martes, 21 de julio de 2026 Santa María Magdalena, Penitente

jueves, 24 de septiembre de 2037

Ntra. Sra. de las Mercedes

Colecta

Deus, qui per gloriosíssimam Fílii tui Matrem, ad liberandos Christi fidéles a potestáte paganórum, nova Ecclésiam tuam prole amplificáre dignátus es: præsta, quǽsumus; ut, quam pie venerámur tanti óperis institutrícem, ejus páriter méritis et intercessióne, a peccátis ómnibus et captivitáte dæmonis liberémur. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Oh Dios, que os dignasteis engrandecer vuestra Iglesia con una nueva familia por medio de la gloriosísima Madre de vuestro Hijo, para librar a los fieles de Cristo del poder de los paganos, concedednos, os rogamos, que, venerando piadosamente a la fundadora de tan gran obra, seamos igualmente librados de todos los pecados y de la cautividad del demonio por sus méritos e intercesión. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Secreta

Tua, Dómine, propitiatióne, et beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, ad perpétuam atque præséntem hæc oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Por vuestra clemencia, Señor, y por la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, aproveche a nosotros esta oblación para la prosperidad y la paz perpetuas y presentes. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Poscomunión

Sumptis, Dómine, salútis nostræ subsídiis: da, quǽsumus, beátæ Maríæ semper Vírginis patrocíniis nos ubíque prótegi; in cujus veneratióne hæc tuæ obtúlimus majestáti. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.

Recibidos, Señor, los auxilios de nuestra salvación, concedednos, os rogamos, ser protegidos en todo lugar por el patrocinio de la bienaventurada siempre Virgen María, en cuya veneración hemos ofrecido estos dones a vuestra majestad. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.