Morado
Miércoles de la semana de Pasión
Introito (Ps. 17, 48-49)
Liberátor meus de géntibus iracúndis: ab insurgéntibus in me exaltábis me: a viro iníquo erípies me, Dómine. Díligam te, Dómine, virtus mea: Dóminus firmaméntum meum, et refúgium meum, et liberátor meus.
Tú, oh Dios mío, que sales a vengarme, y sujetas a mi dominio las naciones; tú que me libraste de la saña de mis enemigos, me ensalzarás sobre los que se levantan contra mí; me libertarás del hombre inicuo. [Torres Amat]
Colecta
Sanctificáto hoc jejúnio, Deus, tuórum corda fidélium miserátor illústra: et quibus devotiónis præstas afféctum, præbe supplicántibus pium benígnus audítum.
Santificado este ayuno, oh Dios, iluminad compasivo los corazones de vuestros fieles, y a quienes concedéis el afecto de la devoción otorgadles benigno, cuando os suplican, una piadosa escucha.
Epístola (Lev. 19, 1-2, 11-19, 25)
Léctio libri Levítici.
Lectura del libro del Levítico.
In diébus illis: Locútus est Dóminus ad Móysen, dicens: Lóquere ad omnem cœtum filiórum Israël, et dices ad eos: Ego Dóminus, Deus vester. Non faciétis furtum. Non mentiémini, nec decípiet unusquísque próximum suum. Non perjurábis in nómine meo, nec póllues nomen Dei tui. Ego Dóminus. Non fácies calúmniam próximo tuo: nec vi ópprimes eum. Non morábitur opus mercenárii tui apud te usque mane. Non maledíces surdo, nec coram cæco pones offendículum: sed timébis Dóminum, Deum tuum, quia ego sum Dóminus. Non fácies quod iníquum est, nec injúste judicábis. Non consíderes persónam páuperis, nec honóres vultum poténtis. Juste júdica próximo tuo. Non eris criminátor, nec susúrro in pópulo. Non stabis contra sánguinem próximi tui. Ego Dóminus. Non óderis fratrem tuum in corde tuo, sed públice árgue eum, ne hábeas super illo peccátum. Non quæras ultiónem, nec memor eris injúriæ cívium tuórum. Díliges amícum tuum sicut teípsum. Ego Dóminus. Leges meas custodíte. Ego enim sum Dóminus, Deus vester.
Habló el Señor a Moisés, diciendo: Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y les dirás: Sed santos, porque yo, el Señor Dios vuestro, soy santo. No hurtaréis, no mentiréis, y ninguno engañará a su prójimo. No jurarás en falso por mi nombre, ni profanarás el nombre de tu Dios. Yo el Señor. No harás agravio a tu prójimo, ni le oprimirás con violencia. No retendrás el jornal de tu jornalero hasta la mañana. No hables mal de un sordo, ni pongas tropiezo ante los pies del ciego; mas temerás al Señor Dios tuyo; porque yo soy el Señor. No harás injusticia, ni darás sentencia injusta. No tengas miramiento con perjuicio de la justicia a la persona del pobre, ni respetes la cara o ceño del poderoso. Juzga a tu prójimo según justicia. No serás calumniador ni chismoso en el pueblo. No conspires contra la vida de tu prójimo. Yo el Señor. No aborrezcas en tu corazón a tu hermano, sino corrígele y explícatele abiertamente, para no caer en pecado por su causa. No procures la venganza, ni conserves la memoria a la injuria de tus conciudadanos. Amarás a tu amigo o prójimo como a ti mismo. Yo el Señor. Observad mis leyes. No harás que tu bestia doméstica se mezcle con animal de otra especie. No sembrarás tu heredad con variedad de semillas. No vestirás ropa tejida de dos cosas diversas. Finalmente, al quinto año comeréis sus frutos, recogiendo cuantos produzcan. Yo soy el Señor Dios vuestro. [Torres Amat]
Gradual (Ps. 29, 2-4)
Exaltábo te, Dómine, quóniam suscepísti me: nec delectásti inimícos meos super me. Dómine, Deus meus, clamávi ad te, et sanásti me: Dómine, abstraxísti ab ínferis ánimam meam, salvásti me a descendéntibus in lacum.
Te glorificaré, ¡oh Señor!, por haberte declarado protector mío, no dejando que mis enemigos se gozaran a costa de mí. ¡Oh Señor Dios mío!, yo clamé a ti, y me diste la salud. Tú sacaste, Señor, mi alma del infierno o sepulcro. Tú me salvaste, para que no cayera con los que descienden al profundo. [Torres Amat]
Tracto (Ps. 102, 10)
Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis. Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur) Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.
No nos ha tratado según merecían nuestros pecados, ni dado el castigo debido a nuestras iniquidades. [Torres Amat]
Evangelio (Joann. 10, 22-38)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
Continuación del santo Evangelio según san Juan.
In illo témpore: Facta sunt encǽnia in Jerosólymis: et hiems erat. Et ambulábat Jesus in templo, in pórticu Salomónis. Circumdedérunt ergo eum Judǽi, et dicébant ei: Quoúsque ánimam nostram tollis? Si tu es Christus, dic nobis palam. Respóndit eis Jesus: Loquor vobis, et non créditis: Opera, quæ ego fácio in nómine Patris mei, hæc testimónium pérhibent de me: sed vos non créditis, quia non estis ex óvibus meis. Oves meæ vocem meam áudiunt: et ego cognósco eas, et sequúntur me: et ego vitam ætérnam do eis: et non períbunt in ætérnum, et non rápiet eas quisquam de manu mea. Pater meus quod dedit mihi, majus ómnibus est: et nemo potest rápere de manu Patris mei. Ego et Pater unum sumus. Sustulérunt ergo lápides Judǽi, ut lapidárent eum. Respóndit eis Jesus: Multa bona ópera osténdi vobis ex Patre meo, propter quod eórum opus me lapidátis? Respondérunt ei Judǽi: De bono ópere non lapidámus te, sed de blasphémia: et quia tu, homo cum sis, facis teípsum Deum. Respóndit eis Jesus: Nonne scriptum est in lege vestra: quia ego dixi, dii estis? Si illos dixit deos, ad quos sermo Dei factus est, et non potest solvi Scriptúra: quem Pater sanctificávit, et misit in mundum, vos dícitis: Quia blasphémas: quia dixi, Fílius Dei sum? Si non fácio ópera Patris mei, nolíte crédere mihi. Si autem fácio, et si mihi non vultis crédere, opéribus crédite, ut cognoscátis et credátis, quia Pater in me est et ego in Patre.
Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación, fiesta que era en invierno. Y Jesús se paseaba en el templo, por el pórtico de Salomón. Le rodearon, pues, los judíos, y le dijeron: ¿Hasta cuándo has de traer suspensa nuestra alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. Les respondió Jesús: Os lo estoy diciendo, y no lo creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas están dando testimonio de mí. Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas oyen la voz mía; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy la vida eterna; y no se perderán jamás, y ninguno las arrebatará de mis manos. Pues lo que mi Padre me ha dado, todo lo sobrepuja; y nadie puede arrebatarlo de mano de mi Padre o de la mía. Mi Padre y yo somos una misma cosa. Al oír esto los judíos, cogieron piedras para apedrearle. Les dijo Jesús: Muchas buenas obras he hecho delante de vosotros por la virtud de mi Padre, ¿por cuál de ellas me apedreáis? Le respondieron los judíos: No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque siendo tú un hombre, te haces Dios. Les replicó Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Pues si llamó dioses a aquellos a quienes habló Dios, y no puede faltar la Escritura, ¿cómo de mí, a quien ha santificado el Padre, y ha enviado al mundo, decís vosotros que blasfemo, porque he dicho: Soy Hijo de Dios? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Pero si las hago, aunque no queráis darme crédito a mí, dádselo a mis obras, a fin de que conozcáis, y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 58, 2)
Eripe me de inimícis meis, Deus meus: et ab insurgéntibus in me líbera me, Dómine.
Sálvame, Dios mío de mis enemigos, líbrame de los que me asaltan. [Torres Amat]
Secreta
Annue, miséricors Deus: ut hóstias placatiónis et laudis sincéro tibi deferámus obséquio.
Concedednos, Dios misericordioso, que os presentemos las hostias de propiciación y de alabanza con sincero obsequio.
Comunión (Ps. 25, 6-7)
Lavábo inter innocéntes manus meas, et circuíbo altáre tuum, Dómine: ut áudiam vocem laudis tuæ, et enárrem univérsa mirabília tua.
Lavaré mis manos en compañía de los inocentes; y rodearé, Señor, tu altar, para oír las voces, de alabanza y referir todas tus maravillas. [Torres Amat]
Poscomunión
Cœléstis doni benedictióne percépta: súpplices te, Deus omnípotens, deprecámur; ut hoc idem nobis et sacraménti causa sit et salútis.
Recibida la bendición del don celestial, suplicantes os rogamos, Dios omnipotente, que esto mismo sea para nosotros causa de sacramento y de salvación.
Esto es lo que cambia en esta Misa. Pulsa «La Misa entera» para verlo con el Ordinario, o consulta el Ordinario de la Misa →