viernes, 2 de octubre de 2037
Los Santos Ángeles Custodios
Introito (Ps. 102, 20)
Benedícite Dóminum, omnes Angeli ejus: poténtes virtúte, qui fácitis verbum ejus, ad audiéndam vocem sermónum ejus. Benedic, ánima mea, Dómino: et ómnia, quæ intra me sunt, nómini sancto ejus.
Bendecid al Señor todos vosotros, ¡oh ángeles suyos!, vosotros de gran poder y virtud, ejecutores de sus órdenes, prontos a obedecer la voz de sus mandatos. [Torres Amat]
Colecta
Deus, qui ineffábili providéntia sanctos Angelos tuos ad nostram custódiam míttere dignáris: largíre supplícibus tuis; et eórum semper protectióne deféndi, et ætérna societáte gaudére. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, que por vuestra inefable providencia os dignáis enviar a vuestros santos Ángeles para nuestra custodia, otorgad a vuestros suplicantes ser siempre defendidos por su protección y gozar de su eterna compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Epístola (Exod. 23, 20-23)
Léctio libri Exodi Hæc dicit Dóminus Deus: Ecce, ego mittam Angelum meum, qui præcédat te, et custódiat in via, et intróducat in locum, quem parávi. Obsérva eum, et audi vocem ejus, nec contemnéndum putes: quia non dimíttet, cum peccáveris, et est nomen meum in illo. Quod si audiéris vocem ejus et féceris ómnia, quæ loquor, inimícus ero inimícis tuis et affligam affligéntes te: præcedétque te Angelus meus.
Mira que yo enviaré al ángel mío que te guíe y guarde en el viaje, hasta introducirte en el país que te he preparado. Reverénciale y escucha su voz: por ningún caso le menosprecies; porque si haces algún mal, no te lo pagará; y en él se halla el nombre mío. Que si tú escuchares su voz, y ejecutares toda las cosas que ordeno, seré enemigo de tus enemigos, y perseguiré a los que te persigan. Y mi ángel irá delante de ti y te introducirá en el país del amorreo, y del heteo, y del ferezeo, y del cananeo, y del heveo, y del jebuseo, a los cuales yo exterminaré. [Torres Amat]
Gradual (Ps. 90, 11-12)
Angelis suis Deus mandávit de te, ut custódiant te in ómnibus viis tuis. In mánibus portábunt te, ne umquam offéndas ad lápidem pedem tuum. Allelúja, allelúja. Benedícite Dómino, omnes virtútes ejus: minístri ejus, qui fácitis voluntátem ejus. Allelúja.
Porque él mandó a sus ángeles que cuidasen de ti; los cuales te guardarán en cuantos pasos dieres. Te llevarán en las palmas de sus manos; no sea que tropiece tu pie en alguna piedra. [Torres Amat]
Tracto (Ps. 102, 20)
Benedícite Dóminum, omnes Angeli ejus: poténtes virtúte, qui fácitis verbum ejus. Benedícite Dómino, omnes virtútes ejus: ministri ejus, qui fácitis voluntátem ejus. Benedícite Dómino, ómnia ópera ejus: in omni loco dominatiónis ejus, bénedic, ánima mea, Dómino.
