{"id":141,"date":"2023-11-07T17:02:12","date_gmt":"2023-11-07T17:02:12","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/?p=141"},"modified":"2023-11-07T17:31:29","modified_gmt":"2023-11-07T17:31:29","slug":"cuando-el-modernismo-se-disfraza-de-catolico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/2023\/11\/07\/cuando-el-modernismo-se-disfraza-de-catolico\/","title":{"rendered":"Cuando el modernismo se disfraza de cat\u00f3lico."},"content":{"rendered":"\n<p>Este texto es un buen ejemplo de como pr\u00e1cticamente toda la teolog\u00eda moderna est\u00e1 infectada de modernismo, incluso cuando se disfraza de aparentemente cat\u00f3lica, mezclando la buena doctrina y el veneno del modernismo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abLa ignorancia inculpable o invencible nunca ha sido ni ser\u00e1 un medio de salvaci\u00f3n. Para ser salvado, es necesario estar justificado, o estar en estado de gracia. A fin de obtener la gracia santificante, es necesario tener las disposiciones adecuadas para la justificaci\u00f3n; es decir, la verdadera fe divina en al menos las verdades necesarias de salvaci\u00f3n, la esperanza confiada en el divino Salvador, la tristeza sincera por el pecado, junto con el firme prop\u00f3sito de hacer todo lo que Dios tiene ordenado, etc. Ahora, estos actos sobrenaturales de fe, esperanza, caridad, contrici\u00f3n, etc. , que preparan el alma para recibir la gracia santificante, nunca puede ser abastecida por la ignorancia invencible; y si la ignorancia invencible no puede suplir la preparaci\u00f3n para recibir gracia santificadora, y mucho menos puede otorgar la propia gracia santificante. \u00abLa ignorancia invencible\u00bb, dice Santo Tom\u00e1s, \u00abes un castigo por el pecado. (De, Infid. Q. x. , arte. 1).<\/p>\n\n\n\n<p>Es, pues, una maldici\u00f3n, pero no una bendici\u00f3n o un medio de salvaci\u00f3n\u2026 Por lo tanto P\u00edo IX dijo que, si un hombre fuera invenciblemente ignorante de la verdadera religi\u00f3n, tal ignorancia invencible no ser\u00eda pecaminosa delante de Dios; que si tal persona observara los preceptos de la Ley Natural y hiciera la voluntad de Dios en su mejor conocimiento, Dios, en su infinita misericordia, puede iluminarlo para alcanzar la vida eterna; porque, el Se\u00f1or, que conoce el coraz\u00f3n y los pensamientos del hombre, en su bondad infinita, no sufrir\u00e1 que nadie se pierda para siempre sin su propia culpa. Dios Todopoderoso, que no condena a nadie sin su culpa, pone, por tanto, a las almas como est\u00e1n en invencible ignorancia de las verdades de la salvaci\u00f3n, en el camino de la salvaci\u00f3n, ya sea por medios naturales o sobrenaturales. \u00bb<\/p>\n<cite>Padre Michael Muller, C. SS.R., \u00abEl Dogma Cat\u00f3lico\u00bb, pp. 217-218, 1888<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El texto es muy esclarecedor y ortodoxo en el primer p\u00e1rrafo: \u00abLa ignorancia invencible es un castigo por el pecado\u00bb (Santo Tomas) y no un medio de salvaci\u00f3n. Por eso no se entiende lo que finalmente dice en el segundo p\u00e1rrafo en el se afima algo as\u00ed como que si eres buen chico entonces Dios te salva\u2026. Es decir, primero dice que su ignorancia es un castigo, y luego afirma que si es buen chico\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si bien es l\u00f3gico que Dios no condena a nadie sin su culpa, como dice el texto, tambi\u00e9n es completamente cierto que nadie se salva sin la Gracia de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Y aqu\u00ed solo se habla del buen comportamiento de esa persona que la hace merecedora de los medios para salvarse.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto, de hecho, cae en la misma aberraci\u00f3n del Vaticano II cuando dice que si eres buen chico Dios te salva:<\/p>\n\n\n\n<p>PRIMERO. Dios es misericordioso, pero tambi\u00e9n justo y resulta que venimos al mundo empecatado por el Pecado heredado de nuestros Padres, de forma que el ap\u00f3stol puede decir sin problema:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>9&nbsp;\u00bfA qu\u00e9 conclusi\u00f3n llegamos? \u00bfAcaso los jud\u00edos somos mejores? \u00a1De ninguna manera! Ya hemos demostrado que tanto los jud\u00edos como los que no son jud\u00edos est\u00e1n bajo el pecado. 