miércoles, 22 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

domingo, 17 de enero de 2038

II Domingo después de Epifanía

Introito (Ps. 65, 4)

Omnis terra adóret te, Deus, et psallat tibi: psalmum dicat nómini tuo, Altíssime. Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dícite nómini ejus: date glóriam laudi ejus.

Que te adore toda la tierra y te celebre; cante salmos a tu Nombre. [Torres Amat]

Colecta

Omnípotens sempitérne Deus, qui cœléstia simul et terréna moderáris: supplicatiónes pópuli tui cleménter exáudi; et pacem tuam nostris concéde tempóribus. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Omnipotente y sempiterno Dios, que gobernáis a la vez las cosas celestiales y las terrenas, escuchad clemente las súplicas de vuestro pueblo, y concded vuestra paz a nuestros tiempos. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (Rom. 12, 6-16)

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romános. Fratres: Habéntes donatiónes secúndum grátiam, quæ data est nobis, differéntes: sive prophetíam secúndum ratiónem fídei, sive ministérium in ministrándo, sive qui docet in doctrína, qui exhortátur in exhortándo, qui tríbuit in simplicitáte, qui præest in sollicitúdine, qui miserétur in hilaritáte. Diléctio sine simulatióne. Odiéntes malum, adhæréntes bono: Caritáte fraternitátis ínvicem diligéntes: Honóre ínvicem præveniéntes: Sollicitúdine non pigri: Spíritu fervéntes: Dómino serviéntes: Spe gaudéntes: In tribulatióne patiéntes: Oratióni instántes: Necessitátibus sanctórum communicántes: Hospitalitátem sectántes. Benedícite persequéntibus vos: benedícite, et nolíte maledícere. Gaudére cum gaudéntibus, flere cum fléntibus: Idípsum ínvicem sentiéntes: Non alta sapiéntes, sed humílibus consentiéntes.

Tenemos por tanto dones diferentes, según la gracia que nos es concedida; por lo cual el que ha recibido el don de profecía, úselo siempre según la regla de la fe; el que ha sido llamado al ministerio de la Iglesia, dedíquese a su ministerio; el que ha recibido el don de enseñar, aplíquese a enseñar, el que ha recibido el don de exhortar, exhorte; el que reparte limosna, que la dé con sencillez; el que preside o gobierna, sea con vigilancia; el que hace obras de misericordia, hágalas con apacibilidad y alegría. El amor sea sin fingimiento. Tened horror al mal, y aplicaos perennemente al bien, amándoos recíprocamente con ternura y caridad fraternal, procurando anticiparos unos a otros en las señales de honor y de deferencia. No seáis flojos en cumplir vuestro deber; sed fervorosos de espíritu, acordándoos que el Señor es a quien servís. Alegraos con la esperanza del premio; sed pacientes en la tribulación; en la oración continuos; caritativos para aliviar las necesidades de los santos, o fieles; prontos a ejercer la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecidlos, y no los maldigáis. Alegraos con los que se alegran y llorad con los que lloran. Estad siempre unidos en unos mismos sentimientos y deseos, no buscando cosas altas, sino acomodándoos a lo que sea más humilde. No queráis teneros dentro de vosotros mismos por sabios o prudentes. [Torres Amat]

Gradual (Ps. 106, 20-21)

Misit Dóminus verbum suum, et sanávit eos: et erípuit eos de intéritu eórum. Confiteántur Dómino misericórdiæ ejus: et mirabília ejus fíliis hóminum. Allelúja, allelúja. Laudáte Dóminum, omnes Angeli ejus: laudáte eum, omnes virtútes ejus. Allelúja.

