viernes, 15 de septiembre de 2017
Los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María
Introito (Joann. 19, 25)
Stabant juxta Crucem Jesu Mater ejus, et soror Matris ejus, María Cléophæ, et Salóme et María Magdaléne. Múlier, ecce fílius tuus: dixit Jesus; ad discípulum autem: Ecce Mater tua.
Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana, o parienta de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. [Torres Amat]
Colecta
Deus, in cujus passióne, secúndum Simeónis prophetíam, dulcíssimam ánimam gloriósæ Vírginis et Matris Maríæ dolóris gladius pertransívit: concéde propítius; ut, qui transfixiónem ejus et passiónem venerándo recólimus, gloriósis méritis et précibus ómnium Sanctórum Cruci fidéliter astántium intercedéntibus, passiónis tuæ efféctum felícem consequámur: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, en cuya pasión, según la profecía de Simeón, la espada del dolor traspasó la dulcísima alma de la gloriosa Virgen y Madre María, concedednos propicio que quienes veneramos con devoción su transverberación y su pasión, alcancemos el feliz efecto de vuestra pasión, por la intercesión de los gloriosos méritos y ruegos de todos los Santos que fielmente asistieron junto a la Cruz: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Epístola (Judith. 13, 22; 13, 23-25)
Léctio libri Judith Benedíxit te Dóminus in virtúte sua, quia per te ad níhilum redégit inimícos nostros. Benedícta es tu, fília, a Dómino, Deo excélso, præ ómnibus muliéribus super terram. Benedíctus Dóminus, qui creávit cœlum et terram: quia hódie nomen tuum ita magnificávit, ut non recédat laus tua de ore hóminum, qui mémores fúerint virtútis Dómini in ætérnum, pro quibus non pepercísti ánimæ tuæ propter angústias et tribulatiónem géneris tui, sed subvenísti ruínæ ante conspéctum Dei nostri.
El Señor te ha bendecido con su poder, porque mediante ti ha aniquilado a nuestros enemigos. Bendita eres tú, oh hija, del Dios altísimo, más que todas las mujeres sobre la tierra. Bendito sea el Señor Dios, creador del cielo y de la tierra, que ha guiado tus golpes contra la cabeza del príncipe de nuestros enemigos. Él ha inmortalizado hoy tu nombre, de tal suerte que no cesará tu alabanza de la boca de los hombres, que se acordarán del poder del Señor por siempre jamás. [Torres Amat]
Gradual
Dolorósa et lacrimábilis es, Virgo María, stans juxta Crucem Dómini Jesu, Fílii tui, Redemptóris. Virgo Dei Génetrix, quem totus non capit orbis, hoc crucis fert supplícium, auctor vitæ factus homo. Allelúja, allelúja. Stabat sancta María, cœli Regína et mundi Dómina, juxta Crucem Dómini nostri Jesu Christi dolorósa.
Dolorosa y digna de lágrimas eres, Virgen María, en pie junto a la Cruz del Señor Jesús, tu Hijo, el Redentor. Virgen Madre de Dios, a quien no puede contener el mundo entero, soporta este suplicio de la cruz, el autor de la vida hecho hombre. Aleluya, aleluya. Estaba santa María, Reina del cielo y Señora del mundo, junto a la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, dolorosa.
Evangelio (Joann. 19, 25-27)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem In illo témpore: Stabant juxta Crucem Jesu Mater ejus, et soror Matris ejus, María Cléophæ, et María Magdaléne. Cum vidísset ergo Jesus Matrem, et discípulum stantem, quem diligébat, dicit Matri suæ: Múlier, ecce fílius tuus. Deinde dicit discípulo: Ecce Mater tua. Et ex illa hora accépit eam discípulus in sua.
Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana, o parienta de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Habiendo mirado, pues, Jesús a su madre y al discípulo que él amaba, el cual estaba allí, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel punto se encargó de ella el discípulo, y la tuvo consigo en su casa. [Torres Amat]
Ofertorio (Jer. 18, 20)
Recordáre, Virgo Mater, in conspéctu Dei, ut loquáris pro nobis bona, et ut avértat indignatiónem suam a nobis.
¿Conque así se vuelve mal por bien? ¿Y así ellos, que tanto me deben, han cavado una hoya para hacerme perder la vida? Acuérdate, ¡oh Señor!, de cuando me presentaba yo en tu acatamiento, para hablarte a su favor, y para desviar de ellos tu enojo. [Torres Amat]
Secreta
Offérimus tibi preces et hóstias, Dómine Jesu Christe, humiliter supplicántes: ut, qui Transfixiónem dulcíssimi spíritus beátæ Maríæ, Matris tuæ, précibus recensémus; suo suorúmque sub Cruce Sanctórum consórtium multiplicáto piíssimo intervéntu, méritis mortis tuæ, méritum cum beátis habeámus: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Os ofrecemos, Señor Jesucristo, preces y hostias, suplicándoos humildemente que, quienes recordamos con oraciones la Transfixión del dulcísimo espíritu de la bienaventurada María, vuestra Madre, tengamos parte con los bienaventurados por los méritos de vuestra muerte, mediante la multiplicada y piadosísima intervención de ella y de sus Santos que la acompañaron al pie de la Cruz: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Comunión
Felíces sensus beátæ Maríæ Vírginis, qui sine morte meruérunt martýrii palmam sub Cruce Dómini.
Dichosos los sentidos de la bienaventurada Virgen María, que sin muerte merecieron la palma del martirio al pie de la Cruz del Señor.
Poscomunión
Sacrifícia, quæ súmpsimus, Dómine Jesu Christe, Transfixiónem Matris tuæ et Vírginis devóte celebrántes: nobis ímpetrent apud cleméntiam tuam omnis boni salutáris efféctum: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Los sacrificios que hemos recibido, Señor Jesucristo, celebrando devotamente la Transfixión de vuestra Madre y Virgen, nos alcancen ante vuestra clemencia el efecto de todo bien saludable: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
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