{"id":372,"date":"2026-02-20T09:38:57","date_gmt":"2026-02-20T20:38:57","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/?p=372"},"modified":"2026-02-21T06:24:55","modified_gmt":"2026-02-21T17:24:55","slug":"es-la-virgen-realmente-corredentora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/2026\/02\/20\/es-la-virgen-realmente-corredentora\/","title":{"rendered":"\u00bfEs la Virgen realmente Corredentora?"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align:center; font-style:italic; margin-bottom:1.5em;\">Di\u00e1logos en Piedrasanta<\/h2>\n<p><strong>Tema:<\/strong> Si el t\u00edtulo de \u00abCorredentora\u00bb aplicado a la Virgen Mar\u00eda es doctrina cat\u00f3lica leg\u00edtima o una innovaci\u00f3n modernista sin fundamento en la fe.<br \/><strong>Interlocutores:<\/strong> Ricardo y Bernardo<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>[La Casa del Peregrino huele a humo de encina y a cal vieja. Es domingo por la tarde; finales de marzo, y aunque la nieve se ha retirado de los caminos, el viento del norte todav\u00eda silba contra los postigos. El fuego arde bajo en la chimenea de piedra. Las familias ocupan los bancos de madera a ambos lados de la mesa larga; algunos hombres est\u00e1n de pie, apoyados contra el muro del fondo. Ricardo est\u00e1 sentado cerca de la chimenea, con las manos entrelazadas sobre la mesa. Frente a \u00e9l, Bernardo \u2014 te\u00f3logo de formaci\u00f3n, que ha subido esta ma\u00f1ana desde la ciudad para la misa que dice el padre Raita una vez al mes \u2014 ocupa el banco opuesto. Ha tra\u00eddo un cuaderno con notas.]<\/em><\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Ricardo, con tu permiso quiero plantear una cuesti\u00f3n que me parece importante. Se trata del t\u00edtulo de Corredentora aplicado a la Sant\u00edsima Virgen.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Adelante.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Creo que la Virgen Mar\u00eda merece leg\u00edtimamente ese t\u00edtulo. No es una invenci\u00f3n moderna ni una exageraci\u00f3n piadosa: tiene ra\u00edces en la Escritura, en los Padres, y en el Magisterio. Y me gustar\u00eda demostr\u00e1rtelo.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> <em>(recost\u00e1ndose en el banco)<\/em> Demu\u00e9stramelo.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Empiezo por los Padres. San Justino M\u00e1rtir, en el siglo II, establece ya el paralelismo entre Eva y Mar\u00eda: Eva, virgen, desobedeci\u00f3 y trajo la muerte; Mar\u00eda, virgen, obedeci\u00f3 y trajo la salvaci\u00f3n.<a href=\"#fn1\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref1\" role=\"doc-noteref\"><sup>1<\/sup><\/a> San Ireneo de Lyon lo desarrolla con m\u00e1s fuerza: Mar\u00eda es \u00abcausa de salvaci\u00f3n para todo el g\u00e9nero humano\u00bb.<a href=\"#fn2\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref2\" role=\"doc-noteref\"><sup>2<\/sup><\/a> Esto no es del siglo XIX, Ricardo. Esto es del siglo II. La cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la redenci\u00f3n es doctrina desde los or\u00edgenes.<\/p>\n<p><em>[Una r\u00e1faga de viento sacudi\u00f3 los postigos. El fuego se aviv\u00f3 un instante y luego volvi\u00f3 a su crepitar lento.]<\/em><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Conozco a Ireneo y conozco a Justino. Y lo que dices es verdad: ambos hablan de Mar\u00eda como causa de salvaci\u00f3n y establecen el paralelismo Eva-Mar\u00eda. Pero f\u00edjate en lo que t\u00fa mismo acabas de decir: \u00abcooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la redenci\u00f3n\u00bb. Cooperaci\u00f3n. Eso es exactamente lo que dicen los Padres. Lo que no dicen \u2014 ni Justino, ni Ireneo, ni ning\u00fan Padre de la Iglesia \u2014 es que Mar\u00eda sea \u00abCorredentora\u00bb. La palabra no existe en la patr\u00edstica. Ni la palabra ni el concepto. Mar\u00eda cooper\u00f3, s\u00ed. Como cooperaron los ap\u00f3stoles, como cooper\u00f3 San Juan al pie de la Cruz, como cooper\u00f3 San Jos\u00e9 criando al Ni\u00f1o. Cooperar en la redenci\u00f3n no es redimir.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Pero el paralelismo es m\u00e1s fuerte de lo que sugieres. Ireneo no dice que Mar\u00eda cooper\u00f3 como cualquier cristiano. Dice que fue \u00abcausa de salvaci\u00f3n\u00bb \u2014 <em>causa salutis<\/em> \u2014 para todo el g\u00e9nero humano.<a href=\"#fn3\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref3\" role=\"doc-noteref\"><sup>3<\/sup><\/a> Eso es mucho m\u00e1s que cooperaci\u00f3n ordinaria.