miércoles, 16 de septiembre de 2026
Morado · doble
Conmemoración: Santos Cornelio y Cipriano, Mártires
Témporas de Septiembre (Miércoles)
Introito (Ps. 80, 2; 80, 3; 80, 4; 80, 5)
Exsultáte Deo, adjutóri nostro: jubiláte Deo Jacob: súmite psalmum jucúndum cum cíthara: cánite in inítio mensis tuba, quia præcéptum in Israël est, et judícium Deo Jacob. Testimónium in Joseph pósuit illud, cum exíret de terra Ægýpti: linguam, quam non nóverat, audívit.
Regocijaos, alabando a Dios nuestro protector; celebrad con júbilo al Dios de Jacob. Entonad salmos, tocad el pandero; el armonioso salterio junto con la cítara. Tocad las trompetas el Novilunio, el gran día de vuestra solemnidad. Pues es un precepto dado a Israel, y un rito instituido por el Dios de Jacob. [Torres Amat]
Colecta
Misericórdiæ tuæ remédiis, quǽsumus, Dómine, fragílitas nostra subsístat: ut, quæ sua conditióne attéritur, tua cleméntia reparétur.
Sosténgase, os rogamos, Señor, nuestra fragilidad con los remedios de vuestra misericordia, para que la que se quebranta por su propia condición sea reparada por vuestra clemencia.
Epístola (Neh. 8, 1-10)
Léctio libri Esdræ.
Lectura del libro de Esdras.
In diébus illis: Congregátus est omnis pópulus quasi vir unus ad platéam, quæ est ante portam aquárum: et dixérunt Esdræ scribæ, ut afférret librum legis Moysi, quam præcéperat Dóminus Israéli. Attulit ergo Esdras sacérdos legem coram multitúdine virórum et mulíerum, cunctísque qui póterant intellégere, in die prima mensis séptimi. Et legit in eo apérte in platéa, quæ erat ante portam aquárum, de mane usque ad médiam diem, in conspéctu virórum et mulíerum et sapiéntium: et aures omnis pópuli erant eréctæ ad librum. Stetit autem Esdras scriba super gradum lígneum, quem fécerat ad loquendum. Et apéruit librum coram omni pópulo: super univérsum quippe pópulum eminébat: et cum aperuísset eum, stetit omnis pópulus. Et benedíxit Esdras Dómino, Deo magno: et respóndit omnis pópulus: Amen, Amen: élevans manus suas: et incurváti sunt et adoravérunt Deum proni in terram. Porro levítæ siléntium faciébant in pópulo ad audiéndam legem: pópulus autem stabat in gradu suo. Et legérunt in libro legis Dei distíncte et apérte ad intellegéndum: et intellexérunt, cum legerétur. Dixit autem Nehemías, et Esdras sacérdos et scriba, et levítæ interpretántes univérso pópulo: Dies sanctificátus est Dómino, Deo nostro, nolíte lugére et nolíte flere. Et dixit eis: Ite, comédite pínguia et bíbite mulsum, et míttite partes his, qui non præparavérunt sibi: quia sanctus dies Dómini est, et nolíte contristári: gáudium étenim Dómini est fortitúdo nostra.
Era ya llegado el mes séptimo, y los hijos de Israel que estaban cada uno en su ciudad, congregándose todos unánimes, y de común acuerdo, en la plaza que cae enfrente de la puerta de las Aguas, y pidieron a Esdras, escriba o doctor, que trajese el libro de la ley de Moisés, que había dado el Señor a Israel. Presentó, pues, Esdras, sacerdote, la ley a la multitud de hombres y mujeres y de cuantos eran capaces por su edad de entenderla, el primer día del mes séptimo. Y leyó aquel libro, con voz clara, en la plaza situada delante de la puerta de las Aguas, desde la mañana hasta el medio día, en presencia de los hombres y de las mujeres y de los sabios; y todo el pueblo tenía sus oídos atentos a la lectura del libro. El escriba Esdras se puso en pie en una tribuna de madera que había mandado hacer para este fin de hablar al pueblo; y a su lado estaban Matatías, y Semeía, y Anía, y Uría, y Helcía, y Maasía a la derecha; y a la izquierda Fadaía, Misael, Melquías, y Hasum y Hasbadana, Zacarías y Mosollam. Abrió, pues, Esdras el libro a vista de todo el pueblo, como que se hallaba en un lugar más elevado que todos; y así lo abrió, se puso en pie toda la gente. Entonces Esdras bendijo al Señor, Dios grande, con una oración que hizo; y todo el pueblo, alzando las manos, respondió: ¡Amén!, ¡amén! Y se arrodillaron todos, y postrados rostro por tierra, adoraron a Dios. Los levitas Josué, Bani, y Serebías, Accub, Septai, Odía, Maasía, Celita, Azarías, Jozabed, Hanán y Falía cuidaban de hacer guardar silencio al pueblo para que oyese la ley; y estaba la gente en pie, cada uno en su lugar. Y leyeron el libro de la ley de Dios clara y distinguidamente, de modo que se entendiese; y en efecto, entendieron cuanto se iba leyendo. Y Nehemías (que es el mismo Atersata o copero del rey), y Esdras sacerdote y escriba, y los levitas, queinterpretaban la ley a todo el pueblo, dijeron: Este día está consagrado al Señor Dios nuestro; no gimáis, ni lloréis. Porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. Y les dijo Nehemías: Id, y comed carnes gordas y buenas, y bebed del vino dulce y exquisito, y enviad porciones a aquellos que nada tienen dispuesto; pues éste es el día santo del Señor; y no estéis tristes porque el gozo del Señor es nuestra fortaleza. [Torres Amat]
Gradual (Ps. 32, 12; 32, 6)
Beáta gens, cujus est Dóminus Deus eórum: pópulus, quem elégit Dóminus in hereditátem sibi. Verbo Dómini cœli firmáti sunt: et spíritu oris ejus omnis virtus eórum.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo a quien escogió por herencia propia suya. Por la palabra del Señor se fundaron los cielos, y por el espíritu de su boca se formó todo su concierto y belleza. [Torres Amat]
Evangelio (Marc. 9, 16-28)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Marcum.
