, Dómine. Pro patribus tuis nati sunt tibi fílii: proptérea pópuli confitebúntur tibi. Allelúja, allelúja. Te gloriósus Apostolórum chorus laudat, Dómine. Allelúja.

En lugar de tus padres te nacerán hijos; los cuales establecerán príncipes sobre la tierra. Estos conservarán la memoria de tu Nombre por todas las generaciones. Por esto los pueblos te cantarán alabanzas eternamente por los siglos de los siglos. [Torres Amat]

Evangelio (Luc. 6, 12-19)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam In illo témpore: Exiit Jesus in montem oráre, et erat pernóctans in oratióne Dei. Et cum dies factus esset, vocavit discípulos suos, et elégit duódecim ex ipsis - quos et Apóstolos nominávit -: Simónem, quem cognominávit Petrum, et Andream fratrem ejus, Jacóbum et Joánnem, Philíppum et Bartholomæum, Matthǽum et Thomam, Jacóbum Alphæi et Simónem, qui vocátur Zelótes, et Judam Jacóbi, et Judam Iscariótem, qui fuit próditor. Et descéndens cum illis, stetit in loco campéstri, et turba discipulórum ejus, et multitúdo copiósa plebis ab omni Judæa, et Jerúsalem, et marítima, et Tyri, et Sidónis, qui vénerant, ut audírent eum et sanaréntur a languóribus suis. Et, qui vexabántur a spirítibus immúndis, curabántur. Et omnis turba quærébat eum tángere: quia virtus de illo exíbat, et sanábat omnes.

Por este tiempo se retiró a orar en un monte, y pasó toda la noche orando a Dios. Así que fue de día, llamó a sus discípulos, y escogió doce de entre ellos (a los cuales dio el nombre de apóstoles), a saber: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, y Andrés su hermano; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás, llamado el Zelador; Judas, hermano de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor. Y al bajar con ellos, se paró en un llano, con la compañía de sus discípulos, y de un gran gentío de toda la Judea, y en especial de Jerusalén , y del país marítimo de Tiro y de Sidón, que habían venido a oírle y a ser curados de sus dolencias. Asimismo los molestados de los espíritus inmundos eran también curados. Y todo el mundo procuraba tocarle; porque salía de él una virtud que daba la salud a todos. [Torres Amat]

Comentario de los Padres · Catena Aurea (Cadena de Oro) — Santo Tomás de Aquino

San Lucas 6, 12-19 — glosas de los Padres griegos y latinos, encadenadas por Santo Tomás.

Glosa. Levantándose los enemigos de Jesús contra sus milagros y contra su doctrina, eligió a sus apóstoles como defensores y testigos de la verdad, a cuya elección quiso que precediese la oración; por lo que dice: "Y aconteció en aquellos días", etc.

San Ambrosio. No quieras abrir los oídos de malicioso, creyendo que el Hijo de Dios rogaba porque era débil, para alcanzar lo que El no podía hacer; Autor de la potestad, Maestro de la obediencia, nos excita con su ejemplo a cumplir los preceptos de la virtud.

San Cirilo. Observemos qué es lo que hizo Jesucristo en este caso, cómo nos enseñó a insistir en las oraciones divinas separadamente, esto es, en secreto y cuando nadie nos vea; prescindiendo también de todo cuidado mundano, para que nuestra alma se levante a la contemplación de las cosas divinas; así nos lo enseña el Salvador cuando oraba solo, saliéndose a un monte.

San Ambrosio. En todas partes ora solo. Los ruegos de los hombres no comprenden las determinaciones de Dios; y nadie hay que pueda participar de los pensamientos de Jesucristo. No sube al monte todo el que ora, sino el que ora elevándose de las cosas de la tierra a las del cielo; pero no aquel que anda solícito por las cosas del mundo, por las riquezas y por los honores. Todos los que son perfectos suben al monte, por lo que encontrarás en el Evangelio que sólo los discípulos subieron con el Señor al monte. En esto se da a conocer al cristiano, y se le prescribe la forma con que debe orar, cuando prosigue: "Y pasó toda la noche orando a Dios", etc. ¿Cuánto es lo que tú debes hacer por salvar tu alma, cuando Jesucristo pasa toda la noche orando por ti?

