sábado, 19 de septiembre de 2026 Témporas de Septiembre (Sábado) · Comm. San Jenaro y compañeros, Mártires Ayuno y abstinencia

Morado

Lunes de la IV semana de Cuaresma

Introito (Ps. 53, 3-4)

Deus, in nómine tuo salvum me fac, et in virtúte tua líbera me: Deus, exáudi oratiónem meam: áuribus pércipe verba oris mei. Quóniam aliéni insurrexérunt in me: et fortes quæsiérunt ánimam meam.

Sálvame, ¡oh Dios!, por tu Nombre, y defiéndeme con tu poder. Escucha, ¡oh Dios!, mi oración; presta oídos a las palabras de mi boca. [Torres Amat]

Colecta

Præsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, observatiónes sacras ánnua devotióne recoléntes, et córpore tibi placeámus et mente.

Concedednos, os rogamos, omnipotente Dios, que, celebrando con devoción anual estas sagradas observancias, os agrademos en el cuerpo y en el alma.

Epístola (3 Reg. 3, 16-28)

Léctio libri Regum.

Lectura del libro de los Reyes.

In diébus illis: Venérunt duæ mulíeres meretríces ad regem Salomónem, steterúntque coram eo, quarum una ait: Obsecro, mi dómine: ego et múlier hæc habitabámus in domo una, et péperi apud eam in cubículo. Tértia autem die postquam ego péperi, péperit et hæc: et erámus simul, nullúsque álius nobíscum in domo, excéptis nobis duábus. Mórtuus est autem fílius mulíeris hujus nocte: dórmiens quippe oppréssit eum. Et consúrgens intempéstæ noctis siléntio, tulit fílium meum de látere meo ancíllæ tuæ dormiéntis, et collocávit in sinu suo: suum autem fílium, qui erat mórtuus, pósuit in sinu meo. Cumque surrexíssem mane, ut darem lac fílio meo, appáruit mórtuus: quem diligéntius íntuens clara luce, deprehéndi non esse meum, quem genúeram. Respondítque áltera múlier: Non est ita, ut dicis, sed fílius tuus mórtuus est, meus autem vivit. E contrário illa dicébat: Mentiris: fílius quippe meus vivit, et fílius tuus mórtuus est. Atque in hunc modum contendébant coram rege. Tunc rex ait: Hæc dicit Fílius meus vivit, et fílius tuus mórtuus est. Et ista respóndit: Non, sed fílius tuus mórtuus est, meus autem vivit. Dixit ergo rex: Afférte mihi gládium. Cumque attulíssent gládium coram rege: Divídite, inquit, infántem vivum in duas partes, et dat dimídiam partem uni, et dimídiam partem álteri. Dixit autem múlier, cujus fílius erat vivus, ad regem - commóta sunt quippe víscera ejus super fílio suo: - Obsecro, dómine, date illi infántem vivum, et nolíte interfícere eum. E contrário illa dicébat: Nec mihi nec tibi sit, sed dividátur. Respóndit rex et ait: Date huic infántem vivum, et non occidátur: hæc est enim mater ejus. Audívit ítaque omnis Israël judícium, quod judicásset rex, et timuérunt regem, vidéntes sapiéntiam Dei esse in eo ad faciéndum judícium.

En aquella sazón acudieron al rey dos mujeres públicas, y presentándose a su tribunal, dijo una de ellas: Dígnate escucharme, ¡oh señor mío! Yo y esta mujer vivíamos en una misma casa, y yo parí en el mismo aposento en que ella estaba. Tres días después de mi parto, parió también ella; nos hallábamos las dos juntas, y no había en la casa nadie sino nosotras dos. Mas el hijo de esta mujer murió una noche; porque estando ella durmiendo lo sofocó. Y levantándose en silencio a una hora intempestiva de la noche, cogió a mi niño del lado de esta sierva tuya, que estaba dormida, y se lo puso en su seno, y a su hijo muerto lo puso en el mío. Cuando me incorporé por la mañana para dar de mamar a mi hijo, lo hallé muerto; pero mirándole con mayor atención así que fue día claro, reconocí no ser el mío que yo había parido. A esto respondió la otra mujer: Es falso, tu hijo es el que murió, y el que vive es el mío. La otra por el contrario decía: Mientes, pues mi hijo es el vivo, y el tuyo es el muerto. Y de esta manera altercaban en presencia del rey. Dijo entonces el rey: La una dice: Mi hijo es el vivo, el muerto es el tuyo. La otra responde: No, que tu hijo es el muerto, y el vivo es el mío. Ahora bien, dijo el rey, traedme una espada. Y así que se la hubieron traído: Partid, dijo, por medio al niño vivo, y dad la mitad a una, y la otra mitad a la otra. Mas entonces la mujer que era madre del hijo vivo, clamó al rey (porque se le conmovieron sus entrañas por amor a su hijo): Dale, te ruego, oh señor, a ella vivo el niño, y no lo mates. Al contrario decía la otra: Ni sea mío ni tuyo, sino divídase. Entonces el rey pronunció esta sentencia: Dad a la primera el niño vivo, y ya no hay que matarlo, pues ella es su madre. Se divulgó por todo Israel la sentencia dada por el rey, y se llenaron todos de un respetuoso temor hacia él, viendo que le asistía la sabiduría de Dios para administrar justicia. [Torres Amat]

Gradual (Ps. 30, 3)

Esto mihi in Deum protectórem et in locum refúgii, ut salvum me fácias. Deus, in te sperávi: Dómine, non confúndar in ætérnum.

