jueves, 24 de diciembre de 2037
Vigilia de Navidad
Introito (Exod. 16, 6; 16, 7)
Hódie sciétis, quia véniet Dóminus et salvábit nos: et mane vidébitis glóriam ejus. Dómini est terra, et plenitúdo ejus: orbis terrárum, et univérsi, qui hábitant in eo.
Entonces Moisés, y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: Esta tarde conoceréis que el Señor es quien os ha sacado de la tierra de Egipto; y mañana veréis brillar el poder del Señor, pues ha oído que os quejáis de él. Por lo que hace a nosotros, ¿qué somos para que andéis murmurando contra nosotros? [Torres Amat]
Colecta
Deus, qui nos redemptiónis nostræ ánnua exspectatióne lætíficas: præsta; ut Unigénitum tuum, quem Redemptórem læti suscípimus, veniéntem quoque Júdicem secúri videámus, Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, que nos alegráis con la espera anual de nuestra redención, concedednos que a vuestro Unigénito, a quien gozosos recibimos como Redentor, lo veamos también seguros cuando venga como Juez, a nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo: El cual con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Epístola (Rom. 1, 1-6)
Lectio Epístolæ beati Pauli Apostoli ad Romános Paulus, servus Jesu Christi, vocátus Apóstolus, segregátus in Evangélium Dei, quod ante promíserat per Prophétas suos in Scriptúris sanctis de Fílio suo, qui factus est ei ex sémine David secúndum carnem: qui prædestinátus est Fílius Dei in virtúte secúndum spíritum sanctificatiónis ex resurrectióne mortuórum Jesu Christi, Dómini nostri: per quem accépimus grátiam, et apostolátum ad obœdiéndum fídei in ómnibus géntibus pro nómine ejus, in quibus estis et vos vocáti Jesu Christi, Dómini nostri.
Pablo, siervo de Jesucristo, apóstol por vocación divina, escogido para predicar la buena nueva de Dios, buena nueva que el mismo Dios había prometido anteriormente por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo Jesucristo nuestro Señor, que le nació según la carne del linaje de David, y que fue predestinado para ser Hijo de Dios con soberano poder, según el espíritu de santificación por su resurrección de entre los muertos, por el cual nosotros hemos recibido la gracia y el apostolado para someter a la fe por la virtud de su nombre a todas las naciones, entre las cuales sois también contados vosotros, llamados a ella por Jesucristo. [Torres Amat]
Gradual (Exod. 16, 6; 16, 7)
Hódie sciétis, quia véniet Dóminus et salvábit nos: et mane vidébitis glóriam ejus. Qui regis Israël, inténde: qui dedúcis, velut ovem, Joseph: qui sedes super Chérubim, appáre coram Ephraim, Bénjamin, et Manásse.
Entonces Moisés, y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: Esta tarde conoceréis que el Señor es quien os ha sacado de la tierra de Egipto; y mañana veréis brillar el poder del Señor, pues ha oído que os quejáis de él. Por lo que hace a nosotros, ¿qué somos para que andéis murmurando contra nosotros? [Torres Amat]
Evangelio (Matt. 1, 18-21)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum Cum esset desponsáta Mater Jesu María Joseph, ántequam convenírent, invénta est in útero habens de Spíritu Sancto. Joseph autem, vir ejus, cum esset justus et nollet eam tradúcere, vóluit occúlte dimíttere eam. Hæc autem eo cogitánte, ecce, Angelus Dómini appáruit in somnis ei, dicens: Joseph, fili David, noli timére accípere Maríam cónjugem tuam: quod enim in ea natum est, de Spíritu Sancto est. Páriet autem fílium, et vocábis nomen ejus Jesum: ipse enim salvum fáciet pópulum suum a peccátis eórum.
El nacimiento de Cristo fue de esta manera: Estando desposada su madre María con José, sin que antes hubiesen estado juntos, se halló que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo. Mas José, su esposo, siendo como era justo, y no queriendo infamarla deliberó dejarla secretamente. Estando él en este pensamiento, he aquí que un ángel del Señor le apareció en sueños diciendo: José, hijo de David, no tengas recelo en recibir a María tu esposa en tu casa, porque lo que se ha engendrado en su vientre es obra del Espíritu Santo. Así que tendrá un hijo a quien pondrás por nombre Jesús ; pues él es el que ha de salvar a su pueblo, o librarle, de sus pecados. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 23, 7)
Tóllite portas, principes, vestras: et elevámini, portæ æternáles, et introíbit Rex glóriæ.
Levantad, ¡oh, príncipes!, vuestras puertas, y elevaos vosotras, ¡oh puertas de la eternidad!, y entrará el rey de la gloria. [Torres Amat]
Secreta
Da nobis, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, sicut adoránda Fílii tui natalítia prævenímus, sic ejus múnera capiámus sempitérna gaudéntes: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Concedednos, os rogamos, Dios omnipotente, que, así como nos anticipamos al adorable nacimiento de vuestro Hijo, así recibamos gozosos sus dones sempiternos: El cual con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Comunión (Isa. 40, 5)
Revelábitur glória Dómini: et vidébit omnis caro salutáre Dei nostri.
Entonces se manifestará la gloria del Señor, y verán a una todos los hombres que la boca del Señor Dios es la que ha hablado por los profetas. [Torres Amat]
Poscomunión
Da nobis, quǽsumus, Dómine: unigéniti Fílii tui recensíta nativitáte respiráre; cujus cœlésti mystério páscimur et potámur. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Concedednos, os rogamos, Señor, respirar con la renovada natividad de vuestro Unigénito Hijo, con cuyo celestial misterio somos alimentados y abrevados. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.