Morado
Lunes de la II semana de Cuaresma
Introito (Ps. 25, 11-12)
Rédime me, Dómine, et miserére mei: pes enim meus stetit in via recta: in ecclésiis benedícam Dóminum. Júdica me, Dómine, quóniam ego in innocéntia mea ingréssus sum: et in Dómino sperans, non infirmábor.
Mas yo he procedido según mi inocencia. Sálvame, Señor, y apiádate de mí. Mis pies se han dirigido siempre por el camino de la rectitud. ¡Oh Señor!, yo cantaré tus alabanzas en las reuniones de tu pueblo. [Torres Amat]
Colecta
Præsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut família tua, quæ se, affligéndo carnem, ab aliméntis ábstinet: sectándo justítiam, a culpa jejúnet.
Concedednos, os rogamos, Dios omnipotente, que vuestra familia, que se abstiene de los alimentos afligiendo la carne, ayune de la culpa siguiendo la justicia.
Epístola (Dan. 9, 15-19)
Léctio Daniélis Prophétæ.
Lectura del profeta Daniel.
In diébus illis: Orávit Dániel Dóminum, dicens: Dómine, Deus noster, qui eduxísti pópulum tuum de terra Ægýpti in manu forti, et fecísti tibi nomen secúndum diem hanc; peccávimus, iniquitátem fécimus, Dómine, in omnem justítiam tuam: avertátur, óbsecro, ira tua et furor tuus a civitáte tua Jerúsalem et monte sancto tuo. Propter peccáta enim nostra et iniquitátes patrum nostrórum. Jerúsalem et pópulus tuus in oppróbrium sunt ómnibus per circúitum nostrum. Nunc ergo exáudi, Deus noster, oratiónem servi tui et preces ejus: et osténde fáciem tuam super sanctuárium tuum, quod desértum est, propter temetípsum. Inclína, Deus meus, aurem tuam, et audi: áperi óculos tuos, et vide desolatiónem nostram et civitátem, super quam invocátum est nomen tuum: neque enim in justificatiónibus nostris prostérnimus preces ante fáciem tuam, sed in miseratiónibus tuis multis. Exáudi, Dómine, placáre, Dómine: atténde et fac: ne moréris propter temetípsum, Deus meus: quia nomen tuum invocátum est super civitátem et super pópulum tuum, Dómine, Deus noster.
Ahora, pues, ¡oh Señor Dios nuestro!, tú que con mano fuerte sacaste de tierra de Egipto a tu pueblo, y te adquiriste un renombre glorioso, cual es el que ahora gozas, confesamos que hemos pecado, que hemos cometido la maldad. Señor, por toda tu justicia o misericordia, te ruego que aplaques la ira y el furor tuyo contra tu ciudad de Jerusalén, y contra tu santo monte de Sión, pues por causa de nuestros pecados, y por las maldades de nuestros padres, Jerusalén y el pueblo tuyo son el escarnio de todos los que están alrededor nuestro. ¡Ea, pues!, atiende, ¡oh Dios nuestro!, a la oración de tu siervo y a sus súplicas; y por amor de ti mismo mira benigno a tu santuario, que está desierto. Dígnate escuchar, ¡oh Dios mío!, y atiende, abre tus ojos, y mira nuestra desolación y la de la ciudad, en la que se invocaba tu santo Nombre; pues postrados delante de ti te presentamos nuestros humildes ruegos; confiando, no en nuestra justicia, sino en tu grandísima misericordia. Escucha benigno, ¡oh Señor! Señor, aplácate, atiende, y ponte a obrar nuestra salvación, no lo difieras, ¡oh Dios mío!, por amor de ti mismo, pues la ciudad y tu pueblo llevan el Nombre tuyo. [Torres Amat]
Gradual (Ps. 69, 6; 69, 3)
Adjútor meus et liberátor meus esto: Dómine, ne tardáveris. Confundántur et revereántur inimíci mei, qui quærunt ánimam meam.
