sábado, 30 de mayo de 2026
Rojo · doble
Conmemoración: San Félix I, Papa y Mártir
Témporas de Pentecostés (Sábado)
Introito (Rom. 5, 5)
Cáritas Dei diffúsa est in córdibus nostris, allelúja: per inhabitántem Spíritum ejus in nobis, allelúja, allelúja. Benedic, anima mea, Dómino: et ómnia, quæ intra me sunt, nómini sancto ejus.
Esperanza que no burla; porque la caridad de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que se nos ha dado, aleluya, aleluya. [Torres Amat]
Colecta
Méntibus nostris, quǽsumus, Dómine, Spíritum Sanctum benígnus infúnde: cujus et sapiéntia cónditi sumus, et providéntia gubernámur.
Infundid benigno en nuestras almas, os rogamos, Señor, el Espíritu Santo, por cuya sabiduría fuimos creados y por cuya providencia somos gobernados.
Epístola (Rom. 5, 1-5)
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romános.
Lectura de la Epístola del bienaventurado apóstol san Pablo a los Romanos.
Fratres: Justificáti ex fide, pacem habeámus ad Deum per Dóminum nostrum Jesum Christum: per quem et habémus accéssum per fidem in grátiam istam, in qua stamus, et gloriámur in spe glóriæ filiórum Dei. Non solum autem, sed et gloriámur in tribulatiónibus: scientes, quod tribulátio patiéntiam operátur, patiéntia autem probatiónem, probátio vero spem, spes autem non confúndit: quia cáritas Dei diffúsa est in córdibus nostris per Spíritum Sanctum, qui datus est nobis.
Justificados, pues, por la fe, mantengamos la paz con Dios mediante nuestro Señor Jesucristo, por el cual así mismo, en virtud de la fe, tenemos cabida en esta gracia, en la cual permanecemos firmes, y nos gloriamos esperando la gloria de los hijos de Dios. Y no nos gloriamos solamente en esto, sino también en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación ejercita la paciencia, la paciencia sirve a la prueba de nuestra fe, y la prueba produce la esperanza, esperanza que no burla; porque la caridad de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que se nos ha dado. [Torres Amat]
Evangelio (Luc. 4, 38-44)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Continuación del santo Evangelio según san Lucas.
In illo témpore: Surgens Jesus de synagóga, introívit in domum Simónis. Socrus autem Simónis tenebátur magnis fébribus: et rogavérunt illum pro ea. Et stans super illam, imperávit febri: et dimísit illam. Et contínuo surgens, ministrábat illis. Cum autem sol occidísset, omnes qui habébant infírmos váriis languóribus, ducébant illos ad eum. At ille síngulis manus impónens, curábat eos. Exíbant autem dæmónia a multis clamántia et dicéntia: Quia tu es Fílius Dei: et íncrepans non sinébat ea loqui, quia sciébant ipsum esse Christum. Facta autem die egréssus ibat in desértum locum, et turbæ requirébant eum, et venérunt usque ad ipsum: et detinébant illum, ne discéderet ab eis. Quibus ille ait: Quia et áliis civitátibus opórtet me evangelizáre regnum Dei: quia ídeo missus sum. Et erat prǽdicans in synagógis Galilǽæ.
Y saliendo Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. Estaba la suegra de Simón con una fuerte calentura; y le suplicaron por su alivio. Y él arrimándose a la enferma, mandó a la calentura que la dejase; y la dejó libre. Y levantándose entonces de la cama se puso a servirles. Puesto el sol, todos los que tenían enfermos de varias dolencias, se los traían. Y él los curaba con poner sobre cada uno las manos. De muchos salían los demonios gritando y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios; y con amenazas les prohibía decir que sabían que él era el Cristo. Y partiendo luego que fue de día, se iba a un lugar desierto, y las gentes le anduvieron buscando, y no pararon hasta encontrarle; y hacían por detenerle, no queriendo que se apartase de ellos. Mas él les dijo: Es necesario que yo predique también a otras ciudades la buena nueva del reino de Dios; pues para eso he sido enviado. Y así andaba predicando en las sinagogas de Galilea. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 87, 2-3)
Dómine, Deus salútis meæ, in die clamávi et nocte coram te: intret orátio mea in conspéctu tuo, Dómine, allelúja.
Señor Dios de mi salud, día y noche estoy clamando tu presencia. Sea recibida mi oración en tu presencia; da oídos a mi súplica, aleluya. [Torres Amat]
Secreta
Ut accépta tibi sint, Dómine, nostra jejúnia: præsta nobis, quǽsumus; hujus múnere sacraménti purificátum tibi pectus offérre.
Para que os sean aceptos, Señor, nuestros ayunos, concedednos, os rogamos, ofreceros por el don de este sacramento un corazón purificado.
Comunión (Joannes. 3, 8)
Spíritus, ubi vult, spirat: et vocem ejus audis, allelúja, allelúja: sed nescis, unde véniat aut quo vadat, allelúja, allelúja, allelúja.
Pues el espíritu, o el aire, sopla donde quiere; y tú oyes su sonido, mas no sabes de dónde sale, o a dónde va; eso mismo sucede al que nace del espíritu, aleluya, aleluya, aleluya. [Torres Amat]
Poscomunión
Prǽbeant nobis, Dómine, divínum tua sancta fervórem: quo eórum páriter et actu delectémur et fructu.
Infúndannos, Señor, vuestros santos misterios el fervor divino con que nos deleitemos igualmente en su celebración y en su fruto.
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