Bendecid al Señor todos vosotros, ¡oh ángeles suyos!, vosotros de gran poder y virtud, ejecutores de sus órdenes, prontos a obedecer la voz de sus mandatos. [Torres Amat]
Evangelio (Matt. 18, 1-10)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum In illo témpore: Accessérunt discípuli ad Jesum, dicéntes: Quis, putas, major est in regno cœlórum? Et ádvocans Jesus párvulum, státuit eum in médio eórum et dixit: Amen, dico vobis, nisi convérsi fuéritis et efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum cœlórum. Quicúmque ergo humiliáverit se sicut párvulus iste, hic est major in regno cœlórum. Et qui suscéperit unum párvulum talem in nómine meo, me súscipit. Qui autem scandalizáverit unum de pusíllis istis, qui in me credunt, expédit ei, ut suspendátur mola asinária in collo ejus, et demergátur in profúndum maris. Væ mundo a scándalis! Necésse est enim, ut véniant scándala: verúmtamen væ hómini illi, per quem scándalum venit! Si autem manus tua vel pes tuus scandalízat te, abscíde eum et projíce abs te: bonum tibi est ad vitam ingrédi débilem vel claudum, quam duas manus vel duos pedes habéntem niitti in ignem ætérnum. Et si óculus tuus scandalízat te, érue eum et projice abs te: bonum tibi est cum uno óculo in vitam intráre, quam duos óculos habéntem mitti in gehénnam ignis. Vidéte, ne contemnátis unum ex his pusíllis: dico enim vobis, quia Angeli eórum in cœlis semper vident fáciem Patris mei, qui in cœlis est.
En esta misma ocasión se acercaron los discípulos de Jesús , y le hicieron esta pregunta: ¿Quién será el mayor en el reino de los cielos? Y Jesús , llamando a sí a un niño, le colocó en medio de ellos. Y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y hacéis sencillos como a los niños, no entraréis en el reino de los cielos. Cualquiera, pues, que se humillare como este niño, ése será el mayor en el reino de los cielos. Y el que acogiere a un niño como acabo de decir, en nombre mío, a mí me acoge. Mas quien escandalizare a uno de estos párvulos que creen en mí, mejor le sería que le colgasen del cuello una de esas piedras de molino que mueve un asno, y así fuese sumergido en el profundo del mar. ¡Ay del mundo por razón de los escándalos!, porque si bien es forzoso, que haya escándalos; sin embargo, ¡ay de aquel hombre que causa el escándalo! Que si tu mano o tu pie te es ocasión de escándalo o pecado, córtalos y arrójalos lejos de ti; pues más te vale entrar en la vida eterna manco o cojo, que con dos manos o dos pies ser precipitado al fuego eterno. Y si tu ojo es para ti ocasión de escándalo, sácalo y tíralo lejos de ti; mejor te es entrar en la vida eterna con un solo ojo, que tener dos ojos y ser arrojado al fuego del infierno. Mirad que no despreciéis a alguno de estos pequeñitos; porque os hago saber que sus ángeles en los cielos están siempre viendo la cara de mi Padre celestial. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 102, 20-21)
Benedícite Dóminum, omnes Angeli ejus: minístri ejus, qui fácitis verbum ejus, ad audiéndam vocem sermónum ejus.
Bendecid al Señor todos vosotros, ¡oh ángeles suyos!, vosotros de gran poder y virtud, ejecutores de sus órdenes, prontos a obedecer la voz de sus mandatos. Bendecid al Señor todos vosotros que componéis su celestial milicia, ministros suyos que hacéis su voluntad. [Torres Amat]
Secreta
Súscipe, Dómine, múnera, quæ pro sanctórum Angelórum tuórum veneratióne deférimus: et concéde propítius; ut, perpétuis eórum præsídiis, a præséntibus perículis liberémur et ad vitam perveniámus ætérnam. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Recibid, Señor, los dones que os presentamos en veneración de vuestros santos Ángeles, y concedednos propicio que, por sus perpetuos auxilios, seamos librados de los peligros presentes y lleguemos a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Comunión (Dan. 3, 58)
Benedícite, omnes Angeli Dómini, Dóminum: hymnum dícite et superexaltáte eum in sǽcula.
Ángeles del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle por los siglos. [Torres Amat]
Poscomunión
Súmpsimus, Dómine, divína mystéria, sanctórum Angelórum tuórum festivitáte lætántes: quǽsumus; ut eórum protectióne ab hóstium júgiter liberémur insídiis, et contra ómnia advérsa muniámur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Hemos recibido, Señor, los divinos misterios, gozándonos en la festividad de vuestros santos Ángeles: os rogamos que, bajo su protección, seamos librados continuamente de las asechanzas de los enemigos y protegidos contra toda adversidad. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.