miércoles, 3 de marzo de 2027
Morado · simple
Miércoles de la III semana de Cuaresma
Introito (Ps. 30, 7-8)
Ego autem in Dómino sperábo: exsultábo et lætábor in tua misericórdia: quia respexísti humilitátem meam. In te, Dómine, sperávi, non confúndar in ætérnum: in justítia tua líbera me et éripe me.
Tú aborreces a los que se pagan de supersticiones inútiles. Mas yo tengo puesta en el Señor mi esperanza. En tu misericordia me regocijaré, y saltaré de gozo. Porque te dignaste volver los ojos a mi abatimiento, y sacaste de apuro mi alma. [Torres Amat]
Colecta
Præsta nobis, quǽsumus, Dómine: ut salutáribus jejúniis erudíti, a nóxiis quoque vítiis abstinéntes, propitiatiónem tuam facílius impetrémus.
Concedednos, os rogamos, Señor, que, instruidos por los ayunos saludables y absteniéndonos también de los vicios nocivos, alcancemos más fácilmente vuestra propiciación.
Epístola (Exod. 20, 12-24)
Léctio libri Exodi.
Lectura del libro del Éxodo.
Hæc dicit Dóminus Deus: Honóra patrem tuum et matrem tuam, ut sis longǽvus super terram, quam Dóminus, Deus tuus, dabit tibi. Non occídes. Non mœcháberis. Non furtum fácies. Non loquéris contra próximum tuum falsum testimónium. Non concupísces domum próximi tui: nec desiderábis uxórem ejus, non servum, non ancíllam, non bovem, non ásinum nec ómnia, quæ illíus sunt. Cunctus autem pópulus vidébat voces, et lámpades, et sónitum búccinæ, montémque fumántem: et, pertérriti ac pavóre concússi, stetérunt procul, dicéntes Móysi: Lóquere tu nobis, et audiámus: non loquátur nobis Dóminus, ne forte moriámur. Et ait Móyses ad pópulum: Nolite timére: ut enim probáret vos, venit Deus, et ut terror illíus esset in vobis, et non peccarétis. Stetítque pópulus de longe. Móyses autem accéssit ad calíginem, in qua erat Deus. Dixit prætérea Dóminus ad Móysen: Hæc dices fíliis Israël: Vos vidístis, quod de cœlo locútus sim vobis. Non faciétis deos argénteos, nec deos áureos faciétis vobis. Altáre de terra faciétis mihi, et offerétis super eo holocáusta et pacífica vestra, oves vestras et boves in omni loco, in quo memória fúerit nóminis mei.
Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas largos años sobre la tierra que te ha de dar el Señor Dios tuyo. No matarás. No fornicarás. No hurtarás. No levantarás falso testimonio contra tu prójimo. No codiciarás la casa de tu prójimo; ni desearás su mujer, ni esclavo, ni esclava, ni buey, ni asno, ni cosa alguna de las que le pertenecen. Entretanto todo el pueblo oía las voces o truenos, y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y veía el monte humeando; de lo cual aterrados y despavoridos, se mantuvieron a lo lejos, diciendo a Moisés: Háblanos tú, y oiremos; no nos hable el Señor, no sea que muramos. Respondió Moisés al pueblo: No temáis; pues el Señor ha venido a fin de probaros, y para que su temor se imprima en vosotros y no pequéis. Así el pueblo se mantuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad de la niebla en donde estaba Dios. Dijo además el Señor a Moisés: Esto dirás a los hijos de Israel: Ya habéis visto cómo yo os he hablado desde el cielo. No os haréis dioses de plata, ni de oro. A mí me haréis un altar de tierra, y sobre él ofreceréis vuestros holocaustos y hostias pacíficas, vuestras ovejas y vacas, en todo lugar consagrado a la memoria de mi nombre; allí iré Yo, y te daré mi bendición. [Torres Amat]
Gradual (Ps. 6, 3-4)
Miserére mei, Dómine, quóniam infírmus sum: sana me, Dómine, Conturbáta sunt ómnia ossa mea: et ánima mea turbáta est valde.
Ten, Señor, misericordia de mí, que estoy sin fuerzas; sáname, oh Señor, porque hasta mis huesos se han estremecido. Y está mi alma sumamente perturbada: pero tú, Señor, ¿hasta cuándo? [Torres Amat]
Tracto (Ps. 102, 10)
Dómine, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis. Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur) Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.
No nos ha tratado según merecían nuestros pecados, ni dado el castigo debido a nuestras iniquidades. [Torres Amat]
Evangelio (Matt. 15, 1-20)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum.
Continuación del santo Evangelio según san Mateo.
