viernes, 2 de abril de 2038
San Francisco de Paula, Confesor
Colecta
Deus, humílium celsitúdo, qui beátum Francíscum Confessórem Sanctórum tuórum glória sublimásti: tríbue, quǽsumus; ut, ejus méritis et imitatióne, promíssa humílibus præmia felíciter consequámur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, elevación de los humildes, que ensalzasteis al bienaventurado Confesor Francisco con la gloria de vuestros Santos: concedednos, os rogamos, que, por sus méritos y su imitación, alcancemos felizmente los premios prometidos a los humildes. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Epístola (Philipp. 3, 7-12)
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Philippénses Fratres: Quæ mihi fuérunt lucra, hæc arbitrátus sum propter Christum defriménta. Verúmtamen exístimo ómnia detriméntum esse propter eminéntem sciéntiam Jesu Christi, Dómini mei: propter quem ómnia detriméntum feci et árbitror ut stércora, ut Christum lucrifáciam et invéniar in illo, non habens meam justítiam, quæ ex lege est, sed illam, quæ ex fide est Christi Jesu: quæ ex Deo est justítia in fide, ad cognoscéndum illum, et virtútem resurrectiónis ejus, et societátem passiónum illíus: configurátus morti ejus: si quo modo occúrram ad resurrectiónem, quæ est ex mórtuis: non quod jam accéperim aut jam perféctus sim: sequor autem, si quo modo comprehéndam, in quo et comprehénsus sum a Christo Jesu.
Pero estas cosas que antes las consideraba yo como ventajas mías, me han parecido desventajas y pérdidas al poner los ojos en Jesucristo. Y en verdad, todo lo tengo por pérdida o desventaja, en cotejo del sublime conocimiento de mi Señor Jesucristo, por cuyo amor he abandonado y perdido todas las cosas, y las miro como basura, por ganar a Cristo , y en él hallarme, no con tener la justicia mía, la cual es la que viene de la ley, sino aquella que nace de la fe de Jesucristo, la justicia que viene de Dios por la fe, a fin de conocerle a él, esto es, a Cristo , y la eficacia de su resurrección , y participar de sus penas, asemejándome a su muerte, de modo que al cabo pueda arribar a merecer la resurrección gloriosa de los muertos; no que lo haya logrado ya todo, ni llegado a la perfección de asemejarme a Cristo ; pero yo sigo mi carrera para ver si alcanzo aquello para lo cual fui destinado, o llamado, por Jesucristo. [Torres Amat]
Secreta
Hæc dona devótæ plebis, Dómine, quibus tua cumulámus altária, beáti Francísci méritis tibi grata nobísque salutária, te miseránte, reddántur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Estos dones de vuestro pueblo devoto, Señor, con que colmamos vuestros altares, os sean gratos por los méritos del bienaventurado Francisco y, por vuestra misericordia, se nos vuelvan saludables. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Poscomunión
Sumpta, Dómine, sacraménta cœléstia: beáto Francísco Confessóre tuo intercedénte, precámur; ut et temporális vitæ subsídia nobis cónferant et ætérnæ. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Os rogamos, Señor, que los celestiales Sacramentos recibidos, por la intercesión de vuestro bienaventurado Confesor Francisco, nos aporten los auxilios de la vida temporal y de la eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Estas son las partes que cambian cada día. Las fijas de toda Misa —Gloria, Credo, Canon, comunión— están en el Ordinario de la Misa →