miércoles, 10 de marzo de 2038
Miércoles de Ceniza
Introito (Sap. 11, 24 11:25; 11, 27)
Miseréris ómnium, Dómine, et nihil odísti eórum quæ fecísti, dissímulans peccáta hóminum propter pæniténtiam et parcens illis: quia tu es Dóminus, Deus noster Miserére mei, Deus, miserére mei: quóniam in te confídit ánima mea.
Te compadeces de todos, Señor, y nada aborreces de cuanto has hecho, disimulando los pecados de los hombres a causa de la penitencia y perdonándolos: porque tú eres el Señor, Dios nuestro. Ten piedad de mí, oh Dios, ten piedad de mí: porque en ti confía mi alma.
Colecta
Præsta, Dómine, fidélibus tuis: ut jejuniórum veneránda sollémnia, et cóngrua pietáte suscípiant, et secúra devotióne percúrrant. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Otorgad, Señor, a vuestros fieles, que reciban con la debida piedad las venerables solemnidades del ayuno y las recorran con segura devoción. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Epístola (Joel. 2, 12-19)
Léctio Joélis Prophétæ Hæc dicit Dóminus: Convertímini ad me in toto corde vestro, in jejúnio, et in fletu, et in planctu. Et scíndite corda vestra, et non vestiménta vestra, et convertímini ad Dóminum, Deum vestrum: quia benígnus et miséricors est, pátiens, et multæ misericórdiæ, et præstábilis super malítia. Quis scit, si convertátur, et ignóscat, et relínquat post se benedictiónem, sacrifícium et libámen Dómino, Deo vestro? Cánite tuba in Sion, sanctificáte jejúnium, vocáte coetum, congregáte pópulum, sanctificáte ecclésiam, coadunáte senes, congregáte parvulos et sugéntes úbera: egrediátur sponsus de cubíli suo, et sponsa de thálamo suo. Inter vestíbulum et altare plorábunt sacerdótes minístri Dómini, et dicent: Parce, Dómine, parce pópulo tuo: et ne des hereditátem tuam in oppróbrium, ut dominéntur eis natiónes. Quare dicunt in pópulis: Ubi est Deus eórum? Zelátus est Dóminus terram suam, et pepércit pópulo suo. Et respóndit Dóminus, et dixit populo suo: Ecce, ego mittam vobis fruméntum et vinum et óleum, et replebímini eis: et non dabo vos ultra oppróbrium in géntibus: dicit Dóminus omnípotens.
Lectura del Profeta Joel Esto dice el Señor: Convertíos a mí de todo vuestro corazón, con ayuno, y con llanto, y con lamento. Y rasgad vuestros corazones, y no vuestros vestidos, y convertíos al Señor, Dios vuestro: porque es benigno y misericordioso, paciente, y de mucha misericordia, y que se aplaca ante la maldad. ¿Quién sabe si se volverá, y perdonará, y dejará tras de sí bendición, sacrificio y libación para el Señor, Dios vuestro? Tocad la trompeta en Sión, santificad el ayuno, convocad la asamblea, congregad al pueblo, santificad la iglesia, reunid a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman de los pechos: salga el esposo de su lecho, y la esposa de su tálamo. Entre el vestíbulo y el altar llorarán los sacerdotes, ministros del Señor, y dirán: Perdona, Señor, perdona a tu pueblo: y no entregues tu heredad al oprobio, para que la dominen las naciones. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios? Se llenó de celo el Señor por su tierra, y perdonó a su pueblo. Y respondió el Señor, y dijo a su pueblo: He aquí que yo os enviaré trigo y vino y aceite, y os saciaréis de ellos: y no os entregaré más al oprobio entre las gentes: dice el Señor omnipotente.
Gradual (Ps. 56, 2; 56, 4)
Miserére mei, Deus, miserére mei: quóniam in te confídit ánima mea. Misit de coelo, et liberávit me, dedit in oppróbrium conculcántes me. Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis. Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrarum antiquarum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur) Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, libera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.
Ten piedad de mí. ¡Dios mío!, apiádate de mí; ya que mi alma tiene puesta en ti su confianza. A la sombra de tus alas esperaré, hasta que pase la iniquidad. Envió desde el cielo a librarme; cubrió de oprobio a los que me traían entre pies. Envió Dios su misericordia y su verdad, y sacó mi alma de entre fuertes leones; lleno de turbación me quedé como adormecido. Porque rejones y flechas son los dientes de los hijos de los hombres, y su lengua tajante espada. [Torres Amat]
Evangelio (Matt. 6, 16-21)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum. In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Cum jejunátis, nolíte fíeri, sicut hypócritæ, tristes. Extérminant enim fácies suas, ut appáreant homínibus jejunántes. Amen, dico vobis, quia recepérunt mercédem suam. Tu autem, cum jejúnas, unge caput tuum, et fáciem tuam lava, ne videáris homínibus jejúnans, sed Patri tuo, qui est in abscóndito: et Pater tuus, qui videt in abscóndito, reddet tibi. Nolíte thesaurizáre vobis thesáuros in terra: ubi ærúgo et tínea demolítur: et ubi fures effódiunt et furántur. Thesaurizáte autem vobis thesáuros in coelo: ubi neque ærúgo neque tínea demolítur; et ubi fures non effódiunt nec furántur. Ubi enim est thesáurus tuus, ibi est et cor tuum.
Cuando ayunéis no os pongáis tristes como los hipócritas, que desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan. En verdad les digo que ya recibieron su galardón. Tú, al contrario, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava bien tu cara, para que no conozcan los hombres que ayunas, sino únicamente tu Padre que está presente en todo, aun en lo que hay de mas secreto; y tu Padre que ve lo que pasa en secreto te dará por ello la recompensa. No queráis amontonar tesoros para vosotros en la tierra, donde el orín y la polilla los consumen, y donde los ladrones los desentierran y roban. Atesorad más bien para vosotros tesoros en el cielo, donde no hay ni orín ni polillas que los consuman, ni tampoco ladrones que los desentierren y roben. Porque donde está tu tesoro, allí está también tu corazón. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 29, 2-3)
Exaltábo te, Dómine, quóniam suscepísti me, nec delectásti inimícos meos super me: Dómine, clamávi ad te, et sanásti me.
Te glorificaré, ¡oh Señor!, por haberte declarado protector mío, no dejando que mis enemigos se gozaran a costa de mí. ¡Oh Señor Dios mío!, yo clamé a ti, y me diste la salud. [Torres Amat]
Secreta
Fac nos, quǽsumus, Dómine, his munéribus offeréndis conveniénter aptári: quibus ipsíus venerábilis sacraménti celebrámus exórdium. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Haced, os rogamos, Señor, que quedemos convenientemente dispuestos para ofrecer estos dones, con los cuales celebramos la institución de este venerable sacramento. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Comunión (Ps. 1, 2-3)
Qui meditábitur in lege Dómini die ac nocte, dabit fructum suum in témpore suo.
El que medite en la ley del Señor día y noche, dará su fruto a su tiempo.
Poscomunión
Percépta nobis, Dómine, prǽbeant sacraménta subsídium: ut tibi grata sint nostra jejúnia, et nobis profíciant ad medélam. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Los sacramentos recibidos, Señor, nos presten su auxilio, para que os sean gratos nuestros ayunos y nos aprovechen para remedio. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Estas son las partes que cambian cada día. Las fijas de toda Misa —Gloria, Credo, Canon, comunión— están en el Ordinario de la Misa →