In illo témpore: Accessérunt ad Jesum ab Jerosólymis scribæ et pharisǽi, dicéntes: Quare discípuli tui transgrediúntur traditiónem seniórum? Non enim lavant manus suas, cum panem mandúcant. Ipse autem respóndens, ait illis: Quare et vos transgredímini mandátum Dei propter traditiónem vestram? Nam Deus dixit: Honóra patrem et matrem. Et: Qui male díxerit patri vel matri, morte moriátur. Vos autem dícitis: Quicúmque díxerit patri vel matri: munus quodcúmque est ex me, tibi próderit: et non honorificábit patrem suum aut matrem suam: et írritum fecístis mandátum Dei propter traditiónem vestram. Hypócritæ, bene prophetávit de vobis Isaías, dicens: Pópulus hic lábiis me honórat: cor autem eórum longe est a me. Sine causa autem colunt me, docéntes doctrínas et mandáta hóminum. Et convocátis ad se turbis, dixit eis: Audíte, et intellégite. Non quod intrat in os, coínquinat hóminem: sed quod procédit ex ore, hoc coínquinat hóminem. Tunc accedéntes discípuli ejus, dixérunt ei: Scis, quia pharisǽi, audíto verbo hoc, scandalizáti sunt? At ille respóndens, ait: Omnis plantátio, quam non plantávit Pater meus cœléstis, eradicábitur. Sínite illos: cæci sunt et duces cæcórum. Cæcus autem si cæco ducátum præstet, ambo in fóveam cadunt. Respóndens autem Petrus, dixit ei: Edíssere nobis parábolam istam. At ille dixit: Adhuc et vos sine intelléctu estis? Non intellégitis, quia omne, quod in os intrat, in ventrem vadit, et in secéssum emíttitur ? Quæ autem procédunt de ore, de corde éxeunt, et ea coínquinant hóminem: de corde enim éxeunt cogitatiónes malæ, homicídia, adultéria, fornicatiónes, furta, falsa testimónia, blasphémiæ. Hæc sunt, quæ coínquinant hóminem. Non lotis autem mánibus manducáre, non coínquinat hóminem.
En esta sazón, ciertos escribas y fariseos que habían llegado de Jerusalén, le dijeron: ¿Por qué motivo tus discípulos traspasan la tradición de los antiguos, no lavándose las manos cuando comen? Y él les respondió: ¿Y por qué vosotros mismos traspasáis el mandamiento de Dios por seguir vuestra tradición? Pues Dios tiene dicho: Honra al padre y a la madre; y también: Quien maldijere a padre o a madre, sea condenado a muerte; mas vosotros decís: Cualquiera que dijere al padre o a la madre: la ofrenda que yo por mi parte ofreciere redundará en bien tuyo, ya no tiene obligación de honrar o asistir, a su padre o a su madre; con lo que habéis echado por tierra el mandamiento de Dios por vuestra tradición. ¡Hipócritas!, con razón profetizó de vosotros Isaías, diciendo: Este pueblo me honra con los labios; pero su corazón lejos está de mí. En vano me honran enseñando doctrinas y mandamientos de hombres. Y habiendo llamado a sí al pueblo, les dijo: Escuchadme, y atended bien a esto: No lo que entra por la boca es lo que mancha al hombre, sino lo que sale de la boca; eso es lo que le mancha. Entonces, arrimándose más sus discípulos, le dijeron: ¿No sabes que los fariseos se han escandalizado de esto que acaban de oír? Mas Jesús respondió: Toda planta que mi Padre celestial no ha plantado, arrancada será de raíz. Dejadlos; ellos son unos ciegos que guían a otros ciegos; y si un ciego se mete a guiar a otro ciego, ambos caen en el hoyo. Aquí Pedro, tomando la palabra le dijo: Explícanos esa parábola. A lo que Jesús respondió: ¿Cómo? ¿También vosotros estáis aún con tan poco conocimiento? ¿Pues no conocéis que todo cuanto entra en la boca pasa de allí al vientre y se echa en lugares secretos? Mas lo que sale de la boca, del corazón sale, y eso es lo que mancha al hombre. Porque del corazón es de donde salen los malos pensamientos, los homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias. Estas cosas sí que manchan al hombre; mas el comer sin lavarse las manos, eso no le mancha. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 108, 21)
Dómine, fac mecum misericórdiam tuam, propter nomen tuum: quia suávis est misericórdia tua.
Pero tú, ¡oh Señor, Señor Dios mío!, ponte de mi parte por amor de tu Nombre; porque suave es tu misericordia. [Torres Amat]
Secreta
Súscipe, quǽsumus, Dómine, preces pópuli tui cum oblatiónibus hostiárum: et tua mystéria celebrántes, ab ómnibus nos defénde perículis.
Recibid, os rogamos, Señor, las oraciones de vuestro pueblo junto con las ofrendas de las hostias, y a los que celebramos vuestros misterios defendednos de todos los peligros.
Comunión (Ps. 15, 10)
Notas mihi fecísti vias vitæ: adimplébis me lætítia cum vultu tuo, Dómine.
Porque yo sé que no has de abandonar tú, oh Señor, mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu Santo experimente la corrupción. [Torres Amat]
Poscomunión
Sanctíficet nos, Dómine, qua pasti sumus, mensa cœléstis: et a cunctis erróribus expiátos, supérnis promissiónibus reddat accéptos.
Santifíquenos, Señor, la mesa celestial de la que hemos sido alimentados, y, purificados de todos los errores, nos haga aceptos a las promesas soberanas.
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