La Pontificia Comisión Bíblica publica un estudio que subvierte dos milenios de exégesis sobre el pecado sodomítico.
La noticia ya tiene siete años. Pero es bueno refrescar la memoria y comprobar una y otra vez hasta que punto la secta del Vaticano segúndo no solo es la religión del anticristo, sino que para su ocio privado se ha convertido en una club para sodomitas, que en el mes de junio se vuelve especialmente pegajosa con su propaganda del pecado contranatrua.
La Pontificia Comisión Bíblica publicó el 16 de diciembre de 2019 el volumen What Is Man? An Itinerary of Biblical Anthropology, encargado expresamente por Francisco y prologado por el cardenal Luis Ladaria S.J. El documento reinterpreta el pecado de Sodoma como mera «falta de hospitalidad hacia el extranjero». La desvergüenza de la propuesta confirma hasta dónde ha llegado la descomposición doctrinal de la secta del Vaticano II.
El texto afirma que el relato del Génesis «no pretende presentar la imagen de una ciudad dominada por irrefrables ansias homosexuales», sino denunciar «una entidad social y política que no quiere acoger al extranjero con respeto». Para llegar ahí, la Comisión apela a pasajes de Isaías, Jeremías y Ezequiel que mencionan el orgullo o la traición de Sodoma, silenciando estratégicamente lo que el Espíritu Santo inspiró en Judas 7: los sodomitas «fornicaron e incurrieron en vicios contra naturaleza» —sicut et Sodoma et Gomorrha… fornicatae sunt et abiierunt post carnem alteram—. Dos milenios de Padres, doctores y moralistas coinciden: el pecado nuclear fue la sodomía. Reinterpretar eso como xenofobia es, en palabras de un teólogo consultado por LifeSite, «obviamente ridículo».
Lo que aquí se exhibe no es exégesis, sino el método luterano llevado a su extremo más corrosivo. Lutero abrió la puerta al juicio privado sobre la Escritura; la secta postconciliar ha disuelto hasta los quicios. Cuando cualquier texto inspirado puede retorcerse contra el sentido literal, el consenso patrístico y el magisterio perenne, el resultado no es teología sino ideología al servicio del Anticristo. El propio documento reconoce, casi de pasada, que «para los cristianos la práctica de la homosexualidad es considerada pecado grave»; pero esa frase queda sepultada bajo párrafos de retórica relativista que preparan el terreno para la aceptación pastoral de la sodomía.
Nótese que la Comisión Bíblica carece de rango magisterial desde el Motu Proprio Sedula Cura de Pablo VI (1971): sus documentos son consultivos. La CDF salió a aclarar, al día siguiente, que el texto «no supone apertura a las uniones homosexuales». Pero la táctica es conocida: lanzar el veneno, luego maquillar el escándalo. Que el prefecto de la CDF, el mismo Ladaria, firme el prefacio del volumen dice todo lo que hay que saber sobre la coherencia de esa aclaración. El organismo que debería custodiar la fe avala editorialmente el texto que luego dice no avalar.
La Iglesia Católica perenne —la única que merece ese nombre— no negocia con el peccatum contra naturam. Lo que Roma ocupada llama «atención pastoral» es complicidad con el error. Los fieles que buscan sacerdotes de la Tradición no encontrarán en estos documentos más que la confirmación de lo que ya saben: la sede está materialmente vacante y quienes la ocupan sirven a otro señor.
Cor ad te clamamus, exsules filii Evae. Miserere nostri, Domine.
Fuentes:
El Vaticano II es el falso profeta y por ende, es sodomita, como su amo, el Anticristo (el estado posmoderno).
De paso, le paso lo siguiente, para leer y reflexionar:
Buen día, le voy a enviar hoy, un informe completo del tema último, más relevante que está ocurriendo en el mundo: el Gran Cisma del siglo XXI en la Iglesia Católica.
El Antipapa León XIV es un hereje total, igual que Francisco y sus predecesores del Vaticano II: https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-06/leon-xiv-al-inicio-del-consistorio-la-guerra-nunca-bendecida.html
Ahora se le dio con que la guerra no es correcta, y está equivocado; la guerra justa sí es correcta y querida por Dios.
En la Biblia de hecho, se presenta al Todopoderoso Yahvé (pronúnciese “Iaoué”), en el Antiguo Testamento como “el Señor de los ejércitos”, tanto de Israel como de los ángeles celestiales.
“Entonces grité: «¡Ay de mí, que estoy perdido! Soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios impuros, y mis ojos han visto al Rey, al SEÑOR de los Ejércitos».” Isaías 6:5.
“Ese día será para el Señor Yavé un día de venganza, para vengarse de sus enemigos: Su espada los va a devorar hasta quedar satisfecha, y se embriagará con su sangre. Sí, el Señor, Yavé de los Ejércitos, celebra un sacrificio de centenares de víctimas, en el norte, a orillas del río Eufrates.” Jeremías 46:10.
El Señor tiene sus enemigos y los derrota a todos.
Nuestro Dios es un Dios guerrero, no cobarde que dice que hay que obedecer al estado como León XIV; el estado es el Anticristo. Y el Vaticano II, precisamente su falso profeta.
Dijo Jesucristo: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí”. San Mateo 10:34-37.
