martes, 21 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

domingo, 11 de marzo de 2018

IV (Laetare) Domingo de Cuaresma

Introito (Ps. 121, 1)

Lætáre, Jerúsalem: et convéntum fácite, omnes qui dilígitis eam: gaudéte cum lætítia, qui in tristítia fuístis: ut exsultétis, et satiémini ab ubéribus consolatiónis vestræ. Lætátus sum in his, quæ dicta sunt mihi: in domum Dómini íbimus.

Gran contento tuve cuando se me dijo: Iremos a la casa del Señor. [Torres Amat]

Colecta

Concéde, quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui ex mérito nostræ actiónis afflígimur, tuæ grátiæ consolatióne respirémus. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Concedednos, os rogamos, Dios omnipotente: que quienes somos afligidos por el mérito de nuestra conducta, respiremos con el consuelo de vuestra gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (Gal. 4, 22-31)

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Gálatas Fratres: Scriptum est: Quóniam Abraham duos fílios hábuit: unum de ancílla, et unum de líbera. Sed qui de ancílla, secúndum carnem natus est: qui autem de líbera, per repromissiónem: quæ sunt per allegoríam dicta. Hæc enim sunt duo testaménta. Unum quidem in monte Sina, in servitútem génerans: quæ est Agar: Sina enim mons est in Arábia, qui conjúnctus est ei, quæ nunc est Jerúsalem, et servit cum fíliis suis. Illa autem, quæ sursum est Jerúsalem, líbera est, quæ est mater nostra. Scriptum est enim: Lætáre, stérilis, quæ non paris: erúmpe, et clama, quæ non párturis: quia multi fílii desértæ, magis quam ejus, quæ habet virum. Nos autem, fratres, secúndum Isaac promissiónis fílii sumus. Sed quómodo tunc is, qui secúndum carnem natus fúerat, persequebátur eum, qui secúndum spíritum: ita et nunc. Sed quid dicit Scriptúra? Ejice ancíllam et fílium ejus: non enim heres erit fílius ancíllæ cum fílio líberæ. Itaque, fratres, non sumus ancíllæ fílii, sed líberæ: qua libertáte Christus nos liberávit.

Porque escrito está que Abrahán tuvo dos hijos, uno de la esclava Agar, y otro de la libre, que era Sara. Mas el de la esclava nació según la carne, o naturalmente; al contrario, el hijo de la libre nació milagrosamente y en virtud de la promesa. Todo lo cual fue dicho por alegoría, porque estas dos madres son las dos leyes o testamentos. La una dada en el monte Sinaí , que engendra esclavos, la cual es simbolizada en Agar; porque el Sinaí es un monte de la Arabia que corresponde a la Jerusalén de aquí abajo, la cual es esclava con sus hijos. Mas aquella Jerusalén de arriba, figurada en Sara, es libre, la cual es madre de todos nosotros. Porque escrito está: Alégrate estéril, que no pares, prorrumpe en gritos de júbilo, tú que no eres fecunda; porque son muchos más los hijos de la que ya estaba abandonada por estéril, que los de la que tiene marido. Nosotros, pues, hermanos, somos los hijos de la promesa, figurados en Isaac. Mas así como entonces el que había nacido según la carne perseguía al nacido según el espíritu, así sucede también ahora. Pero ¿qué dice la Escritura?: Echa fuera a la esclava y a su hijo; que no ha de ser heredero el hijo de la esclava con el hijo de la libre. Según esto, hermanos, nosotros no somos hijos de la esclava, sino de la libre; y Cristo es el que nos ha adquirido esta libertad. [Torres Amat]

Gradual (Ps. 121, 1, 7)

Lætátus sum in his, quæ dicta sunt mihi: in domum Dómini íbimus. Fiat pax in virtúte tua: et abundántia in túrribus tuis. Qui confídunt in Dómino, sicut mons Sion: non commovébitur in ætérnum, qui hábitat in Jerúsalem. Montes in circúitu ejus: et Dóminus in circúitu pópuli sui, ex hoc nunc et usque in sǽculum.

