Sobre los secretos de la Salette y el aparicionismo.

La Gran Apostasía

1º) Como católico acepto firmemente que toda la revelación divina quedó completa y finalizada con la muerte del último de los Apóstoles del Señor.

2º) Mi fe católica no necesita más verdades para alimentarse que tal Revelación, transmitida por la Tradición en el seno de la Iglesia. Y no aspiro a ninguna otra verdad. Es más, debo creer que toda nueva verdad es una mentira.

3º) Iglesia ha reconocido la aparición La Salette. Pero, ni ha reconocido los llamados secretos ni ha canonizado a los videntes, quizás y básicamente porque ya de entrada tales mensajes le ofrecen serias dudas.

4º) No existe “El” secreto de La Salette, sino una multiplicidad de versiones de tales secretos que fueron variando a lo largo de los años de la vida de tales videntes (1).

5º) El mismo concepto de Secreto ya es muy dudoso. El “secreto” no forma parte de la tradición católica, sino de la herejía gnóstica (por ejemplo en la masonería).

6º) No necesito un mensaje celeste que afirme que Roma se ha convertido en Sede del Anticristo. Me basta con contemplar las obras y palabras de la secta del vaticano II, para siguiendo el Magisterio de la Iglesia para saberlo. Eso significa que la profecía de que Roma se convertirá en sede del anticristo era inútil antes del Vaticano II (pues no decía ni cuándo ni cómo) y es inútil después, porque simplemente porque tal cosa estaba ante los ojos, y no hace falta nada para que lo veamos.

7º) El aparicionismo es un tipo de herejía por el cual yo interpreto la Revelación Católica en función de una nueva revelación optativa dada en las infinitas apariciones celestes que proliferan por todas partes. De forma que muchas víctimas del modernismo empiecen sus razonamientos “teológicos” por afirmaciones del tipo y modelo de “como dijo la virgen en la aparición X…”

8º) Es más, esos aparicionistas, cuando los católicos no tomamos en cuenta esos mensajes privados como es nuestro derecho, con la mayor de las osadías nos llaman “herejes”.

9º) A la postre, igual que los Luteranos predicaban la “sola escritura” que significaba que yo interpreto la Revelación como me da la gana, los aparicionistas hacen lo mismo: renuncian al Magisterio en función del mensaje privado que les parece bien elegir o simplemente lo crear.

10º) La burla satánica del aparicionismo llega a su plenitud con esa autentica parodia de aparición que es Medjugorje, pero fue preparado por las “secretos” (que no por las apariciones) de La Salette y de Fátima.

NOTAS:

  1. Aunque es difícil seguir las distintas versiones, parece ser que Mélanie elaboró cinco versiones de su mensaje y Maximin dos versiones del suyo.

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