miércoles, 22 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

miércoles, 15 de noviembre de 2017

San Alberto Magno, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

Colecta

Deus, qui beátum Albértum Pontíficem tuum atque Doctórem in humána sapiéntia divínæ fídei subjiciénda magnum effecísti: da nobis, quǽsumus; ita ejus magistérii inhærére vestígiis, ut luce perfécta fruámur in cœlis. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Oh Dios, que hicisteis grande a vuestro bienaventurado Pontífice y Doctor Alberto en someter la sabiduría humana a la fe divina: concedednos, os rogamos, seguir de tal modo las huellas de su magisterio, que gocemos de la luz perfecta en los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Secreta

Sacrifíciis præséntibus, Dómine, quǽsumus, inténde placátus: ut quod Passiónis Fílii tui Dómini nostri mystério gérimus, beáti Alberti intercessióne et exémplo, pio consequámur afféctu. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Atended aplacado, os rogamos, Señor, a los presentes sacrificios: para que lo que celebramos por el misterio de la Pasión de vuestro Hijo, Señor nuestro, lo alcancemos con piadoso afecto por la intercesión y el ejemplo del bienaventurado Alberto. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Poscomunión

Per hæc sancta quæ súmpsimus, ab hóstium nos, Dómine, impugnatióne defénde: et intercedénte beáto Albérto Confessóre tuo atque Pontífice, perpétua pace respiráre concéde. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Por estos sagrados dones que hemos recibido, defendednos, Señor, del ataque de los enemigos: y, por la intercesión de vuestro bienaventurado Confesor y Pontífice Alberto, concedednos respirar en perpetua paz. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Estas son las partes que cambian cada día. Las fijas de toda Misa —Gloria, Credo, Canon, comunión— están en el Ordinario de la Misa →