miércoles, 22 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

sábado, 27 de febrero de 2038

San Gabriel de la Dolorosa, Confesor

Introito (Eccli. 11, 13)

Oculus Dei respéxit illum in bono, et eréxit eum ab humilitáte ipsíus, et exaltávit caput ejus: et miráti sunt in illo multi et honoravérunt Deum. (Allelúja, allelúja) Quam bonus Israël Deus his, qui recto sunt corde!

y a éste Dios lo mira con ojos benignos, y lo alza de su abatimiento, y le hace levantar cabeza; de lo cual quedan muchos maravillados, y glorifican a Dios. [Torres Amat]

Colecta

Deus, qui beátum Gabriélem dulcíssimæ Matris tuæ dolóres assídue recólere docuísti, ac per illam sanctitátis et miraculórum glória sublimásti: da nobis, ejus intercessióne et exémplo; ita Genetrícis tuæ consociári flétibus, ut matérna ejúsdem protectióne salvémur: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Oh Dios, que enseñasteis al bienaventurado Gabriel a meditar sin cesar los dolores de vuestra dulcísima Madre, y por ella lo ensalzasteis con la gloria de la santidad y de los milagros: concedednos, por su intercesión y ejemplo, asociarnos de tal modo a los llantos de vuestra Madre, que seamos salvados por su materna protección: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (1 Joann. 2, 14-17)

Léctio Epístolæ beáti Joannis Apóstoli Caríssimi: Scribo vobis, júvenes, quóniam fortes estis, et verbum Dei manet in vobis, et vicístis malígnum. Nolíte dilígere mundum neque ea, quæ in mundo sunt. Si quis díligit mundum, non est cáritas Patris in eo: quóniam omne, quod est in mundo, concupiscéntia carnis est, et concupiscéntia oculórum, et supérbia vitæ: quæ non est ex Patre, sed ex mundo est. Et mundus transit et concupiscéntia ejus. Qui autem facit voluntátem Dei, manet in ætérnum.

Os escribo a vosotros, niños, porque habéis conocido al Padre. A vosotros, hijos míos, os escribo, porque sois valerosos, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y vencisteis al maligno espíritu. Ved, pues, lo que os escribo a todos: No queráis amar al mundo, ni las cosas mundanas. Si alguno ama al mundo, no habita en él la caridad o amor del Padre; porque todo lo que hay en el mundo, es concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y soberbia u orgullo de la vida, lo cual no nace del Padre, sino del mundo. El mundo pasa, y pasa también con él su concupiscencia. Mas el que hace la voluntad de Dios permanece eternamente. [Torres Amat]

Gradual (Ps. 30, 20)

Quam magna multitúdo dulcédinis tuæ, Dómine, quam abscondísti timéntibus te! Perfecísti eis, qui sperant in te, in conspéctu filiórum hóminum. Allelúja, allelúja. Minuísti eum, Dómine, paulo minus ab Angelis: glória et honóre coronásti eum: et constituísti eum super ópera mánuum tuárum. Allelúja.

¡Oh, cuán grande es, Señor, la dulzura que tienes reservada para los que te temen! Tú la has comunicado abundantemente, a vista de los hijos de los hombres, a aquellos que tienen puesta en ti su esperanza. [Torres Amat]

Tracto (Ps. 30, 20)

Quam magna multitúdo dulcédinis tuæ, Dómine, quam abscondísti timéntibus te! Perfecísti eis, qui sperant in te, in conspéctu filiórum hóminum. Beátus vir, cujus est auxílium abs te: ascensiónes in corde suo dispósuit, in valle lacrimárum, in loco, quem pósuit. Elégi abjéctus esse in domo Dei mei: magis quam habitáre in tabernáculis peccatórum. Non privábit bonis eos, qui ámbulant in innocéntia: Dómine virtútum, beátus homo, qui sperat in te.