Continuación del santo Evangelio según san Marcos.
In illo témpore: Respóndens unus de turba, dixit ad Jesum: Magíster, áttuli fílium meum ad te, habéntem spíritum mutum: qui, ubicúmque eum apprehénderit, allídit illum, et spumat et stridet déntibus et aréscit: et dixi discípulis tuis, ut ejícerent illum, et non potúerunt. Qui respóndens eis, dixit: O generátio incrédula, quámdiu apud vos ero? quámdiu vos pátiar? Afférte illum ad me. Et attúlerunt eum. Et cum vidísset eum, statim spíritus conturbávit illum: et elísus in terram, volutabátur spumans. Et interrogávit patrem ejus: Quantum témporis est, ex quo ei hoc áccidit? At ille ait: Ab infántia: et frequénter eum in ignem et in aquas misit, ut eum pérderet. Sed si quid potes, ádjuva nos, misértus nostri. Jesus autem ait illi: Si potes credere, ómnia possibília sunt credénti. Et contínuo exclámans pater pueri, cum lácrimis ajébat: Credo, Dómine: ádjuva incredulitátem meam. Et cum vidéret Jesus concurréntem turbam, comminátus est spirítui immundo, dicens illi: Surde et mute spíritus, ego præcípio tibi, exi ab eo: et ámplius ne intróëas in eum. Et exclámans et multum discérpens eum, éxiit ab eo, et factus est sicut mórtuus, ita ut multi dícerent: Quia mórtuus est. Jesus autem tenens manum ejus, elevávit eum, et surréxit. Et cum introísset in domum, discípuli ejus secréto interrogábant eum: Quare nos non potúimus ejícere eum? Et dixit illis: Hoc genus in nullo potest exíre nisi in oratióne et jejúnio.
Y él les preguntó: ¿Sobre qué altercabais entre vosotros? A lo que respondiendo uno de ellos, dijo: Maestro, yo he traído a ti un hijo mío, poseído de cierto espíritu, que lo ha dejado mudo; el cual, dondequiera que le toma, le tira contra el suelo, y le hace echar espuma por la boca, y crujir los dientes, y que se vaya secando; pedí a tus discípulos que le lanzasen, y no han podido. Jesús, dirigiendo a todos la palabra, les dijo: ¡Oh gente incrédula!, ¿hasta cuándo habré de estar entre vosotros?; ¿hasta cuándo habré yo de sufriros? Traedlo a mí. Se lo trajeron. Y apenas vio a Jesús, cuando el espíritu empezó a agitarlo con violencia; y tirándose contra el suelo, se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó a su padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Desde la niñez, respondió, y muchas veces le ha precipitado en el fuego y en el agua, a fin de acabar con él; pero si puedes algo, socórrenos, compadecido de noso-tros. A lo que Jesús le dijo: Si tú puedes creer, todo es posible para el que cree. Y luego el padre del muchacho, bañado en lágrimas, exclamó diciendo: ¡Oh Señor, yo creo; ayuda tú mi incredulidad! Viendo Jesús la gente que iba acudiendo, amenazó al espíritu inmundo, diciendo: Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando, sal de este muchacho, y no vuelvas más a entrar en él. Y dando un gran grito, y atormentando horriblemente al joven, salió de él dejándolo como muerto; de suerte que muchos decían: Está muerto. Pero Jesús, cogiéndolo de la mano, le ayudó a alzarse, y se levantó. Cuando entró Jesús en la casa donde moraba, sus discípulos le preguntaban a solas: ¿Por qué motivo nosotros no le hemos podido lanzar? [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 118, 47; 118, 48)
Meditábor in mandátis tuis, quæ diléxi valde: et levábo manus meas ad mandáta tua, quæ diléxi.
Y me recrearé en tus preceptos, objeto de mi amor. Y alzaré mis manos hacia tus mandamientos, que he amado siempre; y meditaré tus justas disposiciones. [Torres Amat]
Secreta
Hæc hóstia, Dómine, quǽsumus, emúndet nostra delícta: et ad sacrifícium celebrándum, subditórum tibi córpora mentésque sanctíficet.
Esta hostia, os rogamos, Señor, limpie nuestros delitos y santifique, para celebrar el sacrificio, los cuerpos y las almas de los que os están sometidos.
Comunión (Neh. 8, 10)
Comédite pínguia et bíbite mulsum, et míttite partes his, qui non præparavérunt sibi: sanctus enim dies Dómini est, nolíte contristári: gáudium étenim Dómini est fortitúdo nostra.
Id, y comed carnes gordas y buenas, y bebed del vino dulce y exquisito, y enviad porciones a aquellos que nada tienen dispuesto; pues éste es el día santo del Señor; y no estéis tristes porque el gozo del Señor es nuestra fortaleza. [Torres Amat]
Poscomunión
Suméntes, Dómine, dona cœléstia, supplíciter deprecámur: ut, quæ sédula servitúte, donánte te, gérimus, dignis sénsibus tuo múnere capiámus.
Al recibir, Señor, los dones celestiales, suplicantes os rogamos que lo que hacemos con asidua servidumbre, siendo vos quien lo da, lo recibamos por vuestro don con sentidos dignos.
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