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Es mucho m\u00e1s, de acuerdo. Pero \u00abcausa de salvaci\u00f3n\u00bb no significa \u00abredentora\u00bb. Mar\u00eda es causa de salvaci\u00f3n porque es Madre de Cristo. Por ella Dios nos da al Salvador. El m\u00e9rito de la salvaci\u00f3n es de Cristo; el privilegio de Mar\u00eda es haberlo tra\u00eddo al mundo. Cuando Ireneo dice <em>causa salutis<\/em>, est\u00e1 diciendo exactamente eso: Mar\u00eda es la causa por la que el Salvador llega a nosotros. No est\u00e1 diciendo que Mar\u00eda salve. \u00bfO vas a decir que Santa Ana, madre de Mar\u00eda, es tambi\u00e9n \u00abcausa de salvaci\u00f3n\u00bb en cadena?<\/p>\n<p><em>[Alguien en los bancos del fondo solt\u00f3 una risa breve. Bernardo no se inmut\u00f3.]<\/em><\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> No, porque Santa Ana no consinti\u00f3 libremente a la Encarnaci\u00f3n. Mar\u00eda s\u00ed. Su \u00abfiat\u00bb \u2014 \u00abh\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb<a href=\"#fn4\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref4\" role=\"doc-noteref\"><sup>4<\/sup><\/a> \u2014 es un acto libre que hace posible la Redenci\u00f3n. Sin ese consentimiento, no hay Encarnaci\u00f3n. Sin Encarnaci\u00f3n, no hay Redenci\u00f3n. Mar\u00eda es condici\u00f3n necesaria de la Redenci\u00f3n, no mero instrumento pasivo.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> \u00bfCondici\u00f3n necesaria? \u00bfNecesaria para qui\u00e9n? \u00bfPara Dios? \u00bfDios <em>necesitaba<\/em> el permiso de Mar\u00eda para salvarnos? Dios es omnipotente. Podr\u00eda haber redimido al mundo de cualquier manera. Si eligi\u00f3 hacerlo a trav\u00e9s de Mar\u00eda, fue por voluntad suya, no por necesidad. Mar\u00eda no pone condiciones a Dios; se somete a \u00c9l. Eso es lo que dice el texto: \u00abh\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan <em>tu<\/em> palabra\u00bb, no seg\u00fan la m\u00eda.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(abriendo su cuaderno)<\/em> Bien, dejemos a los Padres y vayamos a la Escritura directamente. G\u00e9nesis 3,15 \u2014 el Protoevangelio. Dios dice a la serpiente: \u00abElla te pisar\u00e1 la cabeza\u00bb. <em>Ipsa conteret caput tuum<\/em>.<a href=\"#fn5\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref5\" role=\"doc-noteref\"><sup>5<\/sup><\/a> \u00abElla\u00bb, Mar\u00eda. Pisar la cabeza de la serpiente es vencer al pecado. Si Mar\u00eda pisa la cabeza de la serpiente, Mar\u00eda vence al pecado. Y vencer al pecado es redimir.<\/p>\n<p><em>[Ricardo levant\u00f3 las cejas. Un hombre canoso, cerca de la puerta, se inclin\u00f3 hacia delante en su banco.]<\/em><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Veo que dejas la patr\u00edstica y pasas a la Escritura. Est\u00e1 bien. Pero ese argumento tiene un problema grave, Bernardo, y es textual. La Vulgata de San Jer\u00f3nimo dice efectivamente <em>ipsa<\/em> \u2014 \u00abella\u00bb. Pero el texto hebreo original dice <em>hu<\/em>, que es pronombre masculino: \u00ab\u00e9l\u00bb.<a href=\"#fn6\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref6\" role=\"doc-noteref\"><sup>6<\/sup><\/a> Se refiere a la descendencia, a la semilla \u2014 es decir, a Cristo, no a Mar\u00eda. La lectura <em>ipsa<\/em> es una variante de la traducci\u00f3n latina, no del original inspirado. La Nova Vulgata, de hecho, corrigi\u00f3 a <em>ipsum<\/em>.<a href=\"#fn7\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref7\" role=\"doc-noteref\"><sup>7<\/sup><\/a> De modo que tu argumento se apoya en un error de traducci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> La Vulgata fue el texto oficial de la Iglesia durante m\u00e1s de mil a\u00f1os. El Concilio de Trento la declar\u00f3 aut\u00e9ntica.<a href=\"#fn8\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref8\" role=\"doc-noteref\"><sup>8<\/sup><\/a><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Aut\u00e9ntica, no inspirada. Trento dice que la Vulgata es fiable en materia de fe y costumbres, no que cada palabra sea traducci\u00f3n perfecta del original. Los mismos te\u00f3logos tridentinos sab\u00edan que <em>ipsa<\/em> era discutible. Pero concedamos por un momento que fuera <em>ipsa<\/em>, que fuera \u00abella\u00bb. \u00bfQu\u00e9 significar\u00eda? Que Mar\u00eda pisa la cabeza de la serpiente. \u00bfY c\u00f3mo pisa Mar\u00eda la cabeza de la serpiente? Dando a luz a Cristo, que es quien vence al pecado. Siempre volvemos al mismo sitio: el m\u00e9rito es de Cristo, el privilegio de Mar\u00eda es ser su Madre.