El paganismo y el eterno retorno de lo mismo.

El paganismo y el eterno retorno de lo mismo.

El paganismo es la visión de la realidad  de la que queda excluido Dios. Es la visión de un mundo que se quiere  autosuficiente sin que exista nada más allá  de este mundo. En suma, el paganismo es la visión de un universo puramente inmanente, autosuficiente, que ha renunciado (negado) a Dios.

Ahora bien, si el universo es solo él, entonces hay que explicar su existencia de alguna manera, porque lo que el hombre no puede hacer es renunciar a su racionalidad, y para la razón todo tiene una causa. El hombre puede renuncia a cualquier cosa salvo al principio de causalidad, pues sin él la razón deja de sostenerse y entramos  en la locura, en la no-razón, en suma, en el suicidio de lo propiamente humano.

Por eso,  pagano o no, el hombre  se siente obligado a explicar el origen del universo. La causa que justifica su existencia y su racionalidad. Pero, como ha elegido la pura inmanencia (solo esto existe), tiene que buscar la causa en el propio universo. Y la explicación que el hombre busca para justificar un universo inmanente, es decir un universo ateo, es  el  Eterno Retorno. Un concepto que  parte de dos principios:  la finitud del universo y la eternidad del tiempo, de forma que las posibles combinaciones que se pueden dar en el universo son también finitas, y en un tiempo infinito se repetirán una y otra vez.

En esta visión el bien y el mal, la libertad humana o un tiempo lineal abierto siempre a lo nuevo, son simplemente absurdas. En ese universo, como enseña satánicamente  el gran profeta moderno del Anticristo, Federico Nietzsche, para decir si a algo, hay que decir si a todo. Porque todo lo que ocurre es igual de valioso (desde el mayor acto de bondad al más horrible de los crímenes), y todo volverá una y otra vez, eternamente.

Y si se piensa bien esta es la doctrina  más auténtica de Satanás que reivindica su Infierno como lo que hay, como lo que habrá eternamente. No es extraño por tanto que  Nietzsche que quería colocarse más allá del bien y del mal,  haya caído en la locura los últimos diez años de su vida. Y es que frente a una pura inmanencia sin Dios, sin diferencia entre el bien y el mal, tampoco hay diferencia entre la verdad y la mentira y la meta de la existencia solo podría ser en aceptar el mal, el sufrimiento y la mera  locura sin esperanza.

Un comentario sobre “El paganismo y el eterno retorno de lo mismo.

  1. Vg2: He leído su interesante artículo, y permítame exponer le algún punto de vista referido al tema que trata en él:
    1.- Yo diría que el paganismo no es el ateísmo, sino la sustitución de Dios por otros dioses.
    2.- Es verdad que la razón se dirige por la causalidad: toda consecuencia tiene su porqué(causa). Pero esta razón es limitada y sólo acepta lo que ve o comprueba; porque lo que no escapa a su capacidad. El plano espiritual es rechazado sin contemplaciones.
    3.- Partiendo de lo dicho la estructura mental humana se viene a bajo como un castillo de naipes: el bien y el mal se complementan, la verdad y la mentira se mimetizan y el hombre al final de su camino cae en la desesperación.

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