sábado, 19 de septiembre de 2026 Témporas de Septiembre (Sábado) · Comm. San Jenaro y compañeros, Mártires Ayuno y abstinencia

Morado

Lunes de la I semana de Cuaresma

Introito (Ps. 122, 2)

Sicut óculi servórum in mánibus dominórum suórum: ita óculi nostri ad Dóminum, Deum nostrum, donec misereátur nobis: miserére nobis, Dómine, miserére nobis. Ad te levávi óculos meos: qui hábitas in cœlis,

Como los ojos de los siervos están mirando siempre las manos o insinuaciones de sus amos, como la esclava tiene fijos sus ojos en las manos de su señora, así nuestros ojos están clavados en el Señor Dios nuestro, para moverle a que se apiade de nosotros. [Torres Amat]

Colecta

Convérte nos, Deus, salutáris noster: et, ut nobis jejúnium quadragesimále profíciat, mentes nostras cœléstibus ínstrue disciplínis.

Convertidnos, oh Dios, salvador nuestro, e instruid nuestras almas con las enseñanzas celestiales, para que nos aproveche el ayuno cuaresmal.

Epístola (Ezech. 34, 11-16)

Léctio Ezechiélis Prophétæ.

Lectura del profeta Ezequiel.

Hæc dicit Dóminus Deus: Ecce, ego ipse requíram oves meas, et visitábo eas. Sicut vísitat pastor gregem suum in die, quando fúerit in médio óvium suárum dissipatárum: sic visitábo oves meas, et liberábo eas de ómnibus locis, in quibus dispérsæ fúerant in die nubis et calíginis. Et edúcam eas de pópulis, et congregábo eas de terris, et indúcam eas in terram suam: et pascam eas in móntibus Israël, in rivis, et in cunctis sédibus terræ. In páscuis ubérrimis pascam eas, et in móntibus excélsis Israël erunt páscua eárum: ibi requiéscent in herbis viréntibus, et in páscuis pínguibus pascéntur super montes Israël. Ego pascam oves meas, et ego eas accubáre fáciam, dicit Dóminus Deus. Quod períerat, requíram; et quod abjéctum erat, redúcam; et quod confractum fúerat, alligábo; et quod infírmum fúerat, consolidábo; et quod pingue et forte, custódiam: et pascam illas in judício, dicit Dóminus omnípotens.

Porque esto dice el Señor Dios: He aquí que yo mismo iré en busca de mis ovejas, y las reconoceré y contaré. Al modo que el pastor va revistando su rebaño, en el día en que se halla en medio de sus ovejas, después que estuvieron descarriadas, así revistaré yo las ovejas mías y las recogeré de todos los lugares por donde fueron dispersadas en el día del nublado y de las tinieblas. Y yo las sacaré de los pueblos, y las recogeré de varias naciones, y las conduciré a su propio país, y las apacentaré en las montañas de Israel, junto a los arroyos, y en todos los lugares de esta tierra. En pastos muy fértiles las apacentaré, y estarán sus pastos en los altos montes de Israel; allí sestearán entre la verde hierba, y con los abundantes pastos de los montes de Israel quedarán saciadas. Yo, dice el Señor Dios, yo mismo apacentaré mis ovejas y las haré sestear. Andaré en busca de aquellas que se habían perdido, y recogeré las que habían sido abandonadas, vendaré las heridas de aquellas que han padecido alguna fractura, y daré vigor a las débiles, y conservaré las que son gordas y gruesas, y a todas las apacentaré con juicio o sabiduría. [Torres Amat]

Gradual (Ps. 83, 10; 83, 9)

Protéctor noster, áspice, Deus, et réspice super servos tuos. Dómine, Deus virtútum, exáudi preces servórum tuórum.

Vuélvete a mirarnos, ¡oh Dios protector nuestro!, y pon los ojos en el rostro de tu Ungido. ¡Oh Señor Dios de los ejércitos! oye mi oración; escúchala atento, oh Dios de Jacob. [Torres Amat]

Tracto (Ps. 102, 10)

Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur) Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.

No nos ha tratado según merecían nuestros pecados, ni dado el castigo debido a nuestras iniquidades. [Torres Amat]

Evangelio (Matt. 25, 31-46)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.

Continuación del santo Evangelio según san Mateo.