<\/p>\n<p><em>[El fuego cruji\u00f3. El hombre canoso de la puerta asinti\u00f3 despacio. Bernardo pas\u00f3 una p\u00e1gina de su cuaderno.]<\/em><\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Vayamos entonces al Magisterio. Benedicto XV, en la carta <em>Inter Sodalicia<\/em> de 1918, dice que Mar\u00eda \u00abcon su Hijo sufriente y muriente, padeci\u00f3 y casi comuri\u00f3, y abdic\u00f3 de sus derechos maternos sobre su Hijo por la salvaci\u00f3n de los hombres, de tal manera que se puede decir con justicia que Ella redimi\u00f3 al g\u00e9nero humano juntamente con Cristo\u00bb.<a href=\"#fn9\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref9\" role=\"doc-noteref\"><sup>9<\/sup><\/a><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> \u00bfA qui\u00e9n va dirigida esa carta?<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Al Sodalicio P\u00edo de la Buena Muerte.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Es decir, a una asociaci\u00f3n concreta. No a la Iglesia universal. Adem\u00e1s la firma el Cardenal Gasparri, Secretario de Estado, no el Papa directamente. Y \u2014 lo m\u00e1s importante \u2014 dice \u00abse puede decir\u00bb, no \u00abes de fe\u00bb ni \u00abdefinimos\u00bb. Es una expresi\u00f3n tolerante, no definitoria. \u00bfSobre eso fundamos un dogma?<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(con firmeza)<\/em> No estoy fundando un dogma. Estoy mostrando que la idea tiene respaldo magisterial. Y no es el \u00fanico documento. P\u00edo XI llam\u00f3 a Mar\u00eda \u00abCorredentora\u00bb expl\u00edcitamente ante un grupo de peregrinos en 1933.<a href=\"#fn10\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref10\" role=\"doc-noteref\"><sup>10<\/sup><\/a><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Una alocuci\u00f3n a peregrinos. No una enc\u00edclica, no una bula, no un decreto dirigido a la Iglesia universal. Adem\u00e1s, \u00bfd\u00f3nde consta? En la cr\u00f3nica de <em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, no en las Actas de la Santa Sede. Bernardo, est\u00e1s citando dos documentos que usan la palabra \u00abCorredentora\u00bb, pero ninguno de ellos es Magisterio de Pedro dirigido a la Iglesia universal. Son documentos menores, circunstanciales.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(alzando ligeramente la voz)<\/em> Entonces te cito uno que s\u00ed lo es. La enc\u00edclica <em>Ad diem illum laetissimum<\/em>, de San P\u00edo X, de 1904. Enc\u00edclica dirigida a toda la Iglesia. Y dice textualmente: \u00abDe aquella comuni\u00f3n de dolores y de voluntad entre Mar\u00eda y Cristo, ella mereci\u00f3 convertirse dign\u00edsimamente en reparadora del mundo perdido\u00bb \u2014 <em>reparatricem orbis perditi<\/em>. Y a\u00f1ade que Mar\u00eda fue \u00abasociada por Dios a la obra de la salvaci\u00f3n humana\u00bb.<a href=\"#fn11\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref11\" role=\"doc-noteref\"><sup>11<\/sup><\/a> Eso s\u00ed es Magisterio, Ricardo. \u00bfQu\u00e9 respondes?<\/p>\n<p><em>[El silencio fue breve pero denso. Las familias miraron a Ricardo. \u00c9l no se movi\u00f3.]<\/em><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Que s\u00ed, que eso es Magisterio. \u00bfY sabes lo que no dice esa enc\u00edclica? \u00abCorredentora\u00bb. F\u00edjate en lo que acabas de hacer, Bernardo, porque es revelador: primero me citaste dos documentos que usan la palabra \u00abCorredentora\u00bb pero que no son Magisterio dirigido a la Iglesia universal. Ahora me citas un documento que s\u00ed es Magisterio, pero que no usa la palabra \u00abCorredentora\u00bb. Tienes la palabra sin la autoridad, o la autoridad sin la palabra. Nunca las dos juntas.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Pero el concepto est\u00e1 ah\u00ed. \u00abReparadora del mundo perdido\u00bb. \u00abAsociada a la obra de la salvaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> El concepto que est\u00e1 ah\u00ed es que Mar\u00eda es Madre de Cristo, y por eso repara el mundo: porque nos da al Reparador. Cuando San P\u00edo X dice <em>reparatricem orbis perditi<\/em>, est\u00e1 diciendo lo mismo que Ireneo dec\u00eda en el siglo II: Mar\u00eda es causa de salvaci\u00f3n <em>porque por ella nos llega el Salvador<\/em>. No porque ella salve. Lee la enc\u00edclica entera: todo el pasaje explica la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda <em>en cuanto Madre<\/em>. No hay una sola l\u00ednea que diga que Mar\u00eda redime.