martes, 23 de junio de 2037
Vigilia de San Juan Bautista
Introito (Luc. 1, 13; 1, 15; 1, 14)
Ne tímeas, Zacharía, exaudíta est orátio tua: et Elísabeth uxor tua páriet tibi fílium, et vocábis nomen ejus Joánnem: et erit magnus coram Dómino: et Spíritu Sancto replébitur adhuc ex útero matris suæ: et multi in nativitáte ejus gaudébunt. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex: et super salutáre tuum exsultábit veheménter.
Mas el ángel le dijo: No temas, Zacarías, pues tu oración ha sido bien despachada: tú verás al Mesías; y tu mujer Isabel te dará un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan; porque será grande en la presencia del Señor. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar, y será lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, el cual será para ti objeto de gozo y de júbilo; y muchos se regocijarán en su nacimiento , [Torres Amat]
Colecta
Præsta, quǽsumus, omnípotens Deus: ut família tua per viam salútis incédat; et, beáti Joánnis Præcursóris hortaménta sectándo ad eum, quem prædíxit, secúra pervéniat, Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Os rogamos, Dios omnipotente, que vuestra familia camine por la vía de la salvación; y, siguiendo las exhortaciones del bienaventurado Juan Precursor, llegue segura hasta aquel a quien anunció, nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo: El cual con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Epístola (Jer. 1, 4-10)
Léctio Jeremíæ Prophétæ In diébus illis: Factum est verbum Dómini ad me, dicens: Priúsquam te formárem in útero, novi te: et ántequam exíres de vulva, sanctificári te, et prophétam in géntibus dedi te. Et dixi: A a a, Dómine Deus: ecce, néscio loqui, quia puer ego sum. Et dixit Dóminus ad me: Noli dícere: Puer sum; quóniam ad ómnia, quæ mittam te, ibis: et univérsa, quæcúmque mandávero tibi, lóqueris. Ne tímeas a fácie eórum: quia tecum ego sum, ut éruam te, dicit Dóminus. Et misit Dóminus manum suam, et tétigit os meum: et dixit Dóminus ad me: Ecce, dedi verba mea in ore tuo; ecce, constítui te hódie super gentes et super regna, ut evéllas, et déstruas et dispérdas et díssipes et ædífices et plantes: dicit Dóminus omnípotens.
Y el Señor me habló diciendo: Antes que yo te formara en el seno materno te conocí; y antes que tú nacieras te santifiqué o segregué y te destiné para profeta entre las naciones. A lo que dije yo: ¡Ah! ¡Ah! ¡Señor, Dios! ¡Ah!, bien véis vos que yo casi no sé hablar, porque soy todavía un jovencito. Y me replicó el Señor: No digas, soy un jovencito, porque con mi auxilio tú ejecutarás todas las cosas para las cuales te comisione, y todo cuanto yo te encomiende que digas, lo di-rás. No temas la presencia de aquellos a quienes te enviaré, porque contigo estoy yo para sacarte de cualquier embarazo, dice el Señor. Después alargó el Señor su mano, y tocó mis labios; y me añadió el Señor: Mira, yo pongo mis palabras en tu boca; he aquí que hoy te doy autoridad sobre las naciones y sobre los reinos para comunicarles que les voy a desarraigar, y destruir, y arrasar, y disipar; y a edificar y plantar otros. [Torres Amat]
Gradual (Joann. 1, 6-7)
Fuit homo missus a Deo, cui nomen erat Joánnes. Hic venit, ut testimónium perhibéret de lúmine, paráre Dómino plebem perféctam.
Hubo un hombre enviado de Dios que se llamaba Juan. Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que por medio de él todos creyesen. [Torres Amat]
Evangelio (Luc. 1, 5-17)
Initium sancti Evangélii secúndum Lucam Fuit in diébus Heródis, regis Judææ, sacérdos quidam nómine Zacharías, de vice Abía, et uxor illíus de filiábus Aaron, et nomen ejus Elísabeth. Erant autem justi ambo ante Deum, incedéntes in ómnibus mandátis et justificatiónibus Dómini sine queréla, et non erat illis fílius, eo quod esset Elísabeth stérilis, et ambo processíssent in diébus suis. Factum est autem, cum sacerdótio fungerétur in órdine vicis suæ ante Deum, secúndum consuetúdinem sacerdótii, sorte éxiit, ut incénsum póneret, ingréssus in templum Dómini: et omnis multitúdo pópuli erat orans foris hora incénsi. Appáruit autem illi Angelus Dómini, stans a dextris altáris incénsi. Et Zacharias turbátus est, videns, et timor írruit super eum. Ait autem ad illum Angelus: Ne tímeas, Zacharía, quóniam exaudíta est deprecátio tua: et uxor tua Elísabeth páriet tibi fílium, et vocábis nomen ejus Joánnem: et erit gáudium tibi et exsultátio, et multi in nativitáte ejus gaudébunt: erit enim magnus coram Dómino: et vinum, et síceram non bibet, et Spíritu Sancto replébitur adhuc ex útero matris suæ: et multos filiórum Israël convértet ad Dóminum, Deum ipsórum: et ipse præcédet ante illum in spíritu et virtúte Elíæ: ut convértat corda patrum in fílios, et incrédulos ad prudéntiam justórum, paráre Dómino plebem perféctam.
Siendo Herodes rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, de la familia sacerdotal de Abía, una de aquellas que servían por turno en el templo, cuya mujer, llamada Isabel, era igualmente del linaje de Aarón. Ambos eran justos a los ojos de Dios, guardando, como guardaban, todos los mandamientos y leyes del Señor irreprensiblemente, y no tenían hijos, porque Isabel era estéril, y ambos de avanzada edad. Sucedió, pues, que sirviendo él las funciones del sacerdocio en orden al culto divino, por su turno, que era el Abía, le cupo en suerte, según el estilo que había entre los sacerdotes, entrar en el templo del Señor, o lugar llamado santo, a ofrecer el incienso; y todo el concurso del pueblo estaba orando de parte de afuera en el atrio, durante la oblación del incienso. Entonces se le apareció a Zacarías un ángel del Señor, puesto en pie a la derecha del altar del incienso, con cuya vista se estremeció Zacarías, y quedó sobrecogido de espanto. Mas el ángel le dijo: No temas, Zacarías, pues tu oración ha sido bien despachada: tú verás al Mesías; y tu mujer Isabel te dará un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan; el cual será para ti objeto de gozo y de júbilo; y muchos se regocijarán en su nacimiento , porque será grande en la presencia del Señor. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar, y será lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y convertirá a muchos de los hijos de Israel al Señor Dios suyo, delante del cual irá él revestido del espíritu y de la virtud de Elías para reunir los corazones de los padres o patriarcas con los de los hijos y conducir los incrédulos a la prudencia y fe de los antiguos justos, a fin de preparar al Señor un pueblo perfecto. [Torres Amat]
Secreta
Múnera, Dómine, obláta sanctífica: et, intercedénte beáto Joánne Baptista, nos per hæc a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Santificad, Señor, los dones ofrecidos; y, por la intercesión del bienaventurado Juan Bautista, limpiadnos por ellos de las manchas de nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Poscomunión
Beáti Joánnis Baptístæ nos, Dómine, præclára comitétur orátio: et, quem ventúrum esse prædíxit, poscat nobis fore placátum, Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Que nos acompañe, Señor, la insigne oración del bienaventurado Juan Bautista; y aquel que predijo que había de venir, nos lo alcance propicio, nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo: El cual con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.