miércoles, 22 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

jueves, 11 de febrero de 2038

Aparición de Ntra. Sra. de Lourdes

Introito (Apoc. 21, 2)

Vidi civitátem sanctam, Jerúsalem novam, descendéntem de cœlo a Deo, parátam sicut sponsam ornátam viro suo. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi.

Y vi un cielo nuevo y tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron; y ya no había mar. [Torres Amat]

Colecta

Deus, qui per immaculátam Vírginis Conceptiónem dignum Filio tuo habitáculum præparásti: súpplices a te quǽsumus; ut, ejúsdem Vírginis Apparitiónem celebrántes, salútem mentis et córporis consequámur. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Oh Dios, que por la inmaculada Concepción de la Virgen preparasteis una digna morada para vuestro Hijo: suplicantes os rogamos que, celebrando la Aparición de la misma Virgen, alcancemos la salud del alma y del cuerpo. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (Apoc. 11, 19; 12, 1, 10)

Léctio libri Apocalýpsis beáti Joánnis Apóstoli Apértum est templum Dei in cœlo: et visa est arca testaménti ejus in templo ejus, et facta sunt fúlgura et voces et terræmótus et grando magna. Et signum magnum appáruit in cœlo: Múlier amícta sole, et luna sub pédibus ejus, et in cápite ejus coróna stellárum duódecim. Et audívi vocem magnam in cœlo dicéntem: Nunc facta est salus et virtus, et regnum Dei nostri et potéstas Christi ejus.

Entonces se abrió el templo de Dios en el cielo, y fue vista el Arca de su testamento en su templo, y se formaron rayos, y voces, y truenos, y terremoto, y pedrisco espantoso. En esto apareció un gran prodigio en el cielo, una mujer vestida del sol, y la luna debajo de sus pies, y en su cabeza una corona de doce estrellas. Entonces oí una voz sonora en el cielo que decía: He aquí el tiempo de salvación, de la potencia, y del reino de nuestro Dios, y del poder de su Cristo ; porque ha sido ya precipitado del cielo el acusador de nuestros hermanos, que los acusaba día y noche ante la presencia de nuestro Dios. [Torres Amat]

Gradual (Cant. 2, 12)

Flores apparuérunt in terra nostra, tempus putatiónis advénit, vox túrturis audíta est in terra nostra. Surge, amíca mea, speciósa mea, et veni: colúmba mea in foramínibus petræ, in cavérna macériæ. Allelúia, allelúia. Osténde mihi fáciem tuam, sonet vox tua in áuribus meis: vox enim tua dulcis, et fácies tua decóra. Allelúia.

despuntan las flores en nuestra tierra; llegó el tiempo de la poda; el arrullo de la tórtola se ha oído ya en nuestros campos; [Torres Amat]

Tracto (Cant. 2, 12)

Flores apparuérunt in terra nostra, tempus putatiónis advénit, vox túrturis audíta est in terra nostra. Surge, amíca mea, speciósa mea, et veni: colúmba mea in foramínibus petræ, in cavérna macériæ. Tu glória Jerúsalem, tu lætítia Israël, tu honorificéntia pópuli nostri. Tota pulchra es, María: et mácula originális non est in te. Felix es, sacra Virgo María, et omni laude digníssima, quæ serpéntis caput virgíneo pede contrivísti.

despuntan las flores en nuestra tierra; llegó el tiempo de la poda; el arrullo de la tórtola se ha oído ya en nuestros campos; [Torres Amat]

Evangelio (Luc. 1, 26-31)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam In illo témpore: Missus est Angelus Gábriel a Deo in civitátem Galilææ, cui nomen Názareth, ad Vírginem desponsátam viro, cui nomen erat Joseph, de domo David, et nomen Vírginis María. Et ingréssus Angelus ad eam dixit: Ave, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus. Quæ cum audísset, turbáta est in sermóne ejus: et cogitábat, qualis esset ista salutátio. Et ait Angelus ei: Ne tímeas, María, invenísti enim grátiam apud Deum: ecce, concípies in útero et páries fílium, et vocábis nomen ejus Jesum.

Estando ya Isabel en su sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una virgen desposada con cierto varón de la casa de David, llamado José; y el nombre de la virgen era María. Y habiendo entrado el ángel a donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, ¡oh llena de gracia!, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres. Al oír tales palabras la Virgen se turbó, y se puso a considerar qué significaría tal saludo. Mas el ángel le dijo: ¡Oh María!, no temas, porque has hallado gracia en los ojos de Dios. Sábete que has de concebir en tu seno, y tendrás un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús . [Torres Amat]

Ofertorio (Luc. 1, 28)

Ave, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus.

Y habiendo entrado el ángel a donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, ¡oh llena de gracia!, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres. [Torres Amat]

Secreta

Hóstia laudis, quam tibi, Dómine, per mérita gloriósæ et immaculátæ Vírginis offérimus, sit tibi in odórem suavitátis, et nobis optátam cónferat córporis et ánimæ sanitátem. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

La hostia de alabanza que os ofrecemos, Señor, por los méritos de la gloriosa e inmaculada Virgen, sea para vos en olor de suavidad, y nos otorgue la deseada salud del cuerpo y del alma. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión (Ps. 64, 10)

Visitásti terram et inebriásti eam, multiplicásti locupletáre eam.

Porque tú visitaste la tierra, y la has como embriagado con lluvias saludables, y la has colmado de toda suerte de riquezas. El río de Dios está rebosando en aguas, has preparado el alimento a sus habitantes; así es la buena disposición de los campos. [Torres Amat]

Poscomunión

Quos cœlésti, Dómine, aliménto satiásti, súblevet dextera Genetrícis tuæ immaculátæ: ut ad ætérnam pátriam, ipsa adjuvánte, perveníre mereámur: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

A quienes habéis saciado, Señor, con el celestial alimento, sostenga la diestra de vuestra inmaculada Madre: para que, con su ayuda, merezcamos llegar a la patria eterna: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.