viernes, 12 de junio de 2037
Sagrado Corazón de Jesús
Introito (Ps. 32, 11; 32, 19)
Cogitatiónes Cordis ejus in generatióne et generatiónem: ut éruat a morte ánimas eórum et alat eos in fame. (Allelúja, allelúja.) Exsultáte, justi, in Dómino: rectos decet collaudátio. Cogitatiónes Cordis ejus in generatióne et generatiónem: ut éruat a morte ánimas eórum et alat eos in fame. (Alleluia, alleluia.)
Mas los designios del Señor permanecen eternamente; las disposiciones de su voluntad subsisten por todas las generaciones. para librar sus almas de la muerte, y sustentarlos en tiempo de hambre. [Torres Amat]
Colecta
Deus, qui nobis in Corde Fílii tui, nostris vulneráto peccátis, infinítos dilectiónis thesáuros misericórditer largíri dignáris: concéde, quǽsumus; ut, illi devótum pietátis nostræ præstántes obséquium, dignæ quoque satisfactiónis exhibeámus offícium. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, que os dignáis concedernos misericordiosamente los infinitos tesoros de amor en el Corazón de vuestro Hijo, herido por nuestros pecados: concedednos, os rogamos, que, tributándole el devoto homenaje de nuestra piedad, cumplamos también el deber de una digna reparación. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Epístola (Eph. 3, 8-12, 14-19)
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Ephésios Fratres: Mihi, ómnium sanctórum mínimo, data est grátia hæc, in géntibus evangelizáre investigábiles divítias Christi, et illumináre omnes, quæ sit dispensátio sacraménti abscónditi a sǽculis in Deo, qui ómnia creávit: ut innotéscat principátibus et potestátibus in cœléstibus per Ecclésiam multifórmis sapiéntia Dei, secúndum præfinitiónem sæculórum, quam fecit in Christo Jesu, Dómino nostro, in quo habémus fidúciam et accéssum in confidéntia per fidem ejus. Hujus rei grátia flecto génua mea ad Patrem Dómini nostri Jesu Christi, ex quo omnis patérnitas in cœlis ei in terra nominátur, ut det vobis, secúndum divítias glóriæ suæ, virtúte corroborári per Spíritum ejus in interiórem hóminem, Christum habitáre per fidem in córdibus vestris: in caritáte radicáti et fundáti, ut póssitis comprehéndere cum ómnibus sanctis, quæ sit latitúdo, et longitúdo, et sublímitas, et profúndum: scire étiam supereminéntem sciéntiæ caritátem Christi, ut impleámini in omnem plenitúdinem Dei.
A mí el más inferior de todos los santos o fieles se me dio esta gracia, de anunciar en las naciones las riquezas investigables de Cristo , y de ilustrar a todos los hombres, descubriéndoles la dispensación del misterio que después de tantos siglos había estado en el secreto de Dios, creador de todas las cosas, con el fin de que en la formación de la Iglesia se manifieste a los principados, y potestades en los cielos, la sabiduría de Dios en los admirables y diferentes modos de su conducta, según el eterno designio, que puso en ejecución por medio de Jesucristo Nuestro Señor, por quien mediante su fe tenemos segura confianza y acceso libre a Dios. Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, el cual es el principio y la cabeza de toda esta gran familia que está en el cielo y sobre la tierra; para que según las riquezas de su gloria os conceda por medio de su Espíritu ser fortalecidos en virtud en el hombre interior, y que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, estando arraigados y cimentados en caridad, a fin de que podáis comprender con todos los santos, cuál sea la anchura, y el largo, y la altura, y profundidad de este misterio, y conocer también aquel amor de Cristo hacia nosotros, que sobrepuja a todo conocimiento, para que seáis plenamente colmados de todos los dones de Dios. [Torres Amat]
Gradual (Ps. 24, 8-9)
Dulcis et rectus Dóminus: propter hoc legem dabit delinquéntibus in via. Díriget mansúetos in judício, docébit mites vias suas. Allelúja, allelúja. Tóllite jugum meum super vos, et díscite a me, quia mitis sum et húmilis Corde, et inveniétis réquiem animábus vestris. Allelúja.
