miércoles, 7 de julio de 2038
Santos Cirilo y Metodio, Obispos
Colecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui Slavóniæ gentes per beátos Confessóris tuos atque Pontífices Cyríllum et Methódium ad agnitiónem tui nóminis veníre tribuísti: præsta; ut, quorum festivitáte (commemoratióne) gloriámur, eórum consórtio copulémur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Omnipotente y sempiterno Dios, que concedisteis a los pueblos de Eslavonia venir al conocimiento de vuestro nombre por medio de vuestros bienaventurados Confesores y Pontífices Cirilo y Metodio: haced que quienes nos gloriamos en su festividad (conmemoración), seamos unidos a su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Evangelio (Luc. 10, 1-9)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam In illo témpore: Designávit Dóminus et álios septuagínta duos: et misit illos binos ante fáciem suam in omnem civitátem et locum, quo erat ipse ventúrus. Et dicebat illis: Messis quidem multa, operárii autem pauci. Rogáte ergo Dóminum messis, ut mittat operários in messem suam. Ite: ecce, ego mitto vos sicut agnos inter lupos. Nolíte portáre sácculum neque peram neque calceaménta; et néminem per viam salutavéritis. In quamcúmque domum intravéritis, primum dícite: Pax huic dómui: et si ibi fúerit fílius pacis, requiéscet super illum pax vestra: sin autem, ad vos revertétur. In eádem autem domo manéte, edéntes et bibéntes quæ apud illos sunt: dignus est enim operárius mercéde sua. Nolíte transíre de domo in domum. Et in quamcúmque civitátem intravéritis, et suscéperint vos, manducáte quæ apponúntur vobis: et curáte infírmos, qui in illa sunt, et dícite illis: Appropinquávit in vos regnum Dei.
Después de esto eligió el Señor otros setenta y dos discípulos, a los cuales envió delante de él, de dos en dos. Por todas las ciudades y lugares adonde había de venir él mismo. Y les decía: La mies de la verdad es mucha, mas los trabajadores pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id vosotros, he aquí que yo os envío a predicar como corderos entre lobos. No llevéis bolsillo ni alforja, ni zapatos, ni os paréis a saludar a nadie por el camino. Al entrar en cualquier casa, decid ante todas las cosas: La paz sea en esta casa; que si en ella hubiere algún hijo de la paz, descansará vuestra paz sobre él; donde no, se volverá a vosotros. Y perseverad, en aquella misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan; pues el que trabaja, merece su recompensa. No andéis pasando de casa en casa. En cualquier ciudad que entrareis y os hospedaren, comed lo que os pusieren delante, y curad a los enfermos que en ella hubiere, y decidles: El reino de Dios está cerca de vosotros. [Torres Amat]
Secreta
Preces nostras, quǽsumus, Dómine, et tuórum réspice oblatiónes fidélium: ut tibi gratæ sint in tuórum festivitáte commemoratione Sanctórum, et nobis conferant tuæ propitiatiónis auxílium. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Mirad, os rogamos, Señor, nuestras oraciones y las ofrendas de vuestros fieles: para que os sean gratas en la festividad conmemoración de vuestros Santos, y nos alcancen el auxilio de vuestra propiciación. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Comunión (Luc. 12, 4)
Dico autem vobis amícis meis: Ne terreámini ab his, qui vos persequúntur.
A vosotros que sois mis amigos, os digo yo: No tengáis miedo de los que matan al cuerpo, y este hecho ya no pueden hacer más. [Torres Amat]
Poscomunión
Quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui nobis múnera dignáris præbére cœléstia, intercedéntibus sanctis tuis Cyríllo et Methódio, despícere terréna concédas. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Os rogamos, omnipotente Dios: que a quienes os dignáis dar dones celestiales, por la intercesión de vuestros santos Cirilo y Metodio, nos concedáis despreciar las cosas terrenas. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Estas son las partes que cambian cada día. Las fijas de toda Misa —Gloria, Credo, Canon, comunión— están en el Ordinario de la Misa →