¡Oh, cuán grande es, Señor, la dulzura que tienes reservada para los que te temen! Tú la has comunicado abundantemente, a vista de los hijos de los hombres, a aquellos que tienen puesta en ti su esperanza. [Torres Amat]

Evangelio (Marc. 10, 13-21)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Marcum In illo témpore: Offerébant Jesu parvulos, ut tángeret illos. Discípuli autem comminabántur offeréntibus. Quos cum vidéret Jesus, indígne tulit et ait illis: Sinite párvulos veníre ad me, et ne prohibuéritis eos: tálium enim est regnum Dei. Amen, dico vobis: Quisquis non recéperit regnum Dei velut párvulus, non intrábit in illud. Et compléxans eos et impónens manus super illos, benedicébat eos. Et cum egréssus esset in viam, procúrrens quidam genu flexo ante eum, rogábat eum: Magíster bone, quid fáciam, ut vitam ætérnam percípiam? Jesus autem dixit ei: Quid me dicis bonum? Nemo bonus, nisi unus Deus. Præcépta nosti: Ne adúlteris, Ne occídas, Ne furóris, Ne falsum testimónium díxeris, Ne fraudem féceris, Hónora patrem tuum et matrem. At ille respóndens, ait illi: Magíster, hæc ómnia observávi a juventúte mea. Jesus autem intúitus eum, diléxit eum et dixit ei: Unum tibi deest: vade, quæcúmque habes, vende et da paupéribus, et habébis thesáurum in cœlo: et veni, séquere me.

Como le presentasen unos niños para que los tocase, los discípulos reñían a los que venían a presentárselos. Lo que advirtiendo Jesús , lo llevó muy a mal y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo estorbéis; porque de los que se asemejan a ellos es el reino de Dios. En verdad os digo, que quien no recibiere, como niño el reino de Dios no entrará en él. Y estrechándolos entre sus brazos, y poniendo sobre ellos las manos los bendecía. Así que salió para ponerse en camino, vino corriendo uno, y arrodillado a sus pies, le preguntó: ¡Oh buen Maestro!, ¿qué debo yo hacer para conseguir la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No cometer adulterio, no matar, no hurtar, no decir falso testimonio, no hacer mal a nadie, honrar a padre y madre. A esto respondió él, y le dijo: Maestro, todas esas cosas las he observado desde mi mocedad. Y Jesús mirándole de hito en hito, mostró quedar prendado de él, y le dijo: Una cosa te falta aún, anda, vende cuanto tienes, y dalo a los pobres, que así tendrás un tesoro en el cielo; y ven después y sígueme. [Torres Amat]

Ofertorio (Ps. 115, 16-17)

O Dómine, quia ego servus tuus, et fílius ancíllæ tuæ: dirupísti víncula mea, tibi sacrificábo hóstiam laudis.

Oh Señor, siervo tuyo soy, siervo tuyo e hijo de esclava tuya. Tú rompiste mis cadenas; a ti ofreceré yo un sacrificio de alabanza, e invocaré el Nombre del Señor. [Torres Amat]

Secreta

Salutárem hóstiam in memóriam sancti Gabriélis tibi, Dómine, offeréntes, fac nos sacrifícium mortis tuæ rite recólere: ac, méritis perdoléntis Vírginis, ejúsdem sacrifícii fructum copióse percípere: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Ofreciéndoos, Señor, la hostia saludable en memoria de san Gabriel, haced que celebremos debidamente el sacrificio de vuestra muerte, y que, por los méritos de la dolorida Virgen, recibamos copiosamente el fruto del mismo sacrificio: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión (Apoc. 3, 20)

Ecce, sto ad óstium et pulso: si quis audiérit vocem meam, et aperúerit mihi jánuam, intrábo ad illum, et cenábo cum illo, et ipse mecum.

He aquí que estoy a la puerta de tu corazón, y llamo; si alguno escuchare mi voz y me abriere la puerta, entraré a él, y con él cenaré, y él conmigo. [Torres Amat]

Poscomunión

Quas tibi, Dómine, in festivitáte sancti Gabriélis Confessóris tui, pro collátis donis grátias ágimus: súscipe propítius per manus gloriósæ semper Vírginis Maríæ; ex qua carnem illam assumpsísti, cujus in hoc salutári convívio merúimus gustáre dulcédinem: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Las gracias que os damos, Señor, en la festividad de san Gabriel, vuestro Confesor, por los dones concedidos: recibidlas propicio por las manos de la gloriosa siempre Virgen María, de la cual tomasteis aquella carne cuya dulzura hemos merecido gustar en este banquete saludable: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.