El Señor es bondadoso y justo; por lo mismo dirigirá a los pecadores por el camino que deben seguir. Dirigirá a los humildes por la vía de justicia; enseñará sus caminos a los apacibles. [Torres Amat]
Tracto (Ps. 102, 8-10)
Miséricors et miserátor Dóminus, longánimis, et multum miséricors, Non in perpétuum irascétur, neque in ætérnum comminábitur. Non secúndum peccáta nostra fecit nobis, neque secúndum iniquitátes nostras retríbuit nobis.
Compasivo es el Señor y benigno, tardo en airarse y de gran clemencia. No durará para siempre su enojo, ni estará amenazado perpetuamente. No nos ha tratado según merecían nuestros pecados, ni dado el castigo debido a nuestras iniquidades. [Torres Amat]
Evangelio (Joannes. 19, 31-37)
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem In illo témpore: Judǽi - quóniam Parascéve erat, - ut non remanérent in cruce córpora sábbato - erat enim magnus dies ille sábbati, - rogavérunt Pilátum, ut frangeréntur eórum crura, et tolleréntur. Venérunt ergo mílites: et primi quidem fregérunt crura et alteríus, qui crucifíxus est cum eo. Ad Jesum autem cum veníssent, ut vidérunt eum jam mórtuum, non fregérunt ejus crura, sed unus mílitum láncea latus ejus apéruit, et contínuo exívit sanguis et aqua. Et qui vidit, testimónium perhíbuit: et verum est testimónium ejus. Et ille scit quia vera dicit, ut et vos credátis. Facta sunt enim hæc ut Scriptúra implerétur: Os non comminuétis ex eo. Et íterum alia Scriptúra dicit: Vidébunt in quem transfixérunt.
(Como era día de preparación, o viernes), para que los cuerpos no quedasen en la cruz el sábado, que cabalmente era aquél un sábado muy solemne, suplicaron los judíos a Pilatos que se les quebrasen las piernas a los crucificados, y los quitasen de allí. Vinieron, pues, los soldados, y rompieron las piernas del primero y del otro que había sido crucificado con él. Mas al llegar a Jesús , como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas; sino que uno de los soldados con la lanza le abrió el costado, y al instante salió sangre y agua. Y quien lo vio, es el que lo asegura, y su testimonio es verdadero. Y él sabe que dice la verdad, y la atestigua para que vosotros también creáis; pues estas cosas sucedieron, en cumplimiento de la Escritura: No le quebraréis ni un hueso. Y del otro lugar de la Escritura que dice: Dirigirán sus ojos hacia aquel a quien traspasaron. [Torres Amat]
Ofertorio (Ps. 68, 21)
Impropérium exspectávit Cor meum et misériam: et sustínui, qui simul mecum contristarétur, et non fuit: consolántem me quæsívi, et non invéni.
Tienes ante tus ojos todos los que me atormentan; improperios y miserias aguarda siempre mi corazón. Esperé que alguno se condoliese de mí, mas nadie lo hizo; o quien me consolase, y no hallé quien lo hiciese. [Torres Amat]
Secreta
Réspice, quǽsumus, Dómine, ad ineffábilem Cordis dilécti Fílii tui caritátem: ut quod offérimus sit tibi munus accéptum et nostrórum expiátio delictórum. Per eúndem Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Mirad, os rogamos, Señor, la inefable caridad del Corazón de vuestro amado Hijo, para que lo que os ofrecemos sea don aceptable ante Vos y expiación de nuestros pecados. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, vuestro Hijo, que con Vos vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Comunión (Joannes. 19, 34)
Unus mílitum láncea latus ejus apéruit, et contínuo exívit sanguis et aqua.
sino que uno de los soldados con la lanza le abrió el costado, y al instante salió sangre y agua. [Torres Amat]
Poscomunión
Prǽbeant nobis, Dómine Jesu, divínum tua sancta fervórem: quo dulcíssimi Cordis tui suavitáte percépta; discámus terréna despícere, et amáre cœléstia: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Que vuestros santos misterios nos infundan, Señor Jesús, un fervor divino, por el cual, gustada la suavidad de vuestro dulcísimo Corazón, aprendamos a despreciar lo terreno y a amar lo celestial: Vos que vivís y reináis con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y sois Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.