Crisóstomo, hom 42 ad prop. Antioch. Levántate tú también durante la noche, porque entonces es cuando el alma está más pura; las mismas tinieblas y el silencio convidan al alma de una manera eficaz al recogimiento. Además si miras al cielo, agujereado de estrellas, como si estuviese alumbrado por infinitas luces, y si consideras que los que de día danzan e injurian en nada se diferencian de los muertos; entonces detestarás todo exceso humano. Todas estas cosas son muy a propósito para elevar el espíritu; entonces no mortifica la vanagloria, ni fastidia la pereza, ni preocupa la envidia; no quita el fuego el color del hierro tan perfectamente como la oración nocturna cambia el proceder de los pecadores. Del mismo modo que aquel que siendo mortificado de día por los rayos del sol se refrigera por la noche, así las lágrimas, que se derraman por la noche, sirven como de rocío, y aprovechan para vencer la concupiscencia y desterrar cualquier temor; pero si el hombre no se refresca con este rocío, se secará durante el día. Por cuya razón, aun cuando no reces mucho de noche, ora siquiera una vez cuando te despiertes, y esto es suficiente; muestra que la noche no es buena solamente para el descanso del cuerpo, sino también para el alma.

San Ambrosio. ¿ Puesto que Jesucristo oró antes de enviar a sus apóstoles, qué es lo que tú debes hacer cuando pretendes acometer alguna empresa buena? Prosigue, pues: "Y cuando fue de día, llamó a sus discípulos", etc. Esto es, a aquellos a quienes destinaba a propagar entre los hombres los medios de salvación y a difundir la fe sobre la tierra. Advierte también la disposición de Dios: no elige a los sabios, ni a los ricos, ni a los nobles, sino a pescadores y a publicanos, para enviarlos; a fin de que no apareciese que atraía a los hombres a su gracia por medio de las riquezas, o de la autoridad del poder o de la nobleza; para que prevaleciese la razón de la verdad, no la gracia de la discusión.

San Cirilo. Véase cuál fue el primer cuidado del evangelista; no solamente dice que fueron elegidos los apóstoles, sino que hace mención de ellos de una manera nominal, para evitar que alguien se atreva a inscribir a otros en el catálogo de los apóstoles. "Simón, a quien llamó Pedro, y a su hermano Andrés".

Beda. No lo ha llamado por primera vez así, sino mucho antes, cuando llevado por Andrés, le dice: "Tú te llamarás Cephas, que quiere decir Pedro" ( Jn 1,42). Y queriendo San Lucas referir los nombres de los apóstoles, teniendo que nombrar a San Pedro por necesidad, da a entender de una manera sencilla que antes no se llamaba así, sino que el Señor fue quien le dio este nombre.

Eusebio. La segunda combinación es la de Santiago y de San Juan; de donde prosigue: "A Santiago y Juan", los dos hijos de Zebedeo, que también eran pescadores. Después de estos dos hace mención de San Felipe y San Bartolomé. San Felipe, según dice San Juan, era de Betsaida, conciudadano de San Andrés y de San Pedro; y que el mismo San Bartolomé, era un hombre sencillo, falto de conocimientos, y de trato social. San Mateo, además, era de los que recaudaban las contribuciones cuando fue llamado; de él hace mención cuando dice: "A Mateo y a Tomás".

Beda. San Mateo por humildad se pospone a Santo Tomás, mientras que los otros evangelistas le colocan primero; prosigue: "A Santiago de Alfeo, y a Simón, llamado el Zelador".

Glosa. Porque fue de Caná de Galilea, que quiere decir Zelo, lo cual se añade, para diferenciarle de Simón Pedro. Prosigue: "A Judas, hermano de Santiago, y a Judas Iscariote, que fue el traidor".

San Agustín, de cons. evang. 2, 30. En el nombre de Judas de Santiago, parece que discrepa San Lucas de San Mateo, quien le llama Tadeo. ¿Pero quién ha prohibido jamás que un hombre tenga dos o tres nombres? Fue elegido Judas el traidor no por imprudencia, sino por providencia. Habiendo tomado el Señor sobre sí todas nuestras debilidades, no rehusó este destino de la enfermedad humana, y quiso ser entregado por su apóstol, a fin de que tú mismo, si tu compañero te entrega, soportes con moderación el error de tu juicio y la pérdida de tu beneficio.

Beda. En sentido místico, el monte sobre el que Jesús eligió a sus apóstoles, da a conocer la elevación de la santidad que debía encontrarse en ellos, para que así pudiesen predicarla; por esta razón había sido publicada la ley en la cumbre de un monte.

San Cirilo. Por si conviene conocer la etimología de los nombres de los Apóstoles, sépase que Pedro quiere decir el que desata o el que reconoce; San Andrés poder ilustre o el que responde; Santiago el que suplanta el dolor; San Juan, gracia del Señor; San Mateo donado o concedido; San Felipe boca grande u orificio de lámpara; San Bartolomé hijo del que detiene las aguas; Santo Tomás abismo o gemelo; Santiago de Alfeo, el que suplanta los pasos de la vida; Judas, confesión, y Simón, obediencia.

