SE CUMPLEN CIEN AÑOS DE LA REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE Y RUSIA HA ESPARCIDO SUS ERRORES EN NUESTRA ALMA

SE CUMPLEN CIEN AÑOS DE LA REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE Y RUSIA HA ESPARCIDO SUS ERRORES EN NUESTRA ALMA

El comunismo en sus distintas versiones es fundamentalmente una ideología revolucionaria. Es decir, una ideología que, a la estala de la revolución Francesa, intenta abolir  el antiguo Régimen, o sea, la Cristiandad.

La versión más elaborada del comunismo, el marxismo alcanzo el poder en  Rusia  en octubre del 1917, y desde ese punto instauró un régimen totalitario y genocida, que duró en caer 70 años, que se exportó a un tercio de la humanidad, y que entre otros logros nos dejó más de 100 millones de asesinatos políticos, de los cuales una parte muy importante fueron bautizados.

A finales de los 80 una gran parte de regímenes comunista Ruso aparentemente cayó. Pero no fue una muerte sino una transformación; como la del ave fénix que renace más joven y más fuerte de propias cenizas.

Pocos  meses de que la Revolución  Rusa triunfara, en mayo, la Santísima Virgen nos anunció en Fátima que si no éramos dóciles a Dios, Rusia expandiría sus errores por el mundo. Hoy por toda evidencia, la caída del Muro de Berlín fue un espejismo. Y el marxismo cultural se ha extendido a todo el mundo. La  Ilusión se ha disuelto. Muchos (incluidos los comunistas) creía que el comunismo  eran cosas como lucha  de clases, revolución y la dictadura del proletariado, socialismo y otros mitos semejantes. Pero el comunismo propiamente supone otras cosas más importantes para él:

1) Una  visión materialista e inminentita de la existencia.

2) Una visión Revolucionaria del presente y el futuro. Es decir, la destrucción del viejo orden cristiano.

3) El culto al estado. Que propiamente ocupa en la mentalidad de sus víctimas el lugar de Dios.

4) Un estado totalitario, que se hace responsable de nuestra vida en todas sus parcelas.

5) La  política, como cosmovisión que ocupa el lugar de la religión

Lograr estos objetivos supone la destrucción de la Familia, de la religión,  de la Patria y también la abolición paulatina de la propiedad privada, ahora por una vía democrática, que consiste  en un crecimiento imparable de los impuestos confiscatorios.

Y es que todo esto que llamamos  marxismo cultural a la postre no es sino el crecimiento del Nuevo Orden Mundial, de un gobierno mundial que en su día encarnará el Anticristo.

La Virgen Santísima anuncio en Fátima que si no nos volvíamos a Dios, si no nos convertíamos al Señor, Rusia  esparciría sus errores. Y en eso estamos: Rusia, o sea el comunismo, ha esparcido sus errores por todas partes, especialmente en el alma del hombre que le había dado su espalda a Dios. Y eso ha llegado tan lejos que ya no hace falta una dictadura policial como la soviética, porque ya hemos aceptado  e interiorizado los dogmas de la revolución. Hoy nuestros comisarios políticos somos nosotros mismos.

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