In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Cum vénerit Fílius hóminis in majestáte sua, et omnes Angeli cum eo, tunc sedébit super sedem majestátis suæ: et congregabúntur ante eum omnes gentes, et separábit eos ab ínvicem, sicut pastor ségregat oves ab hædis: et státuet oves quidem a dextris suis, hædos autem a sinístris. Tunc dicet Rex his, qui a dextris ejus erunt: Veníte, benedícti Patris mei, possidéte parátum vobis regnum a constitutióne mundi. Esurívi enim, et dedístis mihi manducáre; sitívi, et dedístis mihi bíbere; hospes eram, et collegístis me; nudus, et cooperuístis me; infírmus, et visitástis me; in cárcere eram, et venístis ad me. Tunc respondébunt ei justi, dicéntes: Dómine, quando te vídimus esuriéntem, et pávimus te; sitiéntem, et dedimus tibi potum? quando autem te vídimus hóspitem, et collégimus te? aut nudum, et cooperúimus te? aut quando te vídimus infírmum, aut in cárcere, et vénimus ad te? Et respóndens Rex, dicet illis: Amen, dico vobis: quámdiu fecístis uni ex his frátribus meis mínimis, mihi fecístis. Tunc dicet et his, qui a sinístris erunt: Discédite a me, maledícti, in ignem ætérnum, qui parátus est diábolo et ángelis ejus. Esurívi enim, et non dedístis mihi manducáre; sitívi, et non dedístis mihi potum; hospes eram, et non collegístis me; nudus, et non cooperuístis me; infírmus et in cárcere, et non visitástis me. Tunc respondébunt ei et ipsi, dicéntes: Dómine, quando te vídimus esuriéntem, aut sitiéntem, aut hóspitem, aut nudum, aut infírmum, aut in cárcere, et non ministrávimus tibi? Tunc respondébit illis, dicens: Amen, dico vobis: Quámdiu non fecístis uni de minóribus his, nec mihi fecístis. Et ibunt hi in supplícium ætérnum: justi autem in vitam ætérnam.

Cuando venga, pues, el Hijo del hombre con toda su majestad, y acompañado de todos sus ángeles, se sentará entonces en el trono de su gloria; y hará comparecer delante de él a todas las naciones; y separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, poniendo a las ovejas a su derecha y los cabritos a la izquierda. Entonces el rey dirá a los que estarán a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, a tomar posesión del reino celestial, que os está preparado desde el principio del mundo; porque yo tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era peregrino y me hospedasteis; estando desnudo me cubristeis, enfermo y me visitasteis, encarcelado y vinisteis a verme y consolarme. A lo cual los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos nosotros hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber?; ¿cuándo te hallamos de peregrino y te hospedamos, desnudo y te vestimos?, o ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a visitarte? Y el rey, en respuesta, les dirá: En verdad os digo: Siempre que lo hicisteis con algunos de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis. Al mismo tiempo dirá a los que estarán a la izquierda: Apartaos de mí, malditos; id al fuego eterno, que fue destinado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer; sed, y no me disteis de beber; era peregrino y no me recogisteis; desnudo y no me vestisteis; enfermo, y encarcelado y no visitasteis. A lo que replicarán también los malos: ¡Señor!, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o peregrino, o desnudo, o enfermo, o encarcelado y dejaos de asistirte? Entonces les responderá: Os digo en verdad: Siempre que dejasteis de hacerlo con alguno de estos mis pequeños hermanos, dejasteis de hacerlo conmigo. Y en consecuencia, irán éstos al eterno suplicio, y los justos a la vida eterna. [Torres Amat]

Ofertorio (Ps. 118, 18; 118, 26; 118, 73)

Levábo óculos meos, et considerábo mirabília tua, Dómine, ut dóceas me justítias tuas: da mihi intelléctum, et discam mandáta tua.

Quita el velo a mis ojos, y contemplaré las maravillas de tu ley. Te expuse el estado de mi carrera y me atendiste; amaéstrame en tus justísimas disposiciones. Tus manos, Señor, me hicieron, y me formaron; dame el don de entendimiento, y aprenderé tus mandamientos. [Torres Amat]

Secreta

Múnera tibi, Dómine, obláta sanctífica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda.

Santificad, Señor, los dones que os hemos ofrecido, y limpiadnos de las manchas de nuestros pecados.

Comunión (Matt. 25, 40; 25, 34)

Amen, dico vobis: quod uni ex mínimis meis fecístis, mihi fecístis: veníte, benedícti Patris mei, possidéte parátum vobis regnum ab inítio sǽculi.

Y el rey, en respuesta, les dirá: En verdad os digo: Siempre que lo hicisteis con algunos de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis. Entonces el rey dirá a los que estarán a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, a tomar posesión del reino celestial, que os está preparado desde el principio del mundo; [Torres Amat]

Poscomunión

Salutáris tui, Dómine, múnere satiáti, súpplices exorámus: ut, cujus lætámur gustu, renovémur efféctu.

Saciados, Señor, con el don de vuestra salvación, os suplicamos rendidamente que seamos renovados por el efecto de aquello cuyo gusto nos alegra.

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