miércoles, 22 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

martes, 3 de octubre de 2017

Santa Teresa del Niño Jesús, Virgen

Introito (Cant. 4, 8-9)

Veni de Líbano, sponsa mea, veni de Líbano, veni: vulnerásti cor meum, soror mea sponsa, vulnerásti cor meum. Laudáte, púeri, Dóminum: laudáte nomen Dómini.

Ven, desciende del Líbano, esposa mía, vente del Líbano; ven y serás coronada; ven de la cima del monte Amaná de las cumbres de Sanir y del Hermón, de esos lugares guarida de leones, de esos montes morada de leopardos. Tú heriste mi corazón, ¡oh hermana mía esposa!; más agradable son que el vino exquisito; y la fragancia de tus perfumes o vestidos excede a todos los aromas. [Torres Amat]

Colecta

Dómine, qui dixísti: Nisi efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum cœlórum: da nobis, quǽsumus: ita sanctæ Teresiæ Vírginis in humilitáte et simplicitáte cordis vestígia sectári, ut præmia consequámur ætérna. Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Señor, vos que dijisteis: Si no os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos: concedednos, os rogamos, seguir de tal modo las huellas de santa Teresa Virgen en la humildad y sencillez de corazón, que alcancemos los premios eternos. Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (Is. 66, 12-14)

Léctio Isaíæ Prophétæ Hæc dicit Dóminus: Ecce, ego declinábo super eam quasi flúvium pacis, et quasi torréntem inundántem glóriam géntium, quam sugétis: ad úbera portabímini, et super génua blandiéntur vobis. Quómodo si cui mater blandiátur, ita ego consolábor vos, et in Jerúsalem consolabímini. Vidébitis, et gaudébit cor vestrum, et ossa vestra quasi herba germinábunt, et cognoscétur manus Dómini servis ejus.

Porque esto dice el Señor: He aquí que yo derramaré sobre ella como un río la paz, y como un torrente que todo lo inunda la gloria de las naciones; vosotros chuparéis su leche, a sus pechos seréis llevados, y acariciados sobre su regazo. Como una madre acaricia a su hijito, así yo os consolaré a vosotros, y hallaréis vuestra paz y consolación en Jerusalén . Vosotros lo veréis, y se regocijará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y será visible la mano del Señor a favor de sus siervos; al paso que hará experimentar su indignación a sus enemigos. [Torres Amat]

Gradual (Matt. 11, 25)

Confíteor tibi, Pater, Dómine cœli et terræ, quia abscondísti hæc a sapiéntibus, et prudéntibus, et revelásti ea párvulis. Dómine, spes mea a juventúte mea. Allelúja, allelúja. Quasi rosa plantáta super rivos aquárum fructificate: quasi Libanus odórem suavitátis habete: florete, flores, quasi lílium, et date odórem, et frondete in grátiam, et collaudate cánticum, et benedicite Dóminum in opéribus suis. Allelúja.

Por aquel tiempo exclamó Jesús , diciendo: Yo te glorifico, Padre mío, Señor del cielo y de la tierra, porque has tenido encubiertas estas cosas, a los sabios y prudentes del siglo, y las has revelado a los pequeñuelos. [Torres Amat]

Tracto (Cant. 2, 11-12)

Jam hiems tránsiit, imber ábiit, et recéssit. Flores apparuérunt in terra nostra, tempus putatiónis advénit: vox túrturis audíta est in terra nostra. In caritáte perpétua diléxi te: ídeo attráxi te, míserans tui.

pues pasó ya el invierno, se disiparon y cesaron las lluvias; despuntan las flores en nuestra tierra; llegó el tiempo de la poda; el arrullo de la tórtola se ha oído ya en nuestros campos; [Torres Amat]

Evangelio (Matt. 18, 1-4)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum In illo témpore: Accessérunt discípuli ad Jesum, dicéntes: Quis, putas, major est in regno cœlórum? Et advocans Jesus párvulum, státuit eum in médio eórum, et dixit; Amen, dico vobis, nisi convérsi fuéritis, et efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum cœlorum. Quicúmque ergo humiliáverit se sicut párvulus iste, hic est major in regno cœlórum.

En esta misma ocasión se acercaron los discípulos de Jesús , y le hicieron esta pregunta: ¿Quién será el mayor en el reino de los cielos? Y Jesús , llamando a sí a un niño, le colocó en medio de ellos. Y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y hacéis sencillos como a los niños, no entraréis en el reino de los cielos. Cualquiera, pues, que se humillare como este niño, ése será el mayor en el reino de los cielos. [Torres Amat]

Ofertorio (Luc. 1, 46-49)

Magníficat ánima mea Dóminum: et exsultávit spíritus meus in Deo salutári meo: quia respéxit humilitátem ancíllæ suæ: fecit mihi magna qui potens est.

Entonces María dijo: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios salvador mío: porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava; por tanto ya desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones. Porque ha hecho en mí cosas grandes aquel que es todopoderoso, cuyo nombre es santo, [Torres Amat]

Secreta

Sacrifícium nostrum tibi, Dómine, quǽsumus, sanctæ Terésiæ Vírginis tuæ precátio sancta concíliet: ut, in cujus honóre sollémniter exhibétur, ejus méritis efficiátur accéptum. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Que la santa oración de santa Teresa, vuestra Virgen, os haga grato, Señor, os rogamos, nuestro sacrificio: para que aquel que os ofrecemos solemnemente en su honor, se haga aceptable por sus méritos. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión (Deut. 32, 10-12)

Circumdúxit eam, et dócuit: et custodívit quasi pupíllam óculi sui. Sicut aquila expándit alas suas, et assúmpsit eam, atque portávit in húmeris suis. Dóminus solus dux ejus fuit.

La halló después en una tierra desierta, en un lugar de horror, en una vasta soledad: le condujo por diferentes rodeos durante cuarenta años, y le adoctrinó, y le guardó como la niña de sus ojos. Como el águila incita a volar a sus polluelos extendiendo las alas y revoloteando sobre ellos: así el Señor extendió sus alas sobre su pueblo, y le tomó y transportó sobre sus hombros. El Señor fue su único caudillo; y no había con él dios ajeno. [Torres Amat]

Poscomunión

Illo nos, Dómine amóris igne cœléste mystérium inflámmet: quo sancta Teresia Virgo tua se tibi pro homínibus caritátis víctimam devóvit. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Inflámenos, Señor, este misterio celestial con aquel fuego de amor con que santa Teresa, vuestra Virgen, se ofreció a vos como víctima de caridad por los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Estas son las partes que cambian cada día. Las fijas de toda Misa —Gloria, Credo, Canon, comunión— están en el Ordinario de la Misa →