martes, 19 de septiembre de 2017
San Jenaro y compañeros, Mártires
Evangelio (Matt. 24, 3-13)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum In illo témpore: Sedénte Jesu super montem Olivéti, accessérunt ad eum discípuli secréto, dicéntes: Dic nobis, quando hæc erunt? et quod signum advéntus tui et consummatiónis sǽculi? Et respóndens Jesus, dixit eis: Vidéte, ne quis vos sedúcat. Multi enim vénient in nómine meo, dicéntes: Ego sum Christus: et multos sedúcent. Auditúri enim estis prælia et opiniónes prœliórum. Vidéte, ne turbémini. Opórtet enim hæc fíeri, sed nondum est finis. Consúrget enim gens in gentem, et regnum in regnum, et erunt pestiléntiæ et fames et terræmótus per loca. Hæc autem ómnia inítia sunt dolórum. Tunc tradent vos in tribulatiónem et occídent vos: et éritis odio ómnibus géntibus propter nomen meum. Et tunc scandalizabúntur multi, et ínvicem tradent, et odio habébunt ínvicem. Et multi pseudoprophétæ surgent, et sedúcent multos. Et quóniam abundávit iníquitas, refrigéscet cáritas multórum. Qui autem perseveráverit usque in finem, hic salvus erit.
Y estando despúes sentado en el monte de los Olivos se acercaron algunos de los discípulos y le preguntaron en secreto: Dinos ¿cuándo sucederá eso? ¿Y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo? A lo que Jesús les respondió: Mirad que nadie os engañe: Porque muchos han de venir en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo , o Mesías, y seducirán a mucha gente. Oiréis asimismo noticias de batallas y rumores de guerra; no hay que turbaros por eso, que si bien han de preceder estas cosas, no es todavía esto el término. Es verdad que se armará nación contra nación, y un reino contra otro reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en varios lugares. Pero todo esto aún no es más que el principio de los males. En aquel tiempo seréis entregados para ser puestos en los tormentos y os darán la muerte, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre, por ser discípulos míos; con lo que muchos padecerán entonces escándalo y se harán traición unos a otros, y se odiarán recíprocamente; y aparecerá un gran número de falsos profetas que pervertirán a mucha gente. y por la inundación de los vicios, se enfriará la caridad de muchos. Mas el que perseverare hasta el fin, ése se salvará. [Torres Amat]
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