<\/p>\n<p><em>[Bernardo cerr\u00f3 el cuaderno con un golpe seco. Una mujer joven, sentada al fondo con un ni\u00f1o en las rodillas, lo mir\u00f3 con curiosidad.]<\/em><\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Bien. Entonces hablemos de la palabra. \u00abCo-\u00bb no significa igualdad. Significa cooperaci\u00f3n, participaci\u00f3n conjunta. Co-piloto, co-laborador, co-operador. El copiloto no es igual al piloto. Mar\u00eda no es igual a Cristo. Pero coopera con \u00c9l en la redenci\u00f3n de un modo \u00fanico. Eso es lo que significa \u00abCorredentora\u00bb: cooperadora en la redenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> <em>(con calma)<\/em> Veo que abandonas la l\u00ednea de las fuentes y pasas a la ling\u00fc\u00edstica. Bien. Consultemos a la Real Academia Espa\u00f1ola. El prefijo \u00abco-\u00bb indica participaci\u00f3n o colaboraci\u00f3n <em>en pie de igualdad<\/em>. Copresidente: preside igual que el otro presidente. Coautor: escribe igual que el otro autor. Cofundador: funda igual que el otro fundador.<a href=\"#fn12\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref12\" role=\"doc-noteref\"><sup>12<\/sup><\/a> Y tu propio ejemplo del copiloto: el copiloto est\u00e1 subordinado jer\u00e1rquicamente al piloto, s\u00ed, pero <em>puede pilotar el avi\u00f3n igual que el piloto<\/em>. Para eso existe: para tomar los mandos cuando el piloto no puede. La cuesti\u00f3n no es la jerarqu\u00eda. La cuesti\u00f3n es la capacidad.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> \u00bfY ad\u00f3nde lleva eso?<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> A la pregunta decisiva: \u00bfpuede Mar\u00eda redimir? Y la respuesta es no. No es que no redima: es que no <em>puede<\/em> redimir. Por una raz\u00f3n teol\u00f3gica precisa que ya formul\u00f3 San Anselmo.<a href=\"#fn13\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref13\" role=\"doc-noteref\"><sup>13<\/sup><\/a> El pecado es una ofensa infinita. No infinita por la ofensa en s\u00ed, sino por el ofendido, que es Dios. Ahora bien, ning\u00fan hombre \u2014 ninguna criatura \u2014 puede reparar una ofensa infinita, porque es finita. El \u00fanico hombre capaz de hacerlo es Jesucristo, que adem\u00e1s de hombre es Dios, y como Dios, cualquier acto suyo tiene valor infinito. Mar\u00eda, por santa, por inmaculada, por bienaventurada que sea, es criatura. Es hija de Ad\u00e1n y Eva. No puede reparar lo que solo Dios puede reparar.<\/p>\n<p><em>[El fuego crepit\u00f3. Una chispa salt\u00f3 sobre la piedra del hogar. Nadie la pis\u00f3. Se apag\u00f3 sola.]<\/em><\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(tras una pausa)<\/em> Conozco el argumento de Anselmo. Pero hay una distinci\u00f3n escol\u00e1stica que lo matiza. Su\u00e1rez distingue entre el m\u00e9rito <em>de condigno<\/em> \u2014 el m\u00e9rito estricto, basado en la justicia, que solo Cristo tiene \u2014 y el m\u00e9rito <em>de congruo<\/em> \u2014 el m\u00e9rito de conveniencia, basado en la amistad con Dios.<a href=\"#fn14\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref14\" role=\"doc-noteref\"><sup>14<\/sup><\/a> Nadie dice que Mar\u00eda merezca <em>de condigno<\/em>. Pero puede merecer <em>de congruo<\/em>: por la conveniencia de su uni\u00f3n con Cristo, por su maternidad divina, sus m\u00e9ritos tienen un valor que, sin ser infinito, es superior al de cualquier otro santo.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Y eso es exactamente lo que yo digo, Bernardo. Mar\u00eda tiene un m\u00e9rito de intercesi\u00f3n superior al de cualquier otra criatura. Nadie lo niega. Pero interceder no es redimir. Merecer <em>de congruo<\/em> no es reparar la ofensa infinita. Su\u00e1rez lo sabe perfectamente: por eso hace la distinci\u00f3n. El m\u00e9rito <em>de condigno<\/em> \u2014 el \u00fanico que redime \u2014 pertenece exclusivamente a Cristo. Mar\u00eda intercede, media, coopera. Todo eso es cierto y es magn\u00edfico. Pero nada de eso es redimir. Y si no redime, no es redentora. Y si no es redentora, no es \u00abco-redentora\u00bb. T\u00fa mismo acabas de confirmar mi argumento: lo que Mar\u00eda tiene es m\u00e9rito de intercesi\u00f3n, no de redenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(irritado)<\/em> \u00bfY San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio? Doctor de la Iglesia. En <em>Las Glorias de Mar\u00eda<\/em> dice que la Virgen fue \u00abasociada a la Pasi\u00f3n del Redentor\u00bb y que \u00abofreci\u00f3 a su Hijo al Padre por nuestra salvaci\u00f3n\u00bb.