domingo, 21 de junio de 2037
San Luis Gonzaga, Confesor
Introito (Ps. 8, 6)
Minuísti eum paulo minus ab Angelis: glória et honóre coronásti eum. Laudáte Dóminum, omnes Angeli ejus: laudáte eum, omnes virtútes ejus.
Lo hiciste un poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y de honor, y le has dado el mando sobre las obras de tus manos. [Torres Amat]
Colecta
Cœléstium donórum distribútor, Deus, qui in angélico júvene Aloísio miram vitæ innocéntiam pari cum pœniténtia sociásti: ejus méritis et précibus concéde; ut, innocéntem non secúti, pœniténtem imitémur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, dispensador de los dones celestiales, que en el angélico joven Luis uniste una admirable inocencia de vida con una igual penitencia: por sus méritos y ruegos, concedednos que, ya que no seguimos al inocente, imitemos al penitente. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Gradual (Ps. 70, 5-6)
Dómine, spes mea a juventúte mea: in te confirmátus sum ex útero: de ventre matris meæ tu es protéctor meus. Me autem propter innocéntiam suscepísti: et confirmásti me in conspéctu tuo in ætérnum. Allelúja, allelúja. Beátus, quem elegísti et assumpsísti: inhabitábit in átriis tuis. Allelúja.
pues tú eres Señor, la expectación mía, tú ¡oh Señor! mi esperanza desde mi juventud. En ti me he apoyado desde el vientre de mi madre, desde cuando estaba en sus entrañas eres tú mi protector. Tú eres siempre el asunto de mis cánticos. [Torres Amat]
Evangelio (Matt. 22, 29-40)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthǽum In illo témpore: Respóndens Jesus, ait sadducæis: Errátis, nesciéntes Scriptúras neque virtútem Dei. In resurrectióne enim neque nubent neque nubéntur: sed erunt sicut Angeli Dei in cœlo. De resurrectióne autem mortuórum non legístis, quod dictum est a Deo dicénte vobis: Ego sum Deus Abraham et Deus Isaac et Deus Jacob? Non est Deus mortuórum, sed vivéntium. Et audiéntes turbæ, mirabántur in doctrína ejus. Pharisæi autem audiéntes, quod siléntium imposuísset sadducæis, convenérunt in unum: et interrogávit eum unus ex eis legis doctor, tentans eum: Magíster, quod est mandátum magnum in lege? Ait illi Jesus: Díliges Dóminum, Deum tuum, ex toto corde tuo, et in tota ánima tua, et in tota mente tua. Hoc est máximum et primum mandátum. Secúndum autem símile est huic: Díliges próximum tuum, sicut teípsum. In his duóbus mandátis univérsa lex pendet et Prophétæ.
A lo que Jesús les respondió: Muy errados andáis por no entender las Escrituras ni el poder de Dios. Porque después de la resurrección , ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres tomarán maridos, sino que serán como los ángeles de Dios en el cielo. Mas tocante a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído las palabras que Dios os tiene dichas: Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob ? Ahora, pues, Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Lo que habiendo oído el pueblo, estaba asombrado de su doctrina. Pero los fariseos, informados de que había tapado la boca a los saduceos, se unieron; y uno de ellos, doctor de la ley, le preguntó por tentarle: Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley? Respondió Jesús : Amarás al Señor Dios tuyo de todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente: -- el segundo es semejante a éste, y es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos está cifrada toda la ley y los profetas. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 23, 3-4)
Quis ascéndet in montem Dómini, aut quis stabit in loco sancto ejus? Innocens mánibus, et mundo corde.
¿Quién subirá al monte del Señor? ¿O quién podrá estar en su santuario? El que tiene puras las manos y limpio el corazón; el que no ha recibido en vano su alma, ni hecho juramentos engañosos a su prójimo. [Torres Amat]
Secreta
Cœlésti convívio fac nos, Dómine, nuptiáli veste indútos accúmbere: quam beáti Aloísii pia præparátio et juges lácrimæ inæstimabílibus ornábant margarítis. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Haced, Señor, que nos sentemos al celestial banquete revestidos con la vestidura nupcial, que la piadosa preparación y las continuas lágrimas del bienaventurado Luis adornaban con perlas inestimables. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Comunión (Ps. 77, 24-25)
Panem cœli dedit eis: panem Angelórum manducávit homo.
y les llovió el maná para comer, dándoles pan del cielo. Pan de ángeles comió el hombre. Les envió víveres en abundancia. [Torres Amat]
Poscomunión
Angelórum esca nutrítos, angélicis étiam, Dómine, da móribus vívere: et ejus, quem hódie cólimus, exémplo in gratiárum semper actióne manére. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
A nosotros, alimentados con el manjar de los ángeles, concedednos, Señor, vivir también con angélicas costumbres; y, por el ejemplo de aquel a quien hoy veneramos, permanecer siempre en acción de gracias. Por nuestro Señor Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.