Ese cuento de falsa bandera llamado “Plan Kalergi”.

Ese cuento de falsa bandera llamado “Plan Kalergi”.

Según cuenta la wiki filo-nazi Metapedia. El Plan Karlergi consiste en lo siguiente:

El Plan Kalergi es un plan cuyo objetivo es el genocidio de la gente blanca mediante el mestizaje y la inmigración masiva de no blancos a Europa. Fue elaborado en 1923 por el conde Richard Nikolaus Coudenhove-Kalergi quien según sus propias expectativas, busca generar una raza mestiza pasiva, amansada, predecible y manipulable, de carácter e inteligencia inferior sobre la cual pudiera gobernar eternamente la élite aristocrática judía, pues dicha mente inferior les impediría organizarse para rebelarse, e incluso darse cuenta de que están dominados.

Y en los últimos años hemos visto la invasión de –Europa por parte de millones de musulmanes, que evidentemente están preparando una gran guerra civil Europea según el modelo de la ya muerta Yugoeslavia. Pero evidentemente eso no tiene nada que ver con el supuesto plan Karlegi: el problema que se plantea no es en absoluto racial sino cultural y básicamente  religioso.

En realidad el tema de las razas es  un discurso pagano y anticristiano. Para los cristianos solo existe una raza humana: todos los hombres descienden de la la misma y única pareja humana(Adan y Eva) y en ese  sentido las llamadas diferencias raciales son absolutamente anecdóticas.

Solo para una mentalidad pagana e armamentista lo determinante del ser humano es lo biológico. Para el cristianismo lo determinante  es el alma  inmortal, y solo en la medida que el hombre ha caído en el pecado lo biológico aparece como lo determinante. Pero, por el Bautismo el hombre vuelve a  nacer en la Iglesia, y esa es su naturaleza y su patria.

La actual invasión musulmana de Europa es un intento de borrar hasta la sombra del Cristianismo en Europa, y por supuesto no tiene nada que ver con el exterminio de la raza blanca ni nada que se le  parezca. De hecho, en el Islam la presencia de los blancos es determinante, al punto que los iraníes serian lo más parecido a esa famosa y mítica raza aria que invento el nazismo y adláteres.

En resumen: el tal plan Kalergi no solo es un mito, sino que es una distracción y trata de distraer un combate religioso y cultural (el islam destruyendo hasta la memoria del cristianismo), y llevando la atención a debate meramente racial (exterminio de la raza  blanca), que  nada tiene que ver con la realidad. Con ello el tal Plan es solo una distracción más de los que promocionan esa invasión para que no podamos entender el verdadero  sentido de tal catástrofe humana e histórica.


En realidad lo que está pasando es solo un episodio más (aunque especialmente trágico) de una batalla que durara  lo mismo que la Historia y que  San Agustín explica así:

 “Dos amores fundaron dos ciudades, es a saber: la terrena el amor propio hasta llegar a menospreciar a Dios, la celestial el amor a Dios hasta llegar al desprecio del sí propio. La primera puso su gloria en sí misma, y la segunda, en el Señor; porque la una busca el honor y la gloria de los hombres, y la otra estima por suma gloria a Dios, testigo de su conciencia; aquélla, estribando en su vanagloria, ensalza su cabeza (Ps. 3,4); aquélla reina en sus príncipes o en las naciones a quienes sujetó la ambición de reinar; en ésta unos a otros se sirven con caridad, los directores, aconsejando y los súbditos, obedeciendo; aquélla en sus poderosos ama su propio poder; ésta dice a su Dios: a Vos, Señor, tengo de amar, que sois mi virtud y fortaleza (Ps. 17,2); y por eso en aquella sus labios, viviendo según el hombre, siguieron los bienes, o de su cuerpo, o de su alma, o los de ambos; y los que pudieron conocer a Dios: no le glorificaron como a Dios, ni le hicieron gracias, antes se desvanecieron entre sus pensamientos y se entenebreció su insensato corazón. Alardeando de sabios, embrutecieron; y trocaron la gloria del Dios inmortal por un simulacro de imagen de hombre corruptible y de volátiles, de cuadrúpedos y de reptiles; porque la adoración de tales imágenes y simulacros, o ellos fueron los que la enseñaron a las gentes, o ellos mismos siguieron e imitaron a otros, y adoraron y rindieron culto a la creatura antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos (I Rom. 21-23, 25). Pero en esta ciudad (la de Dios) no hay otra sabiduría humana sino la verdadera piedad y religión con que rectamente se adora al verdadero Dios, esperando por medio de la amable compañía de los santos, no sólo de los hombres, sino también de los ángeles: que sea Dios todas las cosas en todos (I Cor. 15, 28).

San Agustín, De Civ. Dei. 14, 28, col. 436.


 

San Ignacio lo explica así en los ejercicios Espirituales.:

“Cristo llama y quiere a todos bajo su bandera, y Lucifer, al contrario, bajo la suya”.  No existe una tercera opción; hay que tomar una decisión.”

 

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