<a href=\"#fn15\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref15\" role=\"doc-noteref\"><sup>15<\/sup><\/a> \u00bfTambi\u00e9n vas a decirme que un Doctor de la Iglesia se equivoca?<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Veo que cambias otra vez de l\u00ednea argumental. Vamos de Su\u00e1rez a Ligorio. Pero respondo: no, San Alfonso no se equivoca, porque San Alfonso no dice lo que t\u00fa quieres que diga. Lee a Ligorio con cuidado. Dice que Mar\u00eda ofreci\u00f3 a su Hijo. <em>A su Hijo<\/em>. El que redime es el Hijo ofrecido, no la Madre que ofrece. Un padre que lleva a su hijo al altar para el sacrificio, \u00bfes \u00e9l el sacrificio? Abraham llev\u00f3 a Isaac al monte Moria. \u00bfFue Abraham el sacrificado? Mar\u00eda ofreci\u00f3 a Cristo en el Calvario. \u00bfFue Mar\u00eda la redenci\u00f3n? El sacrificio es Cristo, no Mar\u00eda. Y precisamente en eso consiste la grandeza de Mar\u00eda: no en que ella redima, sino en que ella da al Redentor, y lo da con un dolor que solo una madre \u2014 y una madre que es Madre de Dios \u2014 puede conocer.<\/p>\n<p><em>[La mujer joven del fondo abraz\u00f3 a su ni\u00f1o, que se hab\u00eda dormido. El hombre canoso de la puerta miraba al fuego. Un silencio largo. Bernardo se pas\u00f3 la mano por el pelo.]<\/em><\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Pero admites que su dolor es singular. Que no es como el de cualquier bautizado.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Por supuesto. Mar\u00eda tiene una singularidad incomparable en la cooperaci\u00f3n a la Redenci\u00f3n: la de ser Madre de Dios. Eso implica una intimidad con Dios, un amor preferencial de Dios hacia Mar\u00eda, absolutamente incomparable con cualquier otro ser de la creaci\u00f3n, incluidos \u00e1ngeles y hombres. Pero esa singularidad incomparable no la convierte en redentora. La constituye en Madre del Redentor.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Entonces, \u00bfqu\u00e9 t\u00edtulo le das a ese papel singular?<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> El que ya tiene: Madre de Dios. <em>Theotokos<\/em>.<a href=\"#fn16\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref16\" role=\"doc-noteref\"><sup>16<\/sup><\/a> Teniendo Mar\u00eda para toda la eternidad el t\u00edtulo de Madre de Dios, ning\u00fan otro t\u00edtulo a\u00f1ade un grano de arena a su honor y privilegio. Es m\u00e1s: en el imposible supuesto de que Mar\u00eda fuera efectivamente Corredentora, eso, despu\u00e9s de ser Madre de Dios, no podr\u00eda engrandecerla en absoluto. \u00bfQu\u00e9 es \u00abCorredentora\u00bb al lado de Madre de Dios? Nada. Es como pretender honrar al sol diciendo que tambi\u00e9n alumbra.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(endureciendo el tono)<\/em> \u00bfY no te parece que al rechazar el t\u00edtulo est\u00e1s ofendiendo a la Virgen? \u00bfNo te parece que ese celo por la precisi\u00f3n teol\u00f3gica se convierte en frialdad ante la Madre de Dios?<\/p>\n<p><em>[Ricardo no contest\u00f3 inmediatamente. Mir\u00f3 al fuego.]<\/em><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Eso, Bernardo, es el argumento emocional. El \u00faltimo recurso cuando se acaban los argumentos teol\u00f3gicos. As\u00ed que d\u00e9jame responder con claridad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ofende realmente a Mar\u00eda Sant\u00edsima? Las ofensas y blasfemias contra su Hijo. \u00bfY c\u00f3mo es la espada que atraviesa el coraz\u00f3n de la Madre de Dios, la que le profetiz\u00f3 Sime\u00f3n?<a href=\"#fn17\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref17\" role=\"doc-noteref\"><sup>17<\/sup><\/a> La espada que atraviesa el coraz\u00f3n de Mar\u00eda tiene forma de cruz de madera en el G\u00f3lgota. Lo que hiere a Mar\u00eda es lo que hiere a Cristo. Y quien honra al Hijo, honra a la Madre. Negarle un t\u00edtulo que nadie le dio no la ofende. Atribuirle lo que solo pertenece a su Hijo, s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(tras un silencio)<\/em> Bien, entonces dime una cosa. Aunque el t\u00edtulo sea impreciso, aunque el t\u00e9rmino sea desafortunado \u2014 \u00bfqu\u00e9 da\u00f1o hace? \u00bfPor qu\u00e9 combatirlo con tanta energ\u00eda? Si al final estamos de acuerdo en que Mar\u00eda cooper\u00f3 de manera singular, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da una palabra?