Yo por mí soy un menesteroso y pobre; ayúdame, oh Dios. Amparo mío y mi libertador eres tú; ¡oh Señor!, no tardes. Corridos y avergonzados queden los que me persiguen de muerte. [Torres Amat]
Tracto (Ps. 102, 10)
Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur) Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.
No nos ha tratado según merecían nuestros pecados, ni dado el castigo debido a nuestras iniquidades. [Torres Amat]
Evangelio (Joh. 8, 21-29)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
Continuación del santo Evangelio según san Juan.
In illo témpore: Dixit Jesus turbis Judæórum: Ego vado, et quærétis me, et in peccáto vestro moriémini. Quo ego vado, vos non potéstis veníre. Dicébant ergo Judǽi: Numquid interfíciet semetípsum, quia dixit: Quo ego vado, vos non potéstis veníre? Et dicébat eis: Vos de deórsum estis, ego de supérnis sum. Vos de mundo hoc estis, ego non sum de hoc mundo. Dixi ergo vobis, quia moriémini in peccátis vestris: si enim non credidéritis, quia ego sum, moriémini in peccáto vestro. Dicébant ergo ei: Tu quis es? Dixit eis Jesus: Princípium, qui et loquor vobis. Multa habeo de vobis loqui et judicáre. Sed qui me misit, verax est: et ego quæ audívi ab eo, hæc loquor in mundo. Et non cognovérunt, quia Patrem ejus dicébat Deum. Dixit ergo eis Jesus: Cum exaltavéritis Fílium hóminis, tunc cognoscétis quia ego sum, et a meípso fácio nihil: sed, sicut dócuit me Pater, hæc loquor: et qui me misit, mecum est, et non relíquit me solum: quia ego, quæ plácita sunt ei, fácio semper.
Les dijo Jesús en otra ocasión: Yo me voy, y vosotros me buscaréis, y vendréis a morir en vuestro pecado. Adonde yo voy, no podéis venir vosotros. A esto decían los judíos: ¿Tal vez querrá matarse a sí mismo, y por eso dice: Adonde yo voy, no podéis venir vosotros? Y Jesús proseguía diciéndoles: Vosotros sois de acá abajo, yo soy de arriba: Vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis ser yo lo que soy, moriréis en vuestro pecado. Le replicaban: ¿Pues quién eres tú? Les respondió Jesús: Yo soy el principio de todas las cosas, el mismo que os estoy hablando. Muchas cosas tengo que decir y condenar en cuanto a vosotros; como quiera, el que me ha enviado, es veraz; y yo sólo hablo en el mundo las cosas que le oí a él. Ellos no echaban de ver que decía que Dios era su Padre. Por tanto Jesús les dijo: Cuando hayáis levantado en alto al Hijo del hombre, entonces conoceréis quién soy yo, y que nada hago de mí mismo, sino que hablo lo que mi Padre me ha enseñado. Y el que me ha enviado está siempre conmigo, y no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que es de su agrado. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 15, 7; 15, 8)
Benedícam Dóminum, qui tríbuit mihi intelléctum: providébam Dóminum in conspéctu meo semper: quóniam a dextris est mihi, ne commóvear.
Alabaré, pues, al Señor, que me ha dado este entendimiento; a lo cual, aun durante la noche, mi corazón me excitaba. Yo contemplaba siempre al Señor delante de mí, como quien está a mi diestra para sostenerme. [Torres Amat]
Secreta
Hæc hóstia, Dómine, placatiónis et laudis, tua nos protectióne dignos effíciat.
Esta hostia de propiciación y de alabanza, Señor, nos haga dignos de vuestra protección.
Comunión (Ps. 8, 2)
Dómine, Dóminus noster, quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
Oh Señor, soberano dueño nuestro, ¡cuán admirable es tu santo Nombre en toda la tierra! Porque tu majestad se ve ensalzada sobre los cielos. [Torres Amat]
Poscomunión
Hæc nos commúnio, Dómine, purget a crímine: et cœléstis remédii fáciat esse consórtes.
Esta comunión, Señor, nos purifique del pecado y nos haga partícipes del remedio celestial.
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