miércoles, 22 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

miércoles, 24 de marzo de 2038

San Gabriel Arcángel

Introito (Ps. 102, 20)

Benedícite Dóminum, omnes Angeli ejus: poténtes virtúte, qui fácitis verbum ejus, ad audiéndam vocem sermónum ejus. (Allelúja, allelúja.) Bénedic, ánima mea, Dómino: et ómnia, quæ intra me sunt, nómini sancto ejus.

Bendecid al Señor todos vosotros, ¡oh ángeles suyos!, vosotros de gran poder y virtud, ejecutores de sus órdenes, prontos a obedecer la voz de sus mandatos. [Torres Amat]

Colecta

Deus, qui inter céteros Angelos, ad annuntiándum incarnatiónis tuæ mystérium, Gabriélem Archángelum elegísti: concéde propítius; ut, qui festum (commemoratiónem) ejus celebrámus in terris, ipsíus patrocínium sentiámus in cœlis: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Oh Dios, que entre los demás Ángeles elegisteis al Arcángel Gabriel para anunciar el misterio de vuestra encarnación: concedednos propicio que, quienes celebramos su fiesta (conmemoración) en la tierra, experimentemos su patrocinio en los cielos: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (Dan. 9, 21-26)

Léctio Daniélis Prophétæ In diébus illis: Ecce, vir Gabriël, quem víderam in visióne a princípio, cito volans tétigit me in témpore sacrifícii vespertíni. Et dócuit me et locútus est mihi dixítque: Dániel, nunc egréssus sum, ut docérem te et intellégeres. Ab exórdio precum tuárum egréssus est sermo: ego autem veni, ut indicárem tibi, quia vir desideriórum es: tu ergo animadvérte sermónem et intéllege visiónem. Septuagínta hebdómades abbreviátæ sunt super pópulum tuum et super urbem sanctam tuam, ut consummétur prævaricátio, et finem accípiat peccátum, et deleátur iníquitas, et adducátur justítia sempitérna, et impleátur vísio et prophetía, et ungátur Sanctus sanctórum. Scito ergo et animadvérte: Ab éxitu sermónis, ut íterum ædificétur Jerúsalem, usque ad Christum ducem, hebdómades septem et hebdómades sexagínta duæ erunt: et rursum ædificábitur platéa et muri in angústia témporum. Et post hebdómades sexagínta duas occidétur Christus: et non erit ejus pópulus, qui eum negatúrus est. Et civitátem et sanctuárium dissipábit pópulus cum duce ventúro: et finis ejus vástitas, et post finem belli statúta desolátio.

estando yo todavía profiriendo las palabras de mi oración, he aquí que Gabriel, aquel varón que yo había visto al principio de la visión, volando súbitamente, me tocó en la hora del sacrificio de la tarde; y me instruyó, y me habló en los términos siguientes: Daniel, yo he venido ahora a fin de instruirte, y para que conozcas los designios de Dios. La orden se me dio desde luego que te pusiste a orar, y yo vengo para mostrártela; porque tú eres un varón de ardientes deseos. Atiende, pues, tú ahora a mis palabras, y entiende la visión. Se han fijado setenta semanas de años para tu pueblo y para tu santa ciudad, al fin de las cuales se acabará la prevaricación, y tendrá fin el pecado, y la iniquidad quedará borrada, y vendrá la justicia o santidad perdurable, y se cumplirá la visión y la profecía, y será ungido el Santo de los santos. Sábete, pues, y nota atentamente: Desde que salga la orden o edicto para que sea reedificada Jerusalén , hasta el Mesías príncipe, pasarán siete semanas, y sesenta y dos semanas; y será nuevamente edificada la plaza, o ciudad, y los muros en tiempos de angustia. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías; y no será más suyo el pueblo, el cual le negará. Y un pueblo con su caudillo vendrá, y destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será la devastación, y acabada la guerra quedará establecida allí la desolación. [Torres Amat]

Gradual (Ps. 102, 21)

Benedícite Dóminum, omnes Angeli ejus: poténtes virtúte, qui fácitis verbum ejus. Bénedic, ánima mea, Dóminum, et ómnia interióra mea nomen sanctum ejus. Allelúja, allelúja. Benedicite Dómino, omnes virtútes ejus: ministri ejus, qui fácitis voluntátem ejus. Allelúja.

Bendecid al Señor todos vosotros que componéis su celestial milicia, ministros suyos que hacéis su voluntad. [Torres Amat]

Tracto (Ps. 102, 20; 1; Luc. 1, 28; 42; 31; 35)

Benedícite Dóminum, omnes Angeli ejus: poténtes virtúte, qui fácitis verbum ejus. Benedic, ánima mea, Dóminum, et ómnia interióra mea nomen sanctum ejus. Ave, María, grátia plena; Dóminus tecum. Benedícta tu in muliéribus: et benedíctus fructus ventris tui. Ecce, concípies et páries Fílium, et vocábis nomen ejus Emmánuel. Spíritus Sanctus supervéniet in te, et virtus Altíssimi obumbrábit tibi. Ideóque et quod nascétur ex te Sanctum, vocábitur Fílius Dei.