<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> No es \u00abuna palabra\u00bb. Por una sola palabra \u2014 el <em>Filioque<\/em> \u2014 la Iglesia se dividi\u00f3 en dos en el siglo X, y contin\u00faa dividida.<a href=\"#fn18\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref18\" role=\"doc-noteref\"><sup>18<\/sup><\/a> \u00bfPor qu\u00e9? Porque detr\u00e1s de la palabra se esconde el concepto. Detr\u00e1s del <em>Filioque<\/em> se escond\u00eda el arrianismo parcial de los ortodoxos. Y detr\u00e1s de \u00abCorredentora\u00bb se esconde algo igual de grave.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> \u00bfQu\u00e9 se esconde?<\/p>\n<p><em>[Ricardo se inclin\u00f3 hacia delante. Las llamas le iluminaban la cara.]<\/em><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> El modernismo, en resumen, pretende negar a Cristo. Todo lo que Pedro conden\u00f3 a lo largo de los siglos XIX y XX \u2014 libertad religiosa, derechos del hombre, democracia liberal \u2014 iba en ese sentido: negar a Cristo como rey y como \u00fanico Salvador.<a href=\"#fn19\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref19\" role=\"doc-noteref\"><sup>19<\/sup><\/a> \u00bfY c\u00f3mo se niega a Cristo? De mil maneras. Pero en el fondo, negando el n\u00facleo central de la fe cat\u00f3lica: <em>solo Cristo salva<\/em>.<\/p>\n<p>La corredenci\u00f3n va exactamente en ese sentido: Cristo no es el \u00fanico redentor.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Eso es injusto. Los que defienden el t\u00edtulo de Corredentora son en su mayor\u00eda cat\u00f3licos devotos, no modernistas. Muchos son antimodernistas declarados.<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Y sin embargo aplican la misma l\u00f3gica que los modernistas. Mira: si Mar\u00eda es \u00abcorredentora\u00bb porque coopera en la Redenci\u00f3n, entonces por la misma raz\u00f3n lo son San Jos\u00e9, San Juan Bautista, los ap\u00f3stoles, todos los personajes del Nuevo Testamento. Es m\u00e1s: todos los bautizados, porque todos cooperamos en la Redenci\u00f3n por el bautismo. Es m\u00e1s: todos los hombres, porque Cristo muri\u00f3 por todos. Y entonces tambi\u00e9n los musulmanes, los hind\u00faes, los budistas\u2026 todos \u00abcorredentores\u00bb. \u00bfVes ad\u00f3nde lleva esto? Por ese camino ya hemos fundado el Vaticano II y su ecumenismo.<\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> Pero yo no baso el t\u00edtulo en la cooperaci\u00f3n gen\u00e9rica, sino en la cooperaci\u00f3n <em>\u00fanica<\/em> de Mar\u00eda\u2026<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Y entonces la cooperaci\u00f3n \u00fanica de Mar\u00eda se llama maternidad divina, y ya tiene su t\u00edtulo: <em>Theotokos<\/em>. No necesita \u00abCorredentora\u00bb. Est\u00e1s atrapado, Bernardo: si la base es la cooperaci\u00f3n en general, todos somos corredentores y Cristo deja de ser el \u00fanico Salvador. Si la base es la singularidad de Mar\u00eda, esa singularidad ya tiene nombre y no incluye redimir.<\/p>\n<p><em>[Silencio. El viento arreci\u00f3 fuera. El fuego se aviv\u00f3 con la corriente que se col\u00f3 por los resquicios de los postigos. El hombre canoso de la puerta se levant\u00f3 despacio y fue a echar un le\u00f1o al hogar. Lo hizo sin mirar a nadie. Luego volvi\u00f3 a su sitio.]<\/em><\/p>\n<p><strong>BERNARDO:<\/strong> <em>(en voz baja)<\/em> \u00bfY el Vaticano II? \u00bfCu\u00e1l es la conexi\u00f3n exacta?<\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Es directa. El Vaticano II, cuando dice que en religiones que niegan a Cristo \u2014 como el islam o el juda\u00edsmo \u2014 uno puede salvarse,<a href=\"#fn20\" class=\"footnote-ref\" id=\"fnref20\" role=\"doc-noteref\"><sup>20<\/sup><\/a> no dice que Cristo no salve. Dice que hay <em>otras maneras<\/em> de salvarse. Luego Jesucristo es Salvador, pero no el \u00fanico Salvador. La corredenci\u00f3n, al introducir otro redentor junto a Cristo, sigue exactamente la misma l\u00f3gica. No niega que Cristo redima; dice que no es el <em>\u00fanico<\/em> que redime. Es el mismo principio: <em>Cristo no es el redentor: Cristo es un redentor<\/em>. Uno lo formula por exceso de devoci\u00f3n mariana mal entendida. El otro lo formula por apertura a las religiones falsas. Pero la consecuencia l\u00f3gica es id\u00e9ntica: se rompe el \u00absolo Cristo salva\u00bb, que es el n\u00facleo de la fe.<\/p>\n<p><em>[Bernardo mir\u00f3 su cuaderno cerrado. No lo abri\u00f3. La mujer joven del fondo se levant\u00f3 en silencio con el ni\u00f1o dormido en brazos y sali\u00f3. Se oy\u00f3 el viento al abrirse la puerta, y luego el golpe sordo de la madera al cerrarse.]