10&nbsp;As\u00ed est\u00e1 escrito:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo hay un solo justo, ni siquiera uno;<br>11&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;no hay nadie que entienda,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;nadie que busque a Dios.<br>12&nbsp;Todos se han descarriado;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;juntos se han corrompido.<br>No hay nadie que haga lo bueno;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1no hay uno solo!\u00bb.<br>13&nbsp;\u00abSu garganta es un sepulcro abierto;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de su lengua salen enga\u00f1os\u00bb.<br>\u00ab\u00a1Veneno de v\u00edbora hay en sus labios!\u00bb<br>14&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abLlena est\u00e1 su boca de maldiciones y de amargura\u00bb<br>15&nbsp;\u00abVeloces son sus pies para ir a derramar sangre;<br>16&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;dejan ruina y miseria en sus caminos,<br>17&nbsp;y no conocen la senda de la paz\u00bb.<br>18&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abNo hay temor de Dios delante de sus ojos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>19&nbsp;Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la Ley, lo dice a quienes est\u00e1n sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios. 20&nbsp;Por tanto, nadie ser\u00e1 justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la Ley; m\u00e1s bien, mediante la Ley cobramos conciencia del pecado.<br><\/p>\n<cite>Romanos 3:9-19<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>SEGUNDO. Y por eso sabemos que solo nos podemos salvar por la gracia absolutamente inmerecida de Jesucristo, el -se\u00f1or, verdadero hombre y verdadero Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esos dos elementos esenciales de la Doctrina las ignora el segundo p\u00e1rrafo del texto citado:<br>1) Porque ni nos salvamos porque seamos buenos chicos (adem\u00e1s de que no lo somos).<br>2) Ni nos salvamos porque Dios vea que como somos buenos chicos nos merezcamos salvarnos. Cierto que Dios nos quiere salvar respetando nuestra libertad. Pero esa voluntad salv\u00edfica de Dios tiene un nombre, un \u00fanico nombre: JESUCRISTO. Pero el segundo p\u00e1rrafo del texto citado, ni siquiera nombra al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fin y cabo, \u00bfcu\u00e1l es la mentira fundamental con la que nos quiere enga\u00f1ar el modernismo? Esa \u00faltima mentira es: NOS PODEMOS SALVAR POR NUESTRO PROPIO ESFUERZO SIN NECESIDAD DE JESUCRISTO. Es decir, Jesucristo, seg\u00fan esa impostura de modernismo, es superfluo a la hora de salvarnos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"695\" height=\"860\" src=\"https:\/\/edicionescatolicas.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/pelagio.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-143\" srcset=\"https:\/\/edicionescatolicas.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/pelagio.png 695w, https:\/\/edicionescatolicas.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/pelagio-242x300.png 242w, https:\/\/edicionescatolicas.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/pelagio-300x371.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 695px) 100vw, 695px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La herej\u00eda de Pelagio consisti\u00f3 en partir de negar la herencia del pecado original, afirmar que el hombre con sus obras buenas se puede salvar<\/em><\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este texto es un buen ejemplo de como pr\u00e1cticamente toda la teolog\u00eda moderna est\u00e1 infectada de modernismo, incluso cuando se disfraza de aparentemente cat\u00f3lica. En este caso tras un arranque cat\u00f3lico, nos introduce  en dos mitos como son \u00abla ignorancia invencible\u00bb y el pelagianismo de la salvaci\u00f3n por las obras buenas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":323,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[11,12],"class_list":["post-141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-doctrina","category-sin-categoria","tag-modernismo","tag-vaticano-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=141"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":322,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141\/revisions\/322"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionescatolicas.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}