Bendecid al Señor todos sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra. Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi interior bendiga su santo nombre. Dios te salve, María, llena de gracia; el Señor es contigo. Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. He aquí que concebirás y darás a luz un Hijo, y le pondrás por nombre Emmanuel. El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Y por eso lo Santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios.

Evangelio (Luc. 1, 26-38)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam In illo témpore: Missus est Angelus Gábriel a Deo in civitátem Galilææ, cui nomen Názareth, ad Vírginem desponsátam viro, cui nomen erat Joseph, de domo David, et nomen Vírginis María. Et ingréssus Angelus ad eam, dixit: Ave, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus. Quæ cum audísset, turbáta est in sermóne ejus: et cogitábat, qualis esset ista salutátio. Et ait Angelus ei: Ne tímeas, María, invenísti enim grátiam apud Deum: ecce, concípies in útero et páries fílium, et vocábis nomen ejus Jesum. Hic erit magnus, et Fílius Altíssimi vocábitur, et dabit illi Dóminus Deus sedem David, patris ejus: et regnábit in domo Jacob in ætérnum, et regni ejus non erit finis. Dixit autem María ad Angelum: Quómodo fiet istud, quóniam virum non cognósco? Et respóndens Angelus, dixit ei: Spíritus Sanctus supervéniet in te, et virtus Altíssimi obumbrábit tibi. Ideóque et quod nascétur ex te Sanctum, vocábitur Fílius Dei. Et ecce, Elísabeth, cognáta tua, et ipsa concépit fílium in senectúte sua: et hic mensis sextus est illi, quæ vocátur stérilis: quia non erit impossíbile apud Deum omne verbum. Dixit autem María: Ecce ancílla Dómini, fiat mihi secúndum verbum tuum.

Estando ya Isabel en su sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una virgen desposada con cierto varón de la casa de David, llamado José; y el nombre de la virgen era María. Y habiendo entrado el ángel a donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, ¡oh llena de gracia!, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres. Al oír tales palabras la Virgen se turbó, y se puso a considerar qué significaría tal saludo. Mas el ángel le dijo: ¡Oh María!, no temas, porque has hallado gracia en los ojos de Dios. Sábete que has de concebir en tu seno, y tendrás un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús . Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, al cual el Señor Dios dará el trono de su padre David, y reinará en la casa de Jacob eternamente, y su reino no tendrá fin. Pero María dijo al ángel: ¿Cómo será eso, pues yo no conozco varón alguno? El ángel en respuesta le dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, por esta causa el fruto santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios. Y ahí tienes a tu parienta Isabel, que en su vejez ha concebido también un hijo; y la que se llamaba estéril, hoy cuenta ya el sexto mes; porque para Dios nada es imposible. Entonces dijo María: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y en seguida el ángel desapareciendo se retiró de su presencia. [Torres Amat]

Ofertorio (Apoc. 8, 3-4)

Stetit Angelus juxta aram templi, habens thuríbulum áureum in manu sua, et data sunt ei incénsa multa: et ascéndit fumus aromátum in conspéctu Dei. (Allelúja.)

Un ángel se puso junto al altar del templo, teniendo en su mano un incensario de oro, y le fueron dados muchos perfumes: y subió el humo de los aromas a la presencia de Dios. (Aleluya.)

Secreta

Accéptum fiat in conspéctu tuo, Dómine, nostræ servitútis munus, et beáti Archángeli Gabriélis orátio: ut, qui a nobis venerátur in terris, sit apud te pro nobis advocátus in cœlis. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Séaos acepto, Señor, en vuestra presencia el don de nuestra servidumbre y la oración del bienaventurado Arcángel Gabriel, para que quien es venerado por nosotros en la tierra sea ante Vos nuestro abogado en los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión (Dan. 3, 58)

Benedícite, omnes Angeli Dómini, Dóminum: hymnum dícite et superexaltáte eum in sǽcula. (Allelúja.)

Ángeles del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle por los siglos. [Torres Amat]

Poscomunión

Córporis tui et Sánguinis sumptis mystériis, tuam, Dómine, Deus noster, deprecámur cleméntiam: ut, sicut, Gabriéle nuntiánte, incarnatiónem tuam cognóvimus; ita, ipso adjuvante, incarnationis ejúsdem benefícia consequámur: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Recibidos los misterios de vuestro Cuerpo y Sangre, imploramos, Señor Dios nuestro, vuestra clemencia, para que, así como por el anuncio de Gabriel conocimos vuestra encarnación, así, con su auxilio, alcancemos los beneficios de esa misma encarnación: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Estas son las partes que cambian cada día. Las fijas de toda Misa —Gloria, Credo, Canon, comunión— están en el Ordinario de la Misa →