Envió su palabra, y los sanó, y los salvó de su perdición. Glorifiquen al Señor por su misericordia y por sus maravillas, a favor de los hijos de los hombres. [Torres Amat]

Evangelio (Joann. 2, 1-11)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. In illo témpore: Núptiæ factæ sunt in Cana Galilǽæ: et erat Mater Jesu ibi. Vocátus est autem et Jesus, et discípuli ejus ad núptias. Et deficiénte vino, dicit Mater Jesu ad eum: Vinum non habent. Et dicit ei Jesus: Quid mihi et tibi est, mulier? nondum venit hora mea. Dicit Mater ejus minístris: Quodcúmque díxerit vobis, fácite. Erant autem ibi lapídeæ hýdriæ sex pósitæ secúndum purificatiónem Judæórum, capiéntes síngulæ metrétas binas vel ternas. Dicit eis Jesus: Implete hýdrias aqua. Et implevérunt eas usque ad summum. Et dicit eis Jesus: Hauríte nunc, et ferte architriclíno. Et tulérunt. Ut autem gustávit architriclínus aquam vinum fáctam, et non sciébat unde esset, minístri autem sciébant, qui háuserant aquam: vocat sponsum architriclínus, et dicit ei: Omnis homo primum bonum vinum ponit: et cum inebriáti fúerint, tunc id, quod detérius est. Tu autem servásti bonum vinum usque adhuc. Hoc fecit inítium signórum Jesus in Cana Galilǽæ: et manifestávit glóriam suam, et credidérunt in eum discípuli ejus.

Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, donde se hallaba la madre de Jesús . Fue también convidado a las bodas Jesús con sus discípulos. Y como viniese a faltar el vino, dijo a Jesús su madre: No tienen vino. Le respondió Jesús : Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti? Aún no es llegada mi hora. Dijo entonces su madre a los sirvientes: Haced lo que él os diga. Estaban allí seis tinajas de piedra, destinadas para las purificaciones de los judíos; en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaras. Les dijo Jesús : Llenad de agua aquellas tinajas. Y las llenaron hasta arriba. Les dijo después Jesús : Sacad ahora en algún vaso, y llevadle al mayordomo. Lo hicieron así. Apenas probó el mayordomo el agua convertida en vino, como él no sabía de dónde era, aunque sabían los sirvientes que la habían sacado, llamó al esposo. Y le dijo: Todos sirven al principio el vino mejor; y cuando los convidados han bebido ya a satisfacción, sacan el más flojo: tú al contrario has reservado el buen vino para lo último. Así en Caná de Galilea hizo Jesús el primero de sus milagros, con que manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron más en él. [Torres Amat]

Ofertorio (Ps. 65, 1-2; 65, 16)

Jubiláte Deo, univérsa terra: psalmum dícite nómini ejus: veníte et audíte, et narrábo vobis, omnes qui timétis Deum, quanta fecit Dóminus ánimæ meæ, allelúja.

Moradores todos de la tierra, dirigid a Dios voces de júbilo. Cantad salmos a su Nombre, tributadle gloriosas alabanzas. Cantad salmos a su Nombre, tributadle gloriosas alabanzas. Venid, y escuchad vosotros todos los que teméis a Dios y os contaré cuán grandes cosas ha hecho el Señor de mi alma. [Torres Amat]

Secreta

Oblata, Dómine, múnera sanctífica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Santificad, Señor, los dones ofrecidos, y purificadnos de las manchas de nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión (Joann. 2, 7; 2, 8; 2, 9; 2, 10-11)

Dicit Dóminus: Implete hýdrias aqua et ferte architriclíno. Cum gustásset architriclínus aquam vinum factam, dicit sponso: Servásti bonum vinum usque adhuc. Hoc signum fecit Jesus primum coram discípulis suis.

Les dijo Jesús : Llenad de agua aquellas tinajas. Y las llenaron hasta arriba. Les dijo después Jesús : Sacad ahora en algún vaso, y llevadle al mayordomo. Lo hicieron así. Apenas probó el mayordomo el agua convertida en vino, como él no sabía de dónde era, aunque sabían los sirvientes que la habían sacado, llamó al esposo. Y le dijo: Todos sirven al principio el vino mejor; y cuando los convidados han bebido ya a satisfacción, sacan el más flojo: tú al contrario has reservado el buen vino para lo último. Así en Caná de Galilea hizo Jesús el primero de sus milagros, con que manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron más en él. [Torres Amat]

Poscomunión

Augeátur in nobis, quǽsumus, Dómine, tuæ virtútis operatio: ut divínis vegetáti sacraméntis, ad eórum promíssa capiénda, tuo múnere præparémur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Auméntese en nosotros, os rogamos, Señor, la obra de vuestro poder, para que, vivificados con los divinos sacramentos, seamos preparados por vuestra gracia a recibir sus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.