Gran contento tuve cuando se me dijo: Iremos a la casa del Señor. Reine la paz dentro de tus muros, y la abundancia en tus torres o palacios. [Torres Amat]

Evangelio (Joann. 6, 1-15)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem In illo témpore: Abiit Jesus trans mare Galilǽæ, quod est Tiberíadis: et sequebátur eum multitúdo magna, quia vidébant signa, quæ faciébat super his, qui infirmabántur. Súbiit ergo in montem Jesus: et ibi sedébat cum discípulis suis. Erat autem próximum Pascha, dies festus Judæórum. Cum sublevásset ergo óculos Jesus et vidísset, quia multitúdo máxima venit ad eum, dixit ad Philíppum: Unde emémus panes, ut mandúcent hi? Hoc autem dicébat tentans eum: ipse enim sciébat, quid esset factúrus. Respóndit ei Philíppus: Ducentórum denariórum panes non suffíciunt eis, ut unusquísque módicum quid accípiat. Dicit ei unus ex discípulis ejus, Andréas, frater Simónis Petri: Est puer unus hic, qui habet quinque panes hordeáceos et duos pisces: sed hæc quid sunt inter tantos? Dixit ergo Jesus: Fácite hómines discúmbere. Erat autem fænum multum in loco. Discubuérunt ergo viri, número quasi quinque míllia. Accépit ergo Jesus panes, et cum grátias egísset, distríbuit discumbéntibus: simíliter et ex píscibus, quantum volébant. Ut autem impléti sunt, dixit discípulis suis: Collígite quæ superavérunt fragménta, ne péreant. Collegérunt ergo, et implevérunt duódecim cóphinos fragmentórum ex quinque pánibus hordeáceis, quæ superfuérunt his, qui manducáverant. Illi ergo hómines cum vidíssent, quod Jesus fécerat signum, dicébant: Quia hic est vere Prophéta, qui ventúrus est in mundum. Jesus ergo cum cognovísset, quia ventúri essent, ut ráperent eum et fácerent eum regem, fugit íterum in montem ipse solus.

Después de esto pasó Jesús al otro lado del mar de Galilea, que es el lago de Tiberíades. Y como le siguiese una gran muchedumbre porque veían los milagros que hacía con los enfermos, subió a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba ya la Pascua , que es la gran fiesta de los judíos. Habiendo, pues, Jesús levantado los ojos, y viendo venir hacia sí un grandísimo gentío, dijo a Felipe: ¿Dónde compraremos panes para dar de comer a toda la gente? Mas esto lo decía para probarle, pues bien sabía él mismo lo que había de hacer. Le respondió Felipe: Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno de ellos tome un bocado. Le dijo uno de sus díscipulos, Andrés, hermano de Simón Pedro: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos peces : mas ¿qué es esto para tanta gente? Pero Jesús dijo: Haced sentar a esas gentes. El sitio estaba cubierto de hierba. Se sentaron, pues, cerca de cinco mil hombres. Jesús entonces tomó los panes; y después de haber dado gracias a su eterno Padre, los repartió por medio de sus discípulos entre los que estaban sentados, y lo mismo hizo con los peces , dando a todos cuanto querían. Después que quedaron saciados, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que han sobrado para que no se pierdan. Lo hicieron así, y llenaron doce cestos de los pedazos que habían sobrado de los cinco panes de cebada, después que todos hubieron comido. Visto el milagro que Jesús había hecho, decían aquellos hombres: Este sin duda es el gran profeta que ha de venir al mundo. Por lo cual, conociendo Jesús que habían de venir para llevárselo por fuerza, y levantarle por rey, huyó él solo otra vez al monte. [Torres Amat]

Ofertorio (Ps. 134, 3, 6)

Laudáte Dóminum, quia benígnus est: psállite nómini ejus, quóniam suávis est: ómnia, quæcúmque vóluit, fecit in cœlo et in terra.

Alabad al Señor, porque el Señor es infinitamente bueno; canta himnos a su excelso Nombre, que es amable. Todas cuantas cosas quiso, ha hecho el Señor; así en el cielo como en la tierra, en el mar y en todos los abismos. [Torres Amat]

Secreta

Sacrifíciis præséntibus, Dómine, quǽsumus, inténde placátus: ut et devotióni nostræ profíciant et salúti. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Mirad aplacado, os rogamos, Señor, estos sacrificios presentes: para que aprovechen a nuestra devoción y a nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión (Ps. 121, 3-4)

Jerúsalem, quæ ædificátur ut cívitas, cujus participátio ejus in idípsum: illuc enim ascendérunt tribus, tribus Dómini, ad confiténdum nómini tuo, Dómine.

Jerusalén , la cual se va edificando como una ciudad, cuyas partes o habitantes están en perfecta y mutua unión. Allá subirán las tribus, todas las tribus del Señor, según la ordenanza dada a Israel, para tributar alabanzas al Nombre del Señor. [Torres Amat]

Poscomunión

Da nobis, quǽsumus, miséricors Deus: ut sancta tua, quibus incessánter explémur, sincéris tractémus obséquiis, et fidéli semper mente sumámus. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Concedednos, os rogamos, Dios misericordioso: que tratemos con sinceros obsequios vuestros dones santos, con los cuales sin cesar somos colmados, y los recibamos siempre con alma fiel. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.