Y no sólo eso: “Vi el cielo abierto y apareció un caballo blanco. El que lo monta se llama ‘Fiel’ y ‘Veraz’. Es el que juzga y lucha con justicia. Sus ojos son llamas de fuego, tiene en la cabeza muchas coronas y lleva escrito un nombre que sólo él entiende. Viste un manto empapado de sangre y su nombre es: La Palabra de Dios. Lo siguen los ejércitos del cielo en caballos blancos, vestidos con ropas de lino de radiante blancura.” Apocalipsis 19:11-14.
Además de la evidencia bíblica que apoya la guerra, Santo Tomás de Aquino hablaba de la guerra justa o guerra santa contra el mal. La Biblia justificó las guerras santas o Cruzadas, las cuales de hecho, aún no han terminado, puesto que todavía la Iglesia Católica no recuperó Jerusalén, la verdadera capital del cristianismo.
La última Cruzada, fue la del Caudillo y Generalísimo Francisco Franco, contra los malvados republicanos de la II República Española. Esto demuestra que los cristianos nicenos o católicos, sí deben rebelarse contra el mal.
El bien y el mal son bandos.
Nada tiene que ver con amor u odio.
Puede haber amor bueno o malo, odio malo o bueno; todo depende de en qué bando nos encontramos.
Y León XIV es un hereje completo, porque dice que no hay que luchar contra el mal, sino obedecer al anticristo, que es el estado.
Ahora, lo principal y más relevante noticia del siglo XXI, en lo que va hasta el momento:
https://www.omnesmag.com/actualidad/carta-papa-leon-fraternidad-san-pio-x/
¡Al fin!: https://www.elmundo.es/internacional/2026/07/01/6a44d86efc6c83026f8b459b.html
Después de casi setenta años de HEREJÍA en el Vaticano II, recién ahora, los lefebvristas mueven un dedo.
Bien por ellos; ahora falta que se unan a los verdaderos cristianos nicenos, los católicos sedevacantistas y conclavistas, y condenen el bautismo de deseo, sangre y fuego, así como la salvación por ignorancia invencible.
Si ahí dice que son seiscientos mil fieles lefebvristas en todo el mundo (gran parte en Francia), eso significa que los verdaderos católicos (anti-CV2, anti-bautismos ficticios y anti-salvación por ignorancia invencible), somos aún muchos menos.
Bien nos advirtió Nuestro Señor Jesucristo, en San Mateo 7:13: “Entrad por la puerta estrecha: porque el camino que lleva a la perdición es ancho y espacioso; y los que van por él, son muchos.”
El Papa San Gregorio Magno, en el año 600 ADAT dijo: “Entre más abundan los malos, tanto más debemos sufrir con ellos en la paciencia; porque en la era pocos son los granos llevados a los graneros, pero altos son los montones de paja quemados en el fuego”.
Además, la Biblia confirma: “Sabemos que somos de Dios, mientras que el mundo todo está bajo el maligno”. 1 San Juan 5:19.
O sea, vemos cómo actualmente todo el mundo está bajo el maligno, la bestia, el Anticristo, que es el estado. Un estado que rige por la tríada oscura: aborto/eutanasia, sodomía/feminismo y drogas. En todos los países, especialmente de “occidente”, se repite el mismo patrón asesino y genocida del estado, e infelizmente, la mayoría de la gente apoya.
Atención: la mayoría de los que se dicen “católicos”, NO son tales , porque están con el Vaticano II, que es precisamente el falso profeta predicho en el Apocalipsis.
San Anselmo dijo una recomendación muy importante y que es muy actual para nuestros días: “Si quieres estar seguro de ser parte del número de los elegidos, esfuérzate de ser uno de los pocos, no de la mayoría. Y si quieres estar seguro de tu salvación, esfuérzate de estar entre la minoría de los pocos… No sigas a la gran mayoría de la humanidad, sino a los que entran por la senda estrecha, que renuncian al mundo, que se entregan a la oración, y que nunca relajan sus esfuerzos, ni de día ni de noche, para poder alcanzar la bienaventuranza eterna”.
Así que calculo, que con suerte…no sé, ¿acaso seremos diez mil católicos verdaderos en el mundo? ¿O menos?
Ya lo dijo Cristo, en San Lucas 18:8: “Pero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?”
¿Realmente creen que hay mil cuatrocientos millones de fieles católicos en el mundo?
Lo correcto es la tesis Siri-Cassiciacum-Gonella, que dice que desde 1958 ADAT, hay sólo Papas materiales, pero que no son los herejes del Vaticano II, sino otros, de la línea zhonguinista, los cuales han sido:
Gregorio XVII (Giuseppe Siri): 1958-1989 ADAT.
Inocencio XIV (Khoat van Tran): 1989-1999 ADAT.
Pío XIII (Robert Zhong): 1999-2003 ADAT.
Bonifacio X (Philip Bartlett): 2003-2018 ADAT.
Atanasio I (Brian Clayton): 2018-2020 ADAT.
León XIV (Joseph Strickland): 2021-2024 ADAT.
Atanasio II (Carlos María Viganó): 2025 ADAT-Presente.
Esto, porque el Papa Bonifacio VIII, en su bula Unam Sanctam de 1302 ADAT, dijo: “Declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que es absolutamente necesario para la salvación, de toda criatura humana, estar sujeta al Romano Pontífice”.
O sea, la Santa Sede no puede estar vacante desde 1958 ADAT; ¡no puede estar vacante por más de sesenta años!
Difundid este mensaje.
Maranatha. ¡Ven Señor Jesús!