San Cirilo. Una vez realizada la reunión de los apóstoles, y congregados otros varios de entre los judíos, y de la región marítima de Tiro y de Sidón, -que eran idólatras-, los constituyó en doctores de todo el mundo, para libertar a los judíos de la servidumbre de la ley y apartar a los idólatras del error gentil, llevándolos al conocimiento de la verdad; por lo que dice: "Y bajando con ellos, se paró en un llano, y la turba de discípulos y un gran gentío de toda la Judea, y de Jerusalén, y de la marina", etc.

Beda. No dice marina a causa del mar de la Galilea, que estaba próximo, lo cual no sería extraordinario, sino que quiere hablar del gran mar -en el cual ponían también a Tiro y Sidón-, de quienes se dice: "Y de Tiro, y de Sidón", cuyas ciudades, como estaban ocupadas por gentiles, con razón se las llama por su nombre, para que se vea cuánto se había extendido ya la fama y el poder del Salvador, el cual, como había venido a predicar a todas las ciudades, quería enseñar a todas a recibir y a aceptar su doctrina; y así prosigue: "Que habían venido a oírle".

Teofilacto. Esto es, a curar sus almas, y a sanar de todas sus enfermedades, o sea del cuerpo.

San Cirilo. Después que hubo escogido los apóstoles, hizo muchos y grandes milagros, para que los judíos y los gentiles, que habían venido, conociesen que ellos habían sido distinguidos por Jesucristo con la dignidad del apostolado; y que El no era como los demás hombres, sino más bien Dios, como Verbo encarnado; y prosigue: "Y todas las gentes procuraban tocarle; porque salía de El virtud y los sanaba a todos". Cristo no recibía la virtud de otro, sino que, siendo Dios por naturaleza, curaba a todos los enfermos, derramando sobre ellos su propia virtud.

San Ambrosio. Observese todo diligentemente: de qué manera también asciende con los apóstoles y desciende hacia la muchedumbre, de qué modo lo seguía la muchedumbre hacia lo alto; luego, a donde descendía, llegaban los enfermos: pues, en las alturas no pueden estar los enfermos.

Beda. Rara vez se observará que las turbas hayan seguido a Jesús a las alturas, ni que haya curado algún enfermo en la cumbre de un monte; sino que una vez curada la fiebre de las pasiones, y encendida la luz de la ciencia, ha hecho subir a cada uno hasta la cumbre de la perfección evangélica. Las gentes, que pudieron tocar al Salvador, se curaron por la virtud de Este, como ya hemos visto que el leproso se curó, cuando le tocó el Señor. El tacto del Salvador equivale a la curación, porque el tocarle es tanto como el creer en El, y aquel por quien es tocado se cura en virtud de la gracia del Señor.

Catena Aurea (Cadena de Oro), Santo Tomás de Aquino · Traducción española del siglo XIX, dominio público · fuente: hjg.com.ar/catena

Ofertorio (Ps. 138, 17)

Mihi autem nimis honoráti sunt amíci tui, Deus: nimis confortátus est principátus eórum.

Mas yo veo, Dios mío, que tú has honrado sobremanera a tus amigos; su imperio ha llegado a ser sumamente poderoso. [Torres Amat]

Secreta

Beáti Apóstoli tui Bartholomǽi sollémnia recenséntes, quǽsumus, Dómine: ut ejus auxílio tua benefícia capiámus, pro quo tibi laudis hóstias immolámus. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Al celebrar la solemnidad de vuestro bienaventurado Apóstol Bartolomé, os rogamos, Señor, que por su auxilio recibamos vuestros beneficios, ofreciéndoos por él las hostias de alabanza. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión (Matt. 19, 28)

Vos, qui secúti estis me, sedébitis super sedes, judicántes duódecim tribus Israël.

Mas Jesús le respondió: En verdad os digo, que vosotros que me habéis seguido, el día de la resurrección universal, cuando el Hijo del hombre se sentará en el solio de su majestad, vosotros también os sentaréis sobre doce sillas, y juzgaréis las doce tribus de Israel. [Torres Amat]

Poscomunión

Sumptum, Dómine, pignus redemptiónis ætérnæ: sit nobis, quǽsumus; interveniénte beáto Bartholomǽo Apóstolo tuo, vitæ præséntis auxílium páriter et futúræ. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Que la prenda de la redención eterna que hemos recibido, Señor, os rogamos, sea para nosotros, por la intercesión de vuestro bienaventurado Apóstol Bartolomé, auxilio a la vez de la vida presente y de la futura. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

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