<\/em><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> Y por eso la iron\u00eda es amarga: los que promueven el t\u00edtulo de \u00abCorredentora\u00bb creen defender a la Virgen contra los modernistas, y sin saberlo aplican la misma l\u00f3gica que los modernistas. El celo mal dirigido acaba sirviendo a aquello que pretende combatir.<\/p>\n<p><em>[Otro silencio. Bernardo no contest\u00f3. El fuego consum\u00eda lentamente el le\u00f1o que el hombre canoso hab\u00eda a\u00f1adido. La corteza se desprend\u00eda en l\u00e1minas encendidas.]<\/em><\/p>\n<p><strong>RICARDO:<\/strong> <em>(con voz m\u00e1s baja)<\/em> La Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda no es Corredentora. No lo es porque no puede serlo: solo Dios puede reparar la ofensa infinita del pecado. No lo es porque no necesita serlo: es Madre de Dios, y ese t\u00edtulo contiene todos los honores posibles para una criatura. Y no lo es porque el concepto, bien analizado, socava precisamente aquello que sus defensores dicen querer proteger: que solo Cristo salva.<\/p>\n<p>Quien honra al Hijo, honra a la Madre. Quien a\u00f1ade a la Madre lo que solo pertenece al Hijo, deshonra a ambos.<\/p>\n<p><em>[Bernardo no respondi\u00f3. El fuego crepit\u00f3 una vez m\u00e1s. Fuera, el viento de marzo sigui\u00f3 soplando contra los muros de piedra de la Casa del Peregrino, como llevaba soplando cien a\u00f1os.]<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<h2 id=\"notas\">Notas<\/h2>\n<aside id=\"footnotes\" class=\"footnotes footnotes-end-of-document\" role=\"doc-endnotes\">\n<hr \/>\n<ol>\n<li id=\"fn1\">\n<p>San Justino M\u00e1rtir, <em>Di\u00e1logo con Trif\u00f3n<\/em>, cap. 100 (ca. 160 d.C.). Justino establece el paralelismo Eva-Mar\u00eda: Eva, virgen, concibi\u00f3 la desobediencia y la muerte; Mar\u00eda, virgen, concibi\u00f3 la obediencia y la vida.<a href=\"#fnref1\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn2\">\n<p>San Ireneo de Lyon, <em>Adversus Haereses<\/em> III, 22, 4 y V, 19, 1 (ca. 180 d.C.). Ireneo llama a Mar\u00eda \u00abcausa salutis\u00bb \u2014 causa de salvaci\u00f3n para todo el g\u00e9nero humano \u2014 desarrollando el paralelismo Eva-Mar\u00eda de Justino.<a href=\"#fnref2\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn3\">\n<p>San Ireneo de Lyon, <em>Adversus Haereses<\/em> III, 22, 4 y V, 19, 1 (ca. 180 d.C.). Ireneo llama a Mar\u00eda \u00abcausa salutis\u00bb \u2014 causa de salvaci\u00f3n para todo el g\u00e9nero humano \u2014 desarrollando el paralelismo Eva-Mar\u00eda de Justino.<a href=\"#fnref3\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn4\">\n<p>Lc 1,38. El \u00abfiat\u00bb de Mar\u00eda: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb.<a href=\"#fnref4\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn5\">\n<p>Gn 3,15 (Protoevangelio). Texto de la Vulgata: <em>Inimicitias ponam inter te et mulierem, et semen tuum et semen illius: ipsa conteret caput tuum, et tu insidiaberis calcaneo eius<\/em>.<a href=\"#fnref5\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn6\">\n<p>El texto hebreo masor\u00e9tico de Gn 3,15 emplea el pronombre \u05d4\u05d5\u05bc\u05d0 (<em>hu<\/em>), masculino, que se refiere a la \u00absemilla\u00bb o descendencia de la mujer, es decir, a Cristo. La lectura <em>ipsa<\/em> (ella) de la Vulgata refleja una variante textual latina, no el original hebreo.<a href=\"#fnref6\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn7\">\n<p>La Nova Vulgata (1979), edici\u00f3n t\u00edpica promulgada por San Juan Pablo II, corrigi\u00f3 <em>ipsa<\/em> a <em>ipsum<\/em> (neutro, referido a <em>semen<\/em>), aline\u00e1ndose con el texto hebreo.<a href=\"#fnref7\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn8\">\n<p>Concilio de Trento, sesi\u00f3n IV (8 de abril de 1546), decreto <em>De Canonicis Scripturis<\/em>: la Vulgata es declarada \u00abaut\u00e9ntica\u00bb (<em>pro authentica habeatur<\/em>) en materia de fe y costumbres.<a href=\"#fnref8\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn9\">\n<p>Benedicto XV, carta <em>Inter Sodalicia<\/em> (22 de marzo de 1918), dirigida al Sodalicio P\u00edo de la Buena Muerte. Firmada por el Cardenal Pietro Gasparri, Secretario de Estado. No dirigida a la Iglesia universal.<a href=\"#fnref9\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn10\">\n<p>P\u00edo XI, alocuci\u00f3n del 30 de noviembre de 1933, ante un grupo de peregrinos. Referencia recogida en <em>L\u2019Osservatore Romano<\/em> pero no incorporada a las <em>Acta Apostolicae Sedis<\/em>.