martes, 21 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

domingo, 11 de octubre de 2037

La Maternidad de la Bienaventurada Virgen María

Introito (Isa. 7, 14)

Ecce Virgo concípiet, et páriet fílium, et vocábitur nomen ejus Emmánuel. Cantáte Dómino cánticum novum: quia mirabília fecit.

Por tanto el mismo Señor os dará la señal: Sabed que una virgen concebirá y tendrá un hijo, y su nombre será Emmanuel, o Dios con nosotros. [Torres Amat]

Colecta

Deus, qui de beátæ Maríæ Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: præsta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genitrícem Dei crédimus, ejus apud te intercessiónibus adjuvémur. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Oh Dios, que quisisteis que vuestro Verbo, al anuncio del Ángel, tomara carne en el seno de la bienaventurada Virgen María: concededles a vuestros suplicantes que, quienes verdaderamente la creemos Madre de Dios, seamos ayudados ante vos por sus intercesiones. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Epístola (Eccli. 24, 23-31)

Léctio libri Sapiéntiæ Ego quasi vitis fructificávi suavitátem odóris: et flores mei fructus honóris et honestátis. Ego mater pulchræ dilectiónis, et timóris, et agnitiónis, et sanctæ spei. In me grátia omnis viæ et veritátis: in me omnis spes vitæ et virtútis. Transíte ad me, omnes, qui concupíscitis me, et a generatiónibus meis implémini. Spíritus enim meus super mel dulcis, et heréditas mea super mel et favum. Memória mea in generatiónes sæculórum. Qui edunt me, adhuc esúrient: et qui bibunt me, adhuc sítient. Qui audit me, non confundétur: et qui operántur in me, non peccábunt. Qui elúcidant me, vitam ætérnam habébunt.

Yo como la vid broté retoños de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Y soy la madre del bello amor y del temor, y de la ciencia de la salud, y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia para conocer el camino de la verdad; en mí toda esperanza de vida y de virtud. Venid a mí todos los que os halláis presos de mi amor, y saciaos de mis dulces frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel mi herencia. Se hará memoria de mí en toda la serie de los siglos. Los que de mí comen, tienen siempre hambre de mí, y tienen siempre sed los que de mí beben; jamás se empalagan. El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; y aquellos que se guían por mí, no pecarán. Los que me esclarecen obtendrán la vida eterna. [Torres Amat]

Gradual (Isa. 11, 1-2)

Egrediétur virga de rádice Jesse, et flos de rádice ejus ascéndet. Et requiéscet super eum Spíritus Dómini. Allelúja, allelúja. Virgo Dei Génitrix, quem totus non capit orbis, in tua se clausit víscera factus homo. Allelúja.

Y saldrá un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz se elevará una flor. Y reposará sobre él el espíritu del Señor, espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de piedad; [Torres Amat]

Evangelio (Luc. 2, 43-51)

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam In illo témpore: Cum redírent, remánsit puer Jesus in Jerúsalem, et non cognovérunt paréntes ejus. Existimántes autem illum esse in comitátu, venérunt iter diei, et requirébant eum inter cognátos, et notos. Et non inveniéntes, regréssi sunt in Jerúsalem, requiréntes eum. Et factum est, post tríduum invenérunt illum in templo sedéntem in médio doctórum, audiéntem illos, et interrogántem eos. Stupébant autem omnes, qui eum audiébant, super prudéntia et respónsis ejus. Et vidéntes admiráti sunt. Et dixit mater ejus ad illum: Fili, quid fecísti nobis sic? ecce pater tuus, et ego doléntes quærebámus te. Et ait ad illos: Quid est quod me quærebátis? nesciebátis quia in his, quæ Patris mei sunt, opórtet me esse? Et ipsi non intellexérunt verbum, quod locútus est ad eos. Et descéndit cum eis, et venit Názareth: et erat súbditus illis.

acabados aquellos días, cuando ya se volvían, se quedó el niño Jesús en Jerusalén , sin que sus padres lo advirtiesen; antes bien, persuadidos de que venía con algunos de los de su comitiva, anduvieron la jornada entera buscándole entre los parientes y conocidos. Mas como no le hallasen, retornaron a Jerusalén , en su busca. Y al cabo de tres días de haberle perdido, le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, que ora les escuchaba, ora les preguntaba. Y cuantos le oían quedaban pasmados de su sabiduría y de sus respuestas. Al verle, pues, sus padres quedaron maravillados; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros? Mira cómo tu padre y yo llenos de aflicción te hemos andado buscando. Y él les respondió: ¿Cómo es que me buscabas? ¿No sabíais que yo debo emplearme en las cosas que miran al servicio de mi Padre? Mas ellos por entonces no comprendieron el sentido de la respuesta. En seguida se fue con ellos, y vino a Nazaret, y les estaba sujeto. Y su madre conservaba todas estas cosas en su corazón. [Torres Amat]

Ofertorio (Matt. 1, 18)

Cum esset desponsáta mater ejus María Joseph, invénta est in útero habens de Spíritu Sancto.

El nacimiento de Cristo fue de esta manera: Estando desposada su madre María con José, sin que antes hubiesen estado juntos, se halló que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo. [Torres Amat]

Secreta

Tua, Dómine, propitiatióne, et beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, ad perpétuam atque præséntem hæc oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Por vuestra clemencia, Señor, y por la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, aproveche a nosotros esta oblación para la prosperidad y la paz perpetuas y presentes. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Comunión

Beáta víscera Maríæ Vírginis, quæ portavérunt ætérni Patris Fílium.

Bienaventuradas las entrañas de la Virgen María, que llevaron al Hijo del eterno Padre.

Poscomunión

Hæc nos commúnio, Dómine, purget a crímine: et, intercedénte beáta Vírgine Dei Genetríce María, cœléstis remédii fáciat esse consórtes. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Purifíquenos de nuestros pecados esta comunión, Señor: y, por la intercesión de la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, háganos partícipes del remedio celestial. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.