Dígnate escucharme, acude prontamente a librarme. Sé para mí un Dios tutelar, y un alcázar de refugio para ponerme a salvo. [Torres Amat]

Tracto (Ps. 102, 10)

Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis. Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur) Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.

No nos ha tratado según merecían nuestros pecados, ni dado el castigo debido a nuestras iniquidades. [Torres Amat]

Evangelio (Joann. 2, 13-25)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.

Continuación del santo Evangelio según san Juan.

In illo témpore: Prope erat Pascha Judæórum, et ascéndit Jesus Jerosólymam: et invénit in templo vendéntes boves et oves et colúmbas, et nummulários sedéntes. Et cum fecísset quasi flagéllum de funículis, omnes ejécit de templo, oves quoque et boves, et nummulariórum effúdit æs et mensas subvértit. Et his, qui colúmbas vendébant, dixit: Auférte ista hinc, et nolíte fácere domum Patris mei domum negotiatiónis. Recordáti sunt vero discípuli ejus, quia scriptum est: Zelus domus tuæ comédit me. Respondérunt ergo Judǽi, et dixérunt ei: Quod signum osténdis nobis, quia hæc facis? Respóndit Jesus et dixit eis: Sólvite templum hoc, et in tribus diébus excitábo illud. Dixérunt ergo Judǽi: Quadragínta et sex annis ædificátum est templum hoc, et tu in tribus diébus excitábis illud? Ille autem dicébat de templo córporis sui. Cum ergo resurrexísset a mórtuis, recordáti sunt discípuli ejus, quia hoc dicébat, et credidérunt Scriptúræ, et sermóni, quem dixit Jesus. Cum autem esset Jerosólymis in Pascha in die festo, multi credidérunt in nómine ejus, vidéntes signa ejus, quæ faciébat. Ipse autem Jesus non credébat semetípsum eis, eo quod ipse nosset omnes, et quia opus ei non erat, ut quis testimónium perhibéret de hómine: ipse enim sciébat, quid esset in hómine.

Estaba ya cerca la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontrando en el templo gentes que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y cambistas sentados en sus mesas, habiendo formado de cuerdas como un azote, los echó a todos del templo, con las ovejas y bueyes, y derramó por el suelo el dinero de los cambistas, derribando las mesas. Y hasta a los que vendían palomas, les dijo: Quitad eso de aquí, y no queráis hacer de la casa de mi Padre una casa de tráfico. Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me tiene consumido. Pero los judíos se dirigieron a él, y le preguntaron: ¿Qué señal nos das de tu autoridad para hacer estas cosas? Les respondió Jesús: Destruid este templo, y yo en tres días lo reedificaré. Los judíos le dijeron: Cuarenta y seis años se han gastado en la reedificación de este templo, y tú lo has de levantar en tres días? Mas él les hablaba del templo de su cuerpo. Así, cuando hubo resucitado de entre los muertos, sus discípulos hicieron memoria de que lo dijo por esto, y creyeron, con más viva fe, a la Escritura y a las palabras de Jesús. En el tiempo, pues, que estuvo en Jerusalén con motivo de la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre, viendo los milagros que hacía. Verdad es que Jesús no se fiaba de ello, porque los conocía bien a todos, y no necesitaba que nadie le diera testimonio acerca de hombre alguno, porque sabía él mismo lo que hay dentro de cada hombre. [Torres Amat]

Ofertorio (Ps. 99, 1-2)

Jubiláte Deo, omnis terra, servíte Dómino in lætítia: intráte in conspéctu ejus in exsultatióne: quia Dóminus ipse est Deus.

Moradores todos de la tierra, cantad con júbilo las alabanzas de Dios; servid al Señor con alegría. Venid llenos de alborozo a presentaros ante su acatamiento. [Torres Amat]

Secreta

Oblátum tibi, Dómine, sacrifícium vivíficet nos semper et múniat.

El sacrificio que os ha sido ofrecido, Señor, nos vivifique y nos fortalezca siempre.

Comunión (Ps. 18, 13, 14)

Ab occúltis meis munda me, Dómine: et ab aliénis parce servo tuo.

Traducción en preparación.

Poscomunión

Sumptis, Dómine, salutáribus sacraméntis: ad redemptiónis ætérnæ, quǽsumus, proficiámus augméntum.

Habiendo recibido, Señor, los saludables sacramentos, aprovechemos, os rogamos, para aumento de la redención eterna.

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