<a href=\"#fnref10\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn11\">\n<p>San P\u00edo X, enc\u00edclica <em>Ad diem illum laetissimum<\/em> (2 de febrero de 1904), n.\u00a012. Texto latino: <em>\u00abcommunione dolorum ac voluntatis inter Mariam et Christum, promeruit illa ut reparatrix orbis perditi dignissime fieret\u00bb<\/em>.<a href=\"#fnref11\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn12\">\n<p>Real Academia Espa\u00f1ola, <em>Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/em>, entrada del prefijo \u00abco-\u00bb: \u00abdel lat. <em>co-<\/em>, indica reuni\u00f3n, cooperaci\u00f3n, agregaci\u00f3n, participaci\u00f3n\u00bb.<a href=\"#fnref12\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn13\">\n<p>San Anselmo de Canterbury, <em>Cur Deus Homo<\/em> (1098), lib. I, cap. 21 y lib. II, cap. 6. El pecado contra Dios es una ofensa de magnitud infinita (por la dignidad infinita del ofendido), que solo puede ser reparada por un acto de valor infinito \u2014 es decir, por un acto de quien sea a la vez hombre (para representar a la humanidad) y Dios (para ofrecer satisfacci\u00f3n infinita).<a href=\"#fnref13\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn14\">\n<p>Francisco Su\u00e1rez, S.J., <em>De Incarnatione<\/em>, disp. 23, sec.\u00a02. La distinci\u00f3n entre <em>meritum de condigno<\/em> (m\u00e9rito estricto, basado en la justicia, proporcionado a la recompensa) y <em>meritum de congruo<\/em> (m\u00e9rito de conveniencia, basado en la amistad con Dios, no proporcionado a la recompensa). Solo Cristo merece <em>de condigno<\/em> la redenci\u00f3n.<a href=\"#fnref14\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn15\">\n<p>San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, <em>Las Glorias de Mar\u00eda<\/em> (1750), parte I, cap. 5: \u00abOfreci\u00f3 a su Hijo al Eterno Padre por nuestra salvaci\u00f3n\u00bb. Ligorio desarrolla extensamente la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la Pasi\u00f3n como ofrenda del Hijo, no como acto redentor propio.<a href=\"#fnref15\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn16\">\n<p>El t\u00edtulo <em>Theotokos<\/em> (Madre de Dios) fue solemnemente definido en el Concilio de \u00c9feso (431 d.C.) contra Nestorio, que propon\u00eda el t\u00edtulo inferior <em>Christotokos<\/em> (Madre de Cristo).<a href=\"#fnref16\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn17\">\n<p>Lc 2,34-35. Profec\u00eda de Sime\u00f3n a Mar\u00eda: \u00abUna espada atravesar\u00e1 tu alma, para que se descubran los pensamientos de muchos corazones\u00bb.<a href=\"#fnref17\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn18\">\n<p>El <em>Filioque<\/em> (la procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Padre \u00aby del Hijo\u00bb) fue a\u00f1adido al Credo Niceno-Constantinopolitano en Occidente (Concilio III de Toledo, 589 d.C.) y constituy\u00f3 una de las causas doctrinales del Cisma de Oriente (1054).<a href=\"#fnref18\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn19\">\n<p>Cf. Gregorio XVI, enc. <em>Mirari Vos<\/em> (1832); P\u00edo IX, enc. <em>Quanta Cura<\/em> y <em>Syllabus Errorum<\/em> (1864); San P\u00edo X, enc. <em>Pascendi Dominici Gregis<\/em> (1907) y decreto <em>Lamentabili Sane Exitu<\/em> (1907).<a href=\"#fnref19\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<li id=\"fn20\">\n<p>Cf. Concilio Vaticano II, declaraci\u00f3n <em>Nostra Aetate<\/em> (1965), nn.\u00a02-3, sobre la relaci\u00f3n con las religiones no cristianas; constituci\u00f3n dogm\u00e1tica <em>Lumen Gentium<\/em> (1964), n.\u00a016, sobre la posibilidad de salvaci\u00f3n fuera de la estructura visible de la Iglesia.<a href=\"#fnref20\" class=\"footnote-back\" role=\"doc-backlink\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/p>\n<\/li>\n<\/ol>\n<\/aside>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>Tema:<\/strong> Si el t\u00edtulo de \u00abCorredentora\u00bb aplicado a la Virgen Mar\u00eda es doctrina cat\u00f3lica leg\u00edtima o una innovaci\u00f3n modernista sin fundamento en la fe.<\/p>\n<p><strong>Interlocutores:<\/strong> Ricardo y Bernardo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":371,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-372","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=